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Comer sin dientes

Puding de merluza
 
Puding de merluza

Junio 2015
 

Dicho así puede parecer un juego malabar, un macabro número de circo, una de aquellas siniestras atracciones de feria en que un fakir se comía un sable, una mujer barbuda paseaba sus carnes por el escenario o un forzudo doblaba una supuesta bola de hierro, pero no, estamos ante una terrible realidad, una minusvalía de la que nos avergonzamos tanto que pasa inadvertida en nuestra elegante sociedad.

Hace veinte años sufrí un accidente y el negligente mediquito de guardia del Centro de Salud de Vegadeo me dijo que no era nada, que tomase Neobrufen un par de días y listo. Tres semanas después me tuvieron que ferulizar toda la parte superior porque tenía destrozado el maxilar. Ahora tienen que sacarme todos los dientes que están bailando y adaptarme a una prótesis completa, con lo que nunca más podré volver a comer bocadillos de salchichón y, de momento, durante más de un mes, tendré que alimentarme de gazpacho, lo cual no me disgusta, pero me ha dado qué pensar.
Mirando a mi alrededor he comprobado que tengo muchos amigos que han pasado por una situación similar. La moda de los implantes lleva a mucha gente a frivolizar con ello porque se creen que solo es cuestión de dinero, y muchos odontólogos implantólogos, fomentan esta gamberrada que les está llenando sus cuentas corrientes de sabrosos euros.
- Me han dicho que no me voy a enterar de nada, me decía hace unos meses una amiga, la broma me va a salir por 30.000€, pero ya me puedo olvidar para siempre de los problemas bucales.
¡Ja!
Lleva seis meses desdentada, soportando dos prótesis temporales y sufriendo un martirio chino que la tiene al borde de la locura.
Otros cuatro amigos y dos amigas (no puedo dar pistas porque son personas muy conocidas y no me han autorizado a revelar sus nombres), están otra vez desdentados porque les han fallado los implantes y están sufriendo operaciones maxilofaciales.
Nadie que no esté en nuestras circunstancias entiende lo frustrante que puede llegar a ser esta situación, por eso he abierto esta página, para decir a los compañeros desdentados que nuestra vida gastronómica puede seguir existiendo, que no debemos añorar aquellos maravillosos chuletones de Tudela, los corderos de Aranda ni los capones de Villalba, hay comiditas ricas para comer sin dientes, sí, sí, sin dientes, no es una broma macabra, miren que platos tan ricos puede comer así.
Si los implantólogos tuviesen conciencia solidaria con sus pacientes, les regalarían un irrigador dental y me contratarían un librito de recetas para comer sin dientes.

 El principio 

Pues es de Perogrullo, poder comer con cierta dignidad y sobre todo, seguridad, algo que ya complica las cosas.
Un lector con ciertos problemas dentales ve el mundo con otros ojos, algo así como considerar que todo aquello que sea blandito es admisible en su nueva dieta, pero cuando pierde todas las piezas e intenta comer una ensalada de lechuga o unos espaguetis, de pronto adquiere la verdadera dimensión del problema: es probable que tenga que escupir lo que tiene en la boca so pena de atragantarse y pasar un mal rato.
Por contra, con el tiempo, comprobará como hay muchos platos de carne picada perfectamente potables, como muchos pescados se pueden desmenuzar con la lengua contra el paladar, o como algunos platos caseros maravillosos como guisotes o puddings, se pueden degustar igual sin dientes que con ellos.
El mundo de las sopas y cremas, tanto frías como calientes, tan olvidado por culpa de esos repugnantes inventos llamados sopicaldos (hoy más finamente apodados “instant”), nos devolverá una parte de la gastronomía injustamente olvidada.
Voy a recopilar tantas recetas que les va a parecer que esto es un recetario de Simoné Ortega, pero no, cada receta está siendo seleccionada minuciosamente y por supuesto todas son originales, elaboradas, escritas y fotografiadas por un servidor de ustedes, nada de “copia y pega”, como suele suceder en la mayoría de recetarios de Internet.
Hasta me esforzaré en hacer algún postre, y eso que soy poco llambión.

Las recetas 

Ensaladas y entradas frías

Entradas calientes 

Arroces 

En principio todas las recetas de este apartado (Arroces) son comestibles para los desdentados, pero hay que tener dos precauciones, por un lado una obvia, no intenten engullir productos como pollo, langostinos, mejillones, calamares, etc., pero por otra una menos evidente, procuren comer cantidades pequeñas porque, al no masticar, el bolo alimenticio contendrá menos saliva y el arroz podrá resultar indigesto.
También he de advertir de otra precaución, no se puede comer arroz mientras haya heridas blandas porque los granos pueden incrustarse en las oquedades y provocar graves infecciones. Incluso pueden llegar a romper un coagulo mal cicatrizado, de modo que conviene acercarse a estos platos solo cuando tengamos la prótesis y aún así vigilar cuidadosamente la higiene después de la ingesta.

Sopas frías

Sopas calientes y cremas

  Del mismo modo que en el apartado de arroces no he puesto la lista de platos porque todos ellos son recomendables (en el caso de los arroces, con ciertas limitaciones), en este capítulo solo les remito a la entrada de Sopas y Cremas, porque hay más de sesenta recetas, todas ellas deliciosas, reconfortantes, sencillas de preparar y por supuesto comestibles para los pobres desdentados.
Sí conviene revisar los ingredientes, sobre todo si no la vamos a preparar nosotros, porque puede haber tropiezos, tales como trozos de zanahoria, pollo o incluso curruscos de pan frito, que nos pueden resultar complicados, aunque también he decir que los antes citados, si bien puede parecer escollos insalvables, al estar inmersos en una sopa caliente, en apenas unos minutos estarán blanditos y perfectamente comestibles (yo no pongo cosas raras como maíz frito, pipas o cosas por el estilo).

Guisotes

Cassoulet de verdinas con pato.
Chili con carne
Coliflor con bacalao
Cuscús, alcuzcuz, o couscous de pescado
Fabes con almejes
Fideuà de pescados
Frijóles a la cubana
Gnocchi alla sorrentina
Lentejas con manos de cerdo
Maghmour libanés 
Marmitako
Ñoquis (Gnocchi) con Boletus
Patatas a la importancia
Potaje de cuaresma
Spätzle con queso
Verdinas con boronchu.

Pescados

Esta es una sección con casi trescientas recetas, todas diseñadas o creadas por mí, casi todas comestibles sin dientes y realmente deliciosas, por lo que comprenderán que me resulte difícil dejar ninguna en el tintero. Como no puedo ponerlas todas, solo he escogido una docena, las más fáciles de comer, pero pueden verlas todas pinchando en Recetas de pescados de mar y Recetas de pescados de río.  

Bacalao a Brás 
Brandada de bacalao con trufas
Cocochas al pilpil
Hamachi Kama (pestaña de mero)
Hamburguesa de atún rojo
Huevas de pescado en tempura
Lamprea al vino de Amandi, o bordelesa
Merluza a la romana sin gluten
Pudin de merluza a la romana
Raya a la gallega
Rollo de bonito con culís de hortalizas
Salmón Yaki-Sake (a la plancha estilo japonés)

Carnes

Postres

Arroz con leche
Bavarois de chocolate 

Bizcocho frío de chocolate con naranja y avellanas
Bizcochos borrachos de Tostado de Ribeiro
Corazones de requesón con jalea de arandanos
Espuma de limón
Flan de naranja
Gelatina de naranjas
Leche frita con almibar de curry y pistachos
Manzanas asadas
Postre caribeño de plátanos asados
Sorbete de uvas moscatel al Pedro Ximenez
Tocino de cielo
Torrijas de leche
Tortilla gallega al ron
Zabaglione o Zabaione


 

Escrito por el (actualizado: 12/06/2015)