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    <title>Artículos</title>
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    <language>es-es</language>
    <pubDate>Thu, 02 Feb 2012 18:33:02 +0100</pubDate>
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      <title>Abre Continente</title>
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      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Publicado en el diario El Progreso, a&ntilde;o 1993.</div><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);">&iexcl;Lleg&oacute; el coco! Desde hace varios meses los peque&ntilde;os comerciantes de la ciudad de Lugo y sus contornos sab&iacute;an que tarde o temprano suceder&iacute;a y, del mismo modo que ocurr&iacute;a en Transilvania cuando el conde Dr&aacute;cula volv&iacute;a a su castillo, estos temerosos ciudadanos temblaban en sus tiendas y se reun&iacute;an para intentar tramar planes con que defenderse del enemigo com&uacute;n.<br/><br/></span><span style="color: rgb(128, 128, 0);"> Pero como en los cuentos de vampiros, otra vez m&aacute;s el gran se&ntilde;or sigui&oacute; campando por sus respetos y los atemorizados tenderos apenas si se atreven a asomarse a la ventana para saber lo que est&aacute; ocurriendo en el imponente castillo.</span><br/> No quieren saber si es cierto que cientos de doncellas entran por aquella temida puerta para ser chupadas hasta la &uacute;ltima gota (en este caso no de sangre sino de dinero), o si es cierto que el gran se&ntilde;or (en este caso deber&iacute;amos decir se&ntilde;ora ya que es una multinacional) les ofrece irresistibles tentaciones (es decir, ofertas) con que cautivarlas y atraerlas para si hasta la eternidad. <br/>Tampoco quieren saber si es cierto que cuando el temido y enigm&aacute;tico se&ntilde;or llega a una nueva ciudad, arrasa, cual caballo de Atila, todo vestigio de comercio que all&iacute; ose hacerle frente. <br/>Nosotros, defensores a ultranza de las peque&ntilde;as empresas y de los peque&ntilde;os comerciantes, les vamos a decir lo que ocurre en el castillo para sepan como defenderse. <br/>Es cierto que los precios que ofrecen son absolutamente aplastantes ya que su negocio consiste manejar grandes flujos de dinero a trav&eacute;s de complicadas macroestructuras econ&oacute;micas y sin apenas cargar margen comercial en los art&iacute;culos que venden. <br/>Por ello, como adem&aacute;s consiguen comprar e importar estos art&iacute;culos a precios baj&iacute;simos debido a las espeluznantes cantidades que manejan, no resulta extra&ntilde;o ver productos ofertados por debajo del precio de venta de la propia empresa que los fabrica. <br/>Y esto, aunque parezca competencia desleal para las Pymes, hay que reconocer que para el consumidor es realmente fant&aacute;stico y por tanto socialmente muy positivo. Sobre todo cuando hasta ahora esos peque&ntilde;os tenderos abusaban desconsideradamente de sus clientes marcando sus art&iacute;culos con m&aacute;rgenes escandalosos, como ocurr&iacute;a hasta ahora en un conocido comercio de comestibles en el que un d&iacute;a que fui a comprar una salsa y vi que costaba casi el doble que un gran almac&eacute;n de Coru&ntilde;a. Al dec&iacute;rselo a la propietaria, esta me contest&oacute;: <span style="font-style: italic;">&quot;Pues aqu&iacute; el precio es este y si lo quiere lo toma y si no lo deja&quot;.</span><br/> L&oacute;gicamente no volver&eacute; a esa tienda porque ahora lo podr&eacute; comprar a su justo precio. <br/>Como dice el refr&aacute;n: <span style="font-style: italic;">&quot;En el pecado est&aacute; la penitencia&quot;.</span></span></p><p><span style="font-size: small;"><br/><img alt="" src="http://gestion.enciclopediadegastronomia.es/editor/fckeditor/editor/images/smiley/msn/lightbulb.gif" /> <span style="color: rgb(0, 0, 128);">He respetado el texto en la forma en que se sali&oacute; publicado despu&eacute;s de pasar por la criba de la direcci&oacute;n del peri&oacute;dico. En realidad el ejemplo lo pon&iacute;a con nombres y apellidos. La salsa era de soja marca Kikkoman que en El Corte Ibgles se vend&iacute;a a 230pts., mientras que en La Sucursal (la tienda de ultramarinos m&aacute;s antigua y prestigiosa de Lugo), estaba a 450pts. Tambi&eacute;n explicaba que la &uacute;nica salida digna y viable para la peque&ntilde;a empresa, era la especializaci&oacute;n, vender productos artesanos o de peque&ntilde;a producci&oacute;n a los que las grandes superficies no tuviesen acceso.</span></span></p>  <p><img border="0" src="/images/smiley/msn/thumbs_up.gif" alt="" />  <span style="color: rgb(0, 0, 128);">  Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html">Buscador</a> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio.&nbsp;</span></p>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 02 Feb 2012 18:32:34 +0100</pubDate>
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      <title>El agraz o verjus</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/vinos-sidras-y-otras-bebidas/vinos-y-otras-bebidas/el-agraz-o-verjus.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante"><p>Mayo 2009</p><p><span style="color: rgb(0, 0, 128);">Ilustraciones del <span style="font-size: small;">Tacuinum Sanitatis, donde se ve a dos hombres elaborando agraz en un almirez. En el texto, se ve la elaboraci&oacute;n de vino mediante pisado.</span></span><span style="font-size: small;"><br/></span></p></div> 				<div><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: small;">Durante mi &uacute;ltima visita a Navarra (por cierto, la nueva alcaldesa ha dejado Pamplona irreconocible, como un jard&iacute;n, una ciudad fresca, limpia, abierta, con el centro hist&oacute;rico peatonal, en fin, una pocholada, claro que llevando de anfitrionas a tres preciosas en&oacute;logas, Alicia de <a href="http://www.tandem.es/inicio.htm">Tandem</a>, Concha de <a href="http://www.nekeas.com/">Nekeas</a> y Roser de <a href="http://evena.drago.net/bodegas/mrarco1.html">Marco Real</a>, todo se ve m&aacute;s hermoso), me llev&eacute; una gran alegr&iacute;a a saber que la Sociedad Navarra de Estudios Gastron&oacute;micos, hab&iacute;a recuperado un condimento anta&ntilde;o imprescindible en las cocinas nobles, tanto espa&ntilde;olas como francesas: el Agraz, o verj&uacute;s.</span></span><span style="font-size: small;"><br/><br/><span style="color: rgb(128, 128, 0);">Antes de entrar en profundidades, les dir&eacute; en qu&eacute; consiste.</span><br/>El agraz o verjus (en realidad lo de verjus es un galicismo que viene de &ldquo;jus vert&rdquo;, zumo verde, y en los recetarios antiguos se habla siempre de verj&uacute;s, berj&uacute;s..., aunque la palabra reconocida por la RAE es &quot;agraz&quot;), es una especie de mosto de uva verde que se usaba para condimentar muchos platos hasta que el uso del lim&oacute;n lo desplaz&oacute; en el siglo XVIII.</span></div><div><span style="font-size: small;"><img vspace="2" hspace="2" align="left" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/recetas.jpg" style="width: 98px; height: 151px;" alt="" />De hecho, en el libro Le M&eacute;nagier De Paris, un tratado de cocina de 1393, lo escriben como verjus y como vertjus, y en ingl&eacute;s, se dice verjuice. Si ponen en su buscador &ldquo;verjuice recipes&rdquo;, ver&aacute;n miles de recetas, sobre todo australianas y sudafricanas, paises que emplean mucho este aderezo. Si de muestra les sirve un bot&oacute;n, vean un libro de recetas con verjuice (foto izquierda).<br/>Los agraces son los racimos de uvas verdes, que reciben ese nombre por su sabor desagradablemente &aacute;cido (agraz, que viene de agro [&aacute;cido, campestre] quiere decir algo as&iacute; como desagradable, basto, duro...).<img vspace="3" hspace="3" align="right" alt="" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Pisando.jpg" style="width: 207px; height: 230px;" /><br/>Hay dos tipos de agraces, los de las uvas antes de enverar (se llama envero al proceso de cambio de color y coincide con la producci&oacute;n de az&uacute;cares), y los de una segunda floraci&oacute;n que se produce en verano y que deja en las vi&ntilde;as unos racimos ralos que los pobres recog&iacute;an antes de las heladas para hacerse un vino miserable que as&iacute; se llama: vino agraz.<br/>No es bebible, pero s&iacute; muy agradable en la cocina, mucho m&aacute;s delicado y perfumado que el vinagre, por lo que en las grandes mesas medievales se usaba con frecuencia, generalmente perfumado con p&eacute;talos de rosas, romero, canela, jengibre u otras especias al uso.<br/>Hoy d&iacute;a, como resultado de las investigaciones del maestro Javier Ochoa, la Estaci&oacute;n de Viticultura y Enolog&iacute;a de Navarra (EVENA) ha desarrollado un agraz estable, de excelente calidad y que elabora, envasa y comercializa la&nbsp;</span><span style="font-size: small;"> <a href="http://www.bodegasochoa.com/">Bodegas Ochoa</a></span><span style="font-size: small;">.<br/>Precisamente fue en estas instalaciones, durante mi charla sobre maridajes aplicados al marketing bodeguero, cuando me lleg&oacute; la noticia.<br/>Este agraz de <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/enlaces/bodegas-con-contenido-didactico/index.html">Ochoa</a> es un tanto peculiar porque lleva un poco de alcohol. Javier es un investigador nato y la tecnolog&iacute;a que desarrolla, tanto en su bodega como en colaboraci&oacute;n con EVENA, le permiten hacer malabarismos tales como detectar el momento justo que sus vi&ntilde;as empiezan a producir az&uacute;cares, d&iacute;as antes del envero, con lo que los agraces, al llevar un cierto grado Beaum&eacute; (densidad de az&uacute;cares), pues hacen fermentaci&oacute;n alcoh&oacute;lica, muy baja, apenas 5%, pero suficiente para estabilizar el producto, ya que, anta&ntilde;o, este aderezo solo se pod&iacute;a consumir durante los meses de verano y algo despu&eacute;s de la vendimia, casi en invierno, si los campesino lograban vend&eacute;rselo al se&ntilde;or de las vi&ntilde;as.<br/>Hab&iacute;a muchas formas de presentarlo, desde el mosto natural, al que sol&iacute;an a&ntilde;adirle un poco de sal para hacerlo m&aacute;s estable, hasta deshidratado al sol, con lo que se obten&iacute;a una especie de jalea o incluso una pastilla dura, que se rallaba sobre la comida a guisa de sal arom&aacute;tica.<img vspace="3" hspace="3" align="right" alt="" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Libro.jpg" style="width: 329px; height: 185px;" /><br/>Centr&aacute;ndonos en este llamado Agraz-verjus de <a href="http://www.bodegasochoa.com/">Bodegas Ochoa</a>, ha elaborado siguiendo las referencias del Tacuinum Sanitatis, un libro medieval de medicina, traducido al lat&iacute;n en el siglo XIII (suele citarse en 1370, pero fue la iluminaci&oacute;n), del Taqwin al]]>&#8209;<![CDATA[sihha ]]>&#1578;&#1602;&#1608;&#1610;&#1606;<![CDATA[ ]]>&#1575;&#1604;&#1589;&#1581;&#1577;<![CDATA[ , un prontuario &aacute;rabe del siglo XI&ordm;, escrito por el &ldquo;m&eacute;dico-bot&aacute;nico-farmaceutico-poeta&rdquo; bagdad&iacute;, Ibn Butlan,&nbsp; que dictaba preceptos de higiene y alimentaci&oacute;n para preservar la salud.<br/>As&iacute;, seg&uacute;n afirman los t&eacute;cnicos del EVENA, se han reproducido el sabor y las propiedades de este curioso ali&ntilde;o.</span></div><div><span style="font-size: small;">No me meto en rese&ntilde;as hist&oacute;ricas porque hay para escribir un libro, solo un par de apuntes para entender porque este ali&ntilde;o est&aacute; tan presente en las tradiciones navarras y catalanas.<br/>El uso de agraz viene de muy antiguo ya que en Grecia se usaba con frecuencia, &omicron;&mu;&phi;&alpha;&kappa;&iota;&omicron;&upsilon;, pero solo como medicamento. <br/>Es en la Edad media cuando se reconocen como aderezo gastron&oacute;mico en las grandes mesas, de hecho, incluso el m&eacute;dico, rabino y fil&oacute;sofo cordob&eacute;s, Maim&oacute;nides (s. XII), hac&iacute;a alabanzas de sus virtudes, distinguiendo entre el verjus de agraz y el de manzanas verdes.<br/>Durante varios siglos el sur de los Pirineos pertenec&iacute;a al imperio carolingio, la llamada Marca Hispana (la pen&iacute;nsula estaba dividida en el reino de Asturias, que pose&iacute;a los territorios al norte del Duero, el califato de C&oacute;rdoba, que gobernaba el resto, y la franja pirenaica que, aunque de forma independiente, estaba bajo el protectorado franc&eacute;s), incluso se hablaba de la Navarra peninsular o Alta Navarra y la Navarra continental o Baja Navarra (en Francia). Y esto fue as&iacute; hasta que Carlos I, o sea, en pleno siglo XVI, decidiese abandonar los territorios del norte pirenaico.<br/>As&iacute; hay escritos de los grandes cient&iacute;ficos y cocineros medievales, como Arnau de Vilanova (s. XII) o Ruperto de Nola (s. XV), que hacen referencias continuas de su uso y bondades gastron&oacute;micas.</span></div><div><div><span style="font-size: small;">Estamos trabajando en un recetario de platos elaborados con agraz y que nos est&aacute;n dando alegr&iacute;as inesperadas. Pueden ustedes verlo en nuestra secci&oacute;n de Especias y condimentos, o pinchando directamente en <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/recetas/especias-y-condimentos/cocinar-con-agraz.html?pag=1">Cocinar con agraz&nbsp;</a> .<br/>De momento hay pocas recetas editadas, pero a continuaci&oacute;n les vamos enumerando las propiedades y usos culinarios para vayan ustedes investigando. Es una gozada.</span></div><span style="font-size: small;"><br/><br/><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(255, 102, 0);">Cata en crudo</span></span><br/>Aunque no se trate de una bebida, hemos procedido a su cata para que los cocineros que lean este trabajo sepan a qu&eacute; atenerse.<br/>Este agraz que se comercializa (los primitivos eran lechosos, al principio de color verde turbio y, al cabo de unas horas, se oxidaba adquiriendo un tono parduzco, por lo que se le a&ntilde;ad&iacute;a sal como antoxidante), es de color amarillo pajizo ligeramente dorado, limpio y brillante.<br/>En nariz desprende un agradable aroma de vino joven, ligeramente tostado (me imagino se deber&aacute; a alg&uacute;n tipo de oxidaci&oacute;n fermentativa), con notas de manzana.<br/>En boca es ligeramente salado, pero lo que m&aacute;s destaca es su acritud, muy parecida a la del lim&oacute;n, con un postgusto amargo y ligeramente afrutado.<br/>Obviamente resulta desagradable, porque la acidez es m&aacute;s de m&aacute;lico que de tart&aacute;rico, con lo recuerda al sabor de una rama de &aacute;rbol, pero mucho menos agresivo que ac&eacute;tico del vinagre, sobre todo porque, al ser no un &aacute;cido vol&aacute;til (en nariz no se percibe en absoluto), no pica en boca.<img width="300" vspace="3" hspace="3" height="171" border="2" align="right" alt="" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Escabeche-2.jpg" /><br/>Aplicado en ensaladas, resulta muy agradable porque es muy refrescante y el perfume residual combina hasta con los vinos, por lo que es recurso formidable para comidas ali&ntilde;adas en las que el vino sea parte importante.<br/>Tambi&eacute;n resulta sumamente suave en falsos escabeches (hoy d&iacute;a no se usa el escabeche para conservar si no como preparaci&oacute;n gastron&oacute;mica, por lo que se hacen mucho m&aacute;s suaves de vinagre, incluso al 50% de vino), m&aacute;s perfumes que acidez, y perfecto maridajes con vinos blancos de alta calidad. Incluso con algunos tintos de escasa crianza.</span></div><div><span style="font-size: small;">Otra aplicaci&oacute;n deliciosa es en la mahonesa. Al poder poner mucha m&aacute;s cantidad que de lim&oacute;n o vinagre, perfuma m&aacute;s la salsa, aunque conviene controlar si la hacemos con clara o no, porque quedar&aacute; m&aacute;s l&iacute;guida.<br/></span></div><div><span style="font-size: small;">En </span><span style="font-size: small;">Le M&eacute;nagier De Paris (todav&iacute;a no se hab&iacute;a inventado la mahonesa), hacen mil recetas con perfumes, pero hay una especialmente curiosa y exquisita: <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/recetas/salsas-y-guarniciones/salsas-frias/salsa-de-mostaza-colmans.html?pag=1">La Mostaza</a>. Es muy f&aacute;cil usando la <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/recetas/salsas-y-guarniciones/salsas-frias/salsa-de-mostaza-colmans.html?pag=1">Colman's</a> en polvo.<br/></span></div><div>&nbsp;</div><div><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(255, 102, 0);"><span style="font-size: medium;">Cata en marinada</span></span></span><br/><span style="font-size: small;">Al hablar de marinadas, no me refiero a los escabeches de los que ya coment&eacute; en la cata de crudo, si no en aquellas preparaciones de caza en que las piezas necesitan macerarse en vino para ablandar. De hecho no produce efecto c&aacute;ustico. Prob&eacute; con unos boquerones y, al cabo de doce horas, apenas si se hab&iacute;an exteriormente y apenas ten&iacute;an sabor. Por el contrario, una de las peculiaridades de este mosto es que ablanda espectacularmente las carnes m&aacute;s duras, incluso las de carnero o cabra, a las que adem&aacute;s elimina esos tufos a lana tan desagradables.<br/><br/><span style="color: rgb(255, 102, 0);"><span style="font-size: medium;">Cata en reducido</span></span><br/></span><span style="font-size: small;">La forma m&aacute;s habitual de consumirlo as&iacute;, es para desglasar sartenes en las que se han rustido carnes, por ejemplo, con el pollo al ajillo, queda una deliciosa salsita ligeramente punzante y muy alegre que resalta el sabor del ajo. Desde que dispongo de agraz, como suelo poner tocino de ib&eacute;rico para hacer a la plancha carnes y pescados, siempre termino desglasando con agraz, porque resulta una salsita muy perfumada y alegre.</span><br/><span style="font-size: small;"><br/><span style="color: rgb(255, 102, 0);"><span style="font-size: medium;">Cata en guiso<img width="300" vspace="3" hspace="3" height="145" align="right" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Pisto-medieval-2.jpg" alt="" /></span></span><br/></span><span style="font-size: small;">El primer guiso que realic&eacute; fue el Pisto medieval, o sea, precolombino, sin tomate, solo berenjena, cebolla, calabac&iacute;n, tocino de jam&oacute;n de bellota, ajos, comino y agraz. El resultado fue sorprendente porque realzaba el sabor de los vegetales a la vez que le aportaba una gran alegr&iacute;a por su acidez. </span></div><div><span style="font-size: small;">Otro guiso que result&oacute; exquisito fue una carne estofada, el t&iacute;pico guisote, pero en vez de levantar el sabor con vino fino, le puse agraz, y el resultado fue incre&iacute;ble, porque no solo resaltaba mejor los sabores, si no que dejaba ese peculiar aroma a c&iacute;tricos que lo caracteriza. </span><br/><span style="font-size: small;"><br/><span style="color: rgb(255, 102, 0);"><span style="font-size: medium;">Cata en asado</span></span><br/></span><span style="font-size: small;">El primer asado que hice fue un Virrey al horno, con unos ajitos fritos y una buena copa de agraz en el fondo de la bandeja. El pescado no fue el m&aacute;s feliz de mi vida, yo creo que estar&aacute; mejor con una lubina, pero la salsa, baste con decir que mi mujer y yo nos la tomamos a cucharadas de la propia bandeja, porque fue un verdadero regalo, una mezcla elegant&iacute;sima de sabores formada por los marinos del pescado, el sabor contundente del tocino del jam&oacute;n ib&eacute;rico y el agrillo del aderezo, con ese perfume a frutas verdes tan caracter&iacute;stico que ya me est&aacute; creando adicci&oacute;n. D&iacute;as despu&eacute;s prob&eacute; con una lubina reci&eacute;n pescada y ah&iacute; no hubo duda.<br/></span></div><div>&nbsp;</div><div><span style="color: rgb(255, 102, 0);"><span style="font-size: medium;">Cata en dulces</span></span><br/><span style="font-size: small;">Esta es la forma m&aacute;s f&aacute;cil de probar el agraz, porque unas sencillas manzanas asadas, con una copa de agraz en el fondo de la fuente de horno, har&aacute; maravillas, quedando ca</span><span style="font-size: small;">si como un caramelo &aacute;cido. Tambi&eacute;n se puede cocer unos orejones de albaricoque. Es sorprendente la jalea que forma y como, esta especie de miel, es muy poco dulce y s&iacute; con una acidez sorprendente, ideal para combinar con nata montada.</span></div><div>&nbsp;</div><div><span style="color: rgb(128, 128, 0);"><span style="font-size: medium;"><img alt="" src="http://gestion.enciclopediadegastronomia.es/editor/fckeditor/editor/images/smiley/msn/lightbulb.gif" />&nbsp; Recuerden que todas estas recetas est&aacute;n compiladas y linkadas en</span></span><span style="font-size: medium;"> <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/recetas/especias-y-condimentos/cocinar-con-agraz.html?pag=1">Cocinar con agraz.</a> </span><br/><br/><span style="font-size: small;"><br/><br/><br/>&nbsp;<br/><br/></span></div><p>&nbsp;</p>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 02 Feb 2012 11:04:38 +0100</pubDate>
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      <title>Habas/ Loto</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/simbologia-de-los-alimentos/habas-loto.html</link>
      <description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><div class="capaFlotante"><p>&nbsp;</p><div id="rowflotante"><p><span class="Apple-style-span" style="font-style: normal; ">Reproducci&oacute;n parcial del libro&nbsp;<a class="enlacePortada" shape="rect" href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/publicaciones/publicaciones-propias/historia-ritos-y-tradiciones-de-la-masoneria.html?pag=1">HISTORIA, RITOS Y TRADICIONES DE LA MASONER&Iacute;A</a>.</span></p></div> <p>&nbsp;</p></div><div>&nbsp;<span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"><b><span style="font-size: small;">Habas</span></b></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Rese&ntilde;o una frase del c&eacute;lebre escritor gastron&oacute;mico Jos&eacute; Carlos Capel en su secci&oacute;n &quot;La despensa&quot; de la revista Sobremesa: &quot;<i>Siglos m&aacute;s tarde, las habas se incorporar&iacute;an al ritual de grupos secretos y clandestinos. No en vano, la expresi&oacute;n &quot;son habas contadas&quot; se gest&oacute; en el seno de las sociedades mas&oacute;nicas, que se val&iacute;an de habas tintadas para dirimir sus discrepancias mediante sufragio</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot; (Sobremesa N&ordm; 133). As&iacute; pues hermanos, ya sab&eacute;is que esa expresi&oacute;n deriva de nuestro sistema de balotaje, siempre seg&uacute;n el t&eacute;cnico e historiador Jos&eacute; Carlos Capel, porque yo no he encontrado otras referencias de este hecho.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Las habas son el germen mineralizado del sol a trav&eacute;s del cual la tierra entrega a los hombres sus frutos m&aacute;s profundos y nutritivos. Esta creencia pagana se mantiene en el cristianismo, aunque de forma velada y sin duda desconocida por casi todos los creyentes, en la costumbre de poner un haba en los roscones de reyes como se&ntilde;al de buena suerte para el a&ntilde;o que empieza. Hasta tal punto se respeta esta liturgia que el haba es sustituida por un pez o un reci&eacute;n nacido de porcelana, sustitutos iconogr&aacute;ficos cristianos de la misma idea.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Egipto los campos de habas eran el Ka, la antesala donde los muertos esperaban su turno para salir a la luz y reencarnarse. Esta misma superstici&oacute;n se respetaba en Grecia hasta que Pit&aacute;goras, desafiando los maleficios que supon&iacute;a pisotear a los difuntos, cruz&oacute; un campo de habas y todos sus disc&iacute;pulos desterraron ya la creencia.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Plinio, a&uacute;n distanci&aacute;ndose del car&aacute;cter desmitificador de los pitag&oacute;ricos, aceptaba la vinculaci&oacute;n de las habas con los muertos, pero le confer&iacute;a un car&aacute;cter positivo al atribuirles poderes para comunicarse con los parientes difuntos, y as&iacute; en las bodas arrojaban habas a los novios para que engendrasen hijos varones que reencarnar&iacute;an las almas de sus antepasados. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Dentro de esta familia de las papilon&aacute;ceas y con el mismo contenido esot&eacute;rico encontramos las llamadas alubias o jud&iacute;as que se empezaron a consumir en Europa en el siglo XVI ya que proceden de Am&eacute;rica. En M&eacute;jico ya se cultivaban m&aacute;s de una treintena de variedades conocidas gen&eacute;ricamente como ayacotl.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Jap&oacute;n son utilizadas como medio de exorcismo y as&iacute;, cada 3 de febrero, es costumbre tirar por el suelo jud&iacute;as secas y tostadas para ahuyentar a los demonios y pedir bienaventuranzas para la familia.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Harina</b></span><span style="font-family: Verdana;"> (ver trigo y pan)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Hidromiel. </b></span></span>A<span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">ntes de entrar en el estudio de su simbolog&iacute;a, creo conveniente explicar lo que es esta bebida, ya que salvo en algunas zonas de la Breta&ntilde;a francesa o entre las tribus Bambara de &Aacute;frica, apenas se consume lo que durante siglos fuese la bebida de los dioses por excelencia. Consiste en una mezcla de agua y miel a la que se le provoca una fermentaci&oacute;n alcoh&oacute;lica, mediante levaduras a&ntilde;adidas, y con ella se obtiene una bebida muy perfumada a la que en algunas regiones se le a&ntilde;ade adem&aacute;s pimienta negra.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En las tribus celtas, a diferencia de la cerveza que era consumida por los guerreros, estaba reservada para los m&aacute;s altos sacerdotes, los druidas, el rey y sus consejeros pol&iacute;ticos. En todo momento se la consider&oacute; como el n&eacute;ctar de los dioses y no deb&iacute;a ser profanada por la plebe, salvo en las grandes fiestas en que se pon&iacute;a el pueblo patas arriba y todos se emborrachaban a morir.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Su simbolog&iacute;a es muy compleja&nbsp; ya que re&uacute;ne en s&iacute; misma las de sus elementos componentes: el agua, fuente primera de la vida, fertilidad y uni&oacute;n entre el cielo y la tierra a trav&eacute;s de la luna, elemento de la comuni&oacute;n; la miel, verdad clara y brillante como los chorros del oro, dulce alimento absoluto; la pimienta, el est&iacute;mulo y la fuerza; y la fermentaci&oacute;n, la actividad esot&eacute;rica de la transfiguraci&oacute;n.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En muchos escritos premedievales en los que se hablaba de hidromiel, esta palabra fue sustituida en las traducciones latinas por la de vino, ya que estando las vi&ntilde;as controladas por la Iglesia por ser la bebida de la comuni&oacute;n, se consideraba al vino m&aacute;s moral que aqu&eacute;lla otra preparada por oscuros alquimistas, de cuyas intenciones nunca estaban los curas muy seguros. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Hay un aguardiente de hidromiel destilado en alambique. El resultado es un alcohol absolutamente seco pero con todos los aromas de la miel. Es muy dif&iacute;cil de encontrar y muy caro, ya que s&oacute;lo se hace de forma artesanal y clandestina en algunas regiones productoras de miel, como en los Oscos de Asturias, pero es una de las copas m&aacute;s excelsas que jam&aacute;s he probado.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Hierbabuena</b></span><span style="font-family: Verdana;"> (ver menta)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>H&iacute;gado. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Ya expliqu&eacute; en el cap&iacute;tulo de los Alimentos Sagrados al hablar de las Ocas*, que el foiegras es una comida de reyes desde las m&aacute;s antiguas culturas ya que existen numerosos documentos gr&aacute;ficos de c&oacute;mo los faraones de la quinta dinast&iacute;a engordaban ocas para obtener sabrosos h&iacute;gados grasos. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Pero no s&oacute;lo en la cultura mediterr&aacute;nea se hablaba de h&iacute;gados, en los documentos m&aacute;s antiguos que se conocen de las primeras dinast&iacute;as chinas, se narra c&oacute;mo los guerreros se com&iacute;an los h&iacute;gados de sus adversarios atribuy&eacute;ndoles propiedades m&aacute;gicas, ya que se supon&iacute;a que este &oacute;rgano era el portador de la valent&iacute;a y el coraje.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Asociado siempre con la hiel y la bilis, el h&iacute;gado fue siempre reconocido junto al coraz&oacute;n como una parte m&aacute;gica del cuerpo, para Horacio era el asiento de las pasiones, para Sueton el centro de la inteligencia y en el Sou-wen, base de la medicina china, el h&iacute;gado es el generador de la fuerza y del valor.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En el Islam el h&iacute;gado es el seno de las pasiones mientras que la hiel es el centro del dolor.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">El propio San Juan de la Cruz al interpretar a Jerem&iacute;as en sus &ldquo;Lamentaciones&rdquo; recuerda la hiel y la interpreta como fuente de pasiones y dolor: &quot;<i>Zain. Acu&eacute;rdate se&ntilde;or de mi miseria, y del ajenjo de la hiel que me hacen bebe</i></span><span style="font-family: Verdana;">r&quot; (Lam. 3, 19).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Mois&eacute;s cuenta como al verse Dios traicionado por el pueblo al que llev&oacute; a la tierra prometida, le castiga con toda su ira: &quot;<i>La vi&ntilde;a del Se&ntilde;or es ya como vi&ntilde;a de Sodoma y de los extramuros de Gomorra; sus uvas son uvas de hiel, y llenos est&aacute;n de amargura sus racimos; hiel de dragones es su vino, y veneno de &aacute;spides, para el cual no hay remedio</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot; (Deut. 32, 33).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En las medicinas alternativas se sigue suministrando hiel para reponer fuerzas a enfermos cuyas dolencias sobrepasan los l&iacute;mites de lo normal, y para insuflarles de nuevo el aliento de la vida a quienes est&aacute;n a punto de expirar por males tanto corporales como paranormales.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Tras leer minuciosamente la Biblia, creo que podemos aconsejar en lo respecta a los diferentes aspectos m&aacute;gico-gastron&oacute;micos del conjunto hep&aacute;tico, hacer el siguiente reparto: la hiel se la pueden quedar los home&oacute;patas, y en cuanto a los h&iacute;gados, sobre todo si son de oca, nos los pueden servir en cualquier &aacute;gape sin el menor riesgo ya que siempre han sido considerados como fuente de valor, pasi&oacute;n, fuerza y otros tantos atributos m&aacute;s de los que los masones no nos sentimos en absoluto avergonzados de poseer. En la Mishn&eacute; Tor&aacute;h de Maimonides, cap&iacute;tulo 6, al hablar de los alimentos prohibidos y referirse al h&iacute;gado, dice que se puede comer siempre y cuando haya sido desangrado, bien sea pas&aacute;ndolo por sal, por vinagre, por agua hirviendo o al calor del fuego, o sea que los h&iacute;gados de oca, tal y como se comercializan en la actualidad, son perfectamente admitidos. De hecho el 70% de los h&iacute;gados que se comercializan en el mundo como franceses, provienen de Israel, que es hoy d&iacute;a el principal productor de ocas y patos del mundo.</span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><br/></span></span></div><p><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b> </b></span></span></p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p class="Masn" style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Higos. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La higuera es, junto al olivo y la vi&ntilde;a, la materializaci&oacute;n vegetal de la abundancia y el bienestar, pero en la cultura cristiana tiene una controvertida simbolog&iacute;a, ya que representa la Sinagoga que no habiendo aceptado la reencarnaci&oacute;n del Mes&iacute;as, desprecia la Nueva Alianza y es condenada a no dar m&aacute;s frutos: &quot;<i>Vio junto al camino una higuera, y fue a ella. Pero no encontr&oacute; m&aacute;s que hojas, y le dijo: &iexcl;Nunca m&aacute;s lleves fruto! Y la higuera se sec&oacute; en seguida</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot;(San Mateo 21, 18).</span></span> <span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Seg&uacute;n San Marcos el problema radicaba en que estaban fuera de temporada, quiz&aacute;s porque ignorase que hay m&aacute;s de seiscientas especies, incluso algunas necesitan la intervenci&oacute;n de determinadas abejas para fecundarla o el &aacute;rbol permanecer&aacute; est&eacute;ril a lo largo de toda su existencia: &quot;<i>Cuando se acerc&oacute; no encontr&oacute; m&aacute;s que hojas, porque no era tiempo de higos. Habl&oacute; con ella y dijo: Que nunca jam&aacute;s coma nadie fruto de t&iacute;</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot; (San Marcos 11, 14).</span></span></p><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La higuera representaba a la ciencia teol&oacute;gica que radicaba en la ciudad de Betania donde los sabios despreciaron a Jes&uacute;s junto a sus doce Ap&oacute;stoles, y as&iacute; San Juan narra como en el camino de vuelta a Galilea, al encontrarse con Natanael, uno de esos intelectuales, le dice<i>:&quot;...cuando estabas debajo de la higuera te vi.&quot;, entonces &eacute;ste se somete y le reconoce como el rey de Israel y Jes&uacute;s le responde: &quot;&iquest;Porque te dije que te vi debajo de la higuera me crees? Ver&aacute;s cosas mayores que &eacute;stas&quot;.</i></span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La higuera es el &aacute;rbol de la ciencia religiosa, algo as&iacute; como el manzano en el terreno cient&iacute;fico pero &eacute;ste exclusivamente para el campo m&iacute;stico. Los ermita&ntilde;os se alimentaban exclusivamente de higos y los egipcios lo consideraban como medio inici&aacute;tico. En las mitolog&iacute;as orientales la higuera es el eje del mundo, incluso el propio Buda en s&iacute;, y por ello se encuentran siempre a la puerta de los templos. Buda impart&iacute;a sus ense&ntilde;anzas a la sombra de una higuera. Una teor&iacute;a para interpretar la aversi&oacute;n de Cristo hacia las higueras quiz&aacute;s se encuentre en la simbolog&iacute;a mediterr&aacute;nea seg&uacute;n la cual el l&aacute;tex de este &aacute;rbol es una leche nutritiva (masculina, es decir esperma, debido a la forma de los higos que recuerda al escroto con los test&iacute;culos y femenina por su densidad) que amamantaba m&aacute;gicamente a quienes se acercaban a ella, como R&oacute;mulo y Remo. Este &aacute;rbol es sacralizado por griegos, cretenses, incluso en la India, donde se presupone que Jes&uacute;s se inici&oacute; en el mundo esot&eacute;rico, y donde es el &aacute;rbol de Vishnu y de Shiva, cuyo culto est&aacute; asociado al de las serpientes. Por todo ello se comprende f&aacute;cilmente que este &aacute;rbol fuese prohibido por Cristo; para que nadie se acerque a las fuentes del saber por miedo a caer en las tentaciones diab&oacute;licas que siempre encierra la ciencia. Este simbolismo se confirma tambi&eacute;n en el G&eacute;nesis cuando Ad&aacute;n y Eva prueban la fruta inici&aacute;tica del bien y del mal, que con toda seguridad era una higuera y no un manzano: &quot;<i>Dijo entonces la serpiente a la mujer: &iexcl;Oh! Ciertamente que no morir&eacute;is. Sabe, empero, Dios que en cualquier tiempo que comi&eacute;reis de &eacute;l se abrir&aacute;n vuestros ojos y ser&eacute;is como dioses, conocedores del bien y del mal... Luego se les abrieron a entrambos los ojos: y como echasen de ver que estaban desnudos, cosieron unas hojas de higuera, y se hicieron unos delantales</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot; (Gen. 3, 4).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">As&iacute; pues, y haciendo las debidas advertencias para que nadie pueda interpretar que esta opini&oacute;n est&aacute; avalada tan siquiera por mi propia logia, yo creo que la higuera se podr&iacute;a considerar como una fruta de profundo simbolismo mas&oacute;nico, ya que representa la ciencia herm&eacute;tica oculta al mundo profano por mandatos protectores, y por tanto implica un cierto riesgo, algo que todo mas&oacute;n asume cuando se asoma al mundo esot&eacute;rico que la Obediencia mantiene en secreto. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Termino con un apunte gastron&oacute;mico sobre esta fruta, que en realidad no lo es, puesto que lo que comemos es una parte del &aacute;rbol en s&iacute;, como dice la Real Academia: &ldquo;<i>una involuci&oacute;n cavernosa formada por recept&aacute;culo globular de la</i></span><span style="font-family: Verdana;"> <i>inflorescencia que desarrolla miles de drupas monoesp&eacute;rmicas&rdquo;</i></span><span style="font-family: Verdana;">, o sea que cada higo contiene miles de frutos en s&iacute; mismos. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Gastron&oacute;micamente hay que valorar superlativamente el higo tanto en fresco, del que se obtiene tambi&eacute;n un delicioso vino, hoy casi desconocido, como seco, a condici&oacute;n de haberse procedido correctamente. El proceso de secado consiste en sucesivos lavados con agua de mar y exposici&oacute;n al sol (este &aacute;rbol se alimenta casi exclusivamente del sol), pasados un par de meses los az&uacute;cares interiores salen hacia el exterior y cristalizan ofreciendo ese aspecto blanquecino caracter&iacute;stico, pero hay algunos productores poco escrupulosos que, al elaborar higos de mala calidad y bajo contenido en fructosa por falta de maduraci&oacute;n, lo que hacen es embadurnarlos de harina as&iacute;, en vez de comer un producto sano y sublime, lo que engullimos es una bomba para el est&oacute;mago e ins&iacute;pida al paladar. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Hinojo </b></span><span style="font-family: Verdana;">(ver eneldo)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Hojas </b></span><span style="font-family: Verdana;">(ver vi&ntilde;a)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Huevos.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Su simbolog&iacute;a como germen de la vida y origen f&iacute;sico del mundo es tan obvia en s&iacute; misma que no merece la pena redundar en ella, sobre todo porque cada religi&oacute;n o cultura tiene sus leyendas al respecto: desde los huevos de serpientes que los Celtas ve&iacute;an fosilizados en los Erizos de mar *, hasta el huevo primordial sinto&iacute;sta de Jap&oacute;n, pasando por el de Leda que daba vida a los Dioscuros en Grecia, los que escup&iacute;a Kenph en Egipto, los isl&aacute;micos de Ibn-alWalid en los que la yema era el mundo y la clara el cosmos. Algo parecido al primigenio chino que al romperse dio origen al Ying, donde la yema al ser densa configur&oacute; la tierra, y el Yang, que al ser ligero creo el cielo. En el T&iacute;bet el huevo surgi&oacute; de la uni&oacute;n de los cinco elementos primordiales. En la India tenemos los Praj&acirc;pati, en Per&uacute; los huevos solares de los Incas que representaban a Viracocha, en &Aacute;frica el huevo c&oacute;smico de los Bambara en Mal&iacute;, en Europa los huevos de Pascua cristianos que simbolizan la resurrecci&oacute;n del Cristo, y as&iacute; en todas las culturas como la vietnamita, fenicia, canaita, etc.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Hay incluso disquisiciones interesantes basadas en las creencias &oacute;rficas, en las que para alcanzar la metempsicosis, el individuo se obligaba a un determinado r&eacute;gimen de vida en el que estaba prohibido comer huevos, ya que no deb&iacute;a establecer ning&uacute;n v&iacute;nculo con el mundo terrenal que implicase la resurrecci&oacute;n carnal, y el huevo, como estaba por nacer, era un nexo terrenal que dificultar&iacute;a su sublimaci&oacute;n en esp&iacute;ritu que se eleva hacia Dios.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En su libro sobre la Alquimia mediterr&aacute;nea, Monod-Herzen transcribe un escrito herm&eacute;tico an&oacute;nimo que ilustra la visi&oacute;n esot&eacute;rica del huevo filos&oacute;fico a imagen y semejanza de la piedra filosofal: &quot;<i>He aqu&iacute; lo que los ancianos dicen del huevo: unos lo llaman la piedra de cobre, la piedra de Armenia, otros la piedra encef&aacute;lica, otros la piedra que no es una piedra, otros la piedra egipcia, otros la imagen del mundo</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot;.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Como sobre cada uno de estos huevos ya se han escrito libros y libros, en esta simbolog&iacute;a solamente voy a apuntar una visi&oacute;n particularmente relacionada con la historia de la masoner&iacute;a, en tanto a que se refiere a una prueba m&aacute;s que relaciona a los canteros languedocianos, masones operativos de nuestra era, con las culturas brahm&aacute;nicas de la antigua India. Seg&uacute;n estas leyendas, un soplo divino hizo que un huevo c&oacute;smico de la Oca Hamsa (nombre mantenido intacto entre los occitanos) que flotaba sobre las aguas primordiales, eclosionase dando vida a dos elementos, el cielo y la tierra, la bipolarizaci&oacute;n de Andr&oacute;gena, las dos semiesferas, una de oro y otra de plata, de los brahmanes. Esta visi&oacute;n herm&eacute;tica que eclosiona para dar la Luz al mundo, separando lo que al principio estuvo unido, la yema y la clara, la tierra y el cielo, el bien y el mal, es mantenida en el esoterismo de todas las religiones que operan en los viejos continentes (&Aacute;frica, Asia y Europa), pero singularmente s&oacute;lo se plasma &oacute;rficamente en la tradici&oacute;n que los masones operativos mantuvieron viva a trav&eacute;s de su adoraci&oacute;n a las ocas desde los tiempos m&aacute;s antiguos, porque mucho antes de la construcci&oacute;n de templo de Salom&oacute;n, los huevos ya eran venerados f&iacute;sicamente como tales, quiz&aacute;s porque ya representasen la Piedra Bruta.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Gastron&oacute;micamente yo les recomiendo que prueben alguna receta de reposter&iacute;a preparada con yemas de huevo de oca, inolvidable.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Jabal&iacute;</b></span><span style="font-family: Verdana;"> (ver cerdo)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Jud&iacute;as</b></span><span style="font-family: Verdana;"> (ver habas)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Lagarto. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">A pesar de su paralelismo con la serpiente, enemiga por antonomasia del hombre mediterr&aacute;neo, en nuestra cultura el lagarto es un animal benefactor para el hogar y, salvo supersticiones populares carentes de soporte esot&eacute;rico, este animal es admitido en la vida cotidiana como un miembro m&aacute;s de la vida dom&eacute;stica.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Andaluc&iacute;a cuando se ve una serpiente o simplemente se menciona su nombre en una conversaci&oacute;n, todos los presentes cruzan los dedos&nbsp; e invocan al lagarto para romper el maleficio que pudiese traer la presencia de la &quot;bicha&quot;.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Egipto se reproduc&iacute;a su cuerpo en las entradas de palacios como se&ntilde;al de bienvenida. En todas las culturas africanas se presenta como un mensajero de los dioses que penetra en las entra&ntilde;as de la tierra y se expone al sol para llevar de un mundo a otro las noticias astrales.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En la Biblia apenas aparece, incluso seg&uacute;n algunas traducciones se evita su nombre sustituy&eacute;ndolo incomprensiblemente por el de la ara&ntilde;a, quiz&aacute;s por su idolatr&iacute;a egipcia. Sin embargo es considerado como animal sabio por su inmovilismo que recuerda la vida contemplativa y la meditaci&oacute;n: &ldquo;<i>Cuatro cosas hay peque&ntilde;as en la tierra que son, sin embargo, m&aacute;s sabias que los sabios: (...) El lagarto, que se captura con la mano, y sin embargo, habita en los palacios de los reyes</i></span><span style="font-family: Verdana;">.&quot; (Prov. 30, 24, 28).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Gastron&oacute;micamente es muy apreciado, sobre todo en las regiones del sur donde abunda, aunque no lo suficiente como para poder ser comercializado e incluso criado para tal uso como se hace en Oriente. No obstante seg&uacute;<span style="color: rgb(0, 0, 0);">n la t</span>radici&oacute;n hebrea, est&aacute; formalmente prohibido su consumo ya que el Lev&iacute;tico as&iacute; lo especifica claramente: &quot;<i>No comer&eacute;is ning&uacute;n animal que repta sobre la tierra, sea de los que se arrastran sobre su vientre, sea de los que marchan sobre cuatro o muchas patas; los tendr&eacute;is por abominaci&oacute;n</i></span><span style="font-family: Verdana;">.&quot;&nbsp; (Lev 11, 42).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Dicho est&aacute; todo lo que s&eacute; de este reptil, cada cual que act&uacute;e seg&uacute;n su criterio, no obstante, y dada la escasez de lagartos que hay en nuestro pa&iacute;s, creo que es mejor seguir las indicaciones de las sagradas escrituras y prescindir de &eacute;l en nuestros &aacute;gapes.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Laurel.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Cualquiera que haya vivido cierto tiempo en campo abierto sabe que el laurel es el mejor espantador de rayos que existe: jam&aacute;s cae un rel&aacute;mpago sobre un laurel. Esta propiedad, as&iacute; como la perennidad de sus hojas, hace que este arbusto sea considerado sagrado y s&iacute;mbolo de inmortalidad. Digo arbusto porque as&iacute; se suele encontrar en la naturaleza donde crece silvestre, pero en realidad es un &aacute;rbol, y realmente hermoso, que puede alcanzar grandes proporciones, como algunos ejemplares que he podido contemplar en la huerta de un amigo m&iacute;o de Santiago de Abres, en Asturias, cuyas dimensiones superaban con creces los diez metros de altura.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Todas las civilizaciones veneran el laurel como un &aacute;rbol sagrado y hasta inici&aacute;tico, veh&iacute;culo para adentrarse en los mundos herm&eacute;ticos, como nos muestra la cl&aacute;sica pintura de la imaginer&iacute;a ocultista China, en la que una liebre suele aparecer bajo un laurel, moliendo las distintas especias de cuyo jugo obtendr&aacute; la p&oacute;cima de la inmortalidad. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Grecia antes de profetizar, la pitonisa y los adivinos masticaban hojas de laurel para alcanzar los mundos astrales donde recibir&iacute;an las instrucciones de los dioses, que luego transmitir&iacute;an a los mortales. Aqu&eacute;llos que hab&iacute;an logrado penetrar en el Olimpo, una vez terminada la sesi&oacute;n volv&iacute;an a sus casas coronados con hojas de laurel. Costumbre que luego se extendi&oacute; a los poetas que lograban un clamoroso triunfo al cantar sus rimas, y que posteriormente se propag&oacute; a los distintos &eacute;xitos sociales tales como triunfos deportivos, b&eacute;licos, pol&iacute;ticos, etc.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Culinariamente su simbolog&iacute;a de inmortalidad se traduce en su poder bactericida que conserva los alimentos incorruptos por mucho tiempo as&iacute;, antes de que en Europa se conociese el piment&oacute;n, todos los embutidos, escabeches y conservas llevaban su buena dosis de laurel.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En algunas cocinas muy primitivas como la gallega, el laurel es junto al ajo la &uacute;nica especia tradicional, aunque desde hace dos o tres siglos la m&aacute;s utilizada sea el piment&oacute;n.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Leche.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Al ser el primer alimento que el hombre recibe y sin el cual no puede sobrevivir en sus primeros meses de vida, posee un simbolismo directo que las diferentes culturas acomodan a su manera, pero siempre con un m&aacute;ximo car&aacute;cter femenino y consecuentemente lunar.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Como alimento elemental pero sin mayor significado esot&eacute;rico lo considera Salom&oacute;n: &quot;<i>Cont&eacute;ntate con la leche de tus cabras para tu alimento y para la subsistencia de tu familia y para mantener a tus criadas</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot; (Prov. 27, 27).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La funci&oacute;n de mamar supone extraer de otro ser la fuente de su propia vida y con ello compartir sus fluidos, su propia savia, que contiene los elementos estructurales de su conciencia, lo que implica tanto su bondad como sus posibles debilidades o rencores, y con ello una adopci&oacute;n filial a un mundo que podr&iacute;a ser ajeno al ne&oacute;fito, como ocurre en la leyenda de R&oacute;mulo y Remo que al ser amamantados por una loba, participan de la astucia y fortaleza del reino animal y se comunican con los dioses que habitan dentro de la tierra.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Esta derivaci&oacute;n espiritual del mismo concepto alimenticio hace que sea la leche un veh&iacute;culo inici&aacute;tico similar al que adquiere el agua cuando se la considera como fuente de sabidur&iacute;a, que conduce al conocimiento sin necesidad de que el individuo tenga que sufrir el proceso alqu&iacute;mico para adentrarse en un saber ajeno al de su experiencia. Este concepto inici&aacute;tico se sublima en la idea de la inmortalidad, de ah&iacute; las distintas referencias que vemos en las culturas antiguas: Heracles mama la leche de la inmortalidad de Hera y los faraones beb&iacute;an la leche de una diosa para alcanzar la divinidad y la inmortalidad.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">De forma m&aacute;s pueril, el poder de inmortalidad de la leche se degrada en el remedio para lograr la eterna juventud, de ah&iacute; que las grandes reinas romanas y egipcias se ba&ntilde;asen en leche para conservar su lozan&iacute;a y belleza.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En la India la leche alcanza su mayor simbolismo e importancia en la misma vida diaria y as&iacute; vemos como en la primera oraci&oacute;n v&eacute;dica de la ma&ntilde;ana se dice: &quot;<i>Que Indra y Agni den vida a esta leche de canto alegre que otorga la inmortalidad al hombre p&iacute;o que se sacrifica</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot;. Este car&aacute;cter sagrado se repite en las religiones derivadas del hinduismo donde la leche sustituye al propio vino, y se ve tambi&eacute;n en otras m&aacute;s distantes como la c&eacute;ltica: El druida Drostan aconsej&oacute; al rey de Irlanda depositar en un hoyo la leche de ciento cuarenta vacas para sumergir en ella a los guerreros heridos durante la batalla ya que as&iacute; sobrevivir&iacute;an.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">De todas formas este aspecto esot&eacute;rico tan primitivo me parece que est&aacute; m&aacute;s vinculado al car&aacute;cter maternal inherente a la leche, que a otros contenidos herm&eacute;ticos m&aacute;s profundos. Deduzco que en la masoner&iacute;a, obediencia que no regala nada a sus seguidores sino que han de ser ellos por s&iacute; mismos los que alcancen las metas que juzguen oportunas, no se incluye este l&iacute;quido en ning&uacute;n ritual, precisamente porque esa dependencia del seno alimenticio al que acuden los desamparados, no concuerda con nuestro esp&iacute;ritu de autodefinici&oacute;n. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Lechuga.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">No se sabe muy bien qu&eacute; tipo de planta fue la que comi&oacute; el pueblo de Israel durante la huida de Egipto, ya que las diferentes traducciones hablan de forma m&aacute;s o menos vaga de hierbas o lechugas amargas: &quot;<i>Comer&aacute;n la carne esa misma noche, la comer&aacute;n asada al fuego, con panes &aacute;cimos y lechugas silvestres</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot;. (Ex 12, 8). As&iacute;, en algunas comunidades usan espinacas, en otras preparan achicorias, escarolas o endibias, y casi nunca faltan las simples ensaladas de lechuga com&uacute;n.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La palabra lechuga viene de leche, debido a la savia que gotea en el momento de cortarla, lo que evidentemente le confiere un simbolismo de fertilidad sexual andr&oacute;gina y por tanto de alimento m&aacute;gico. Tambi&eacute;n tiene un cierto car&aacute;cter femenino si se considera que es una leche producida por la Madre Tierra. En cuanto a su primera acepci&oacute;n, en Grecia era considerada como afrodis&iacute;aca y cuenta la leyenda que un d&iacute;a un batelero llev&oacute; en su barca a Venus hasta la isla de Lesbos, en agradecimiento ella le regal&oacute; un perfume milagroso que lo convirti&oacute; en el hombre m&aacute;s bello y m&aacute;s potente del reino. Tan grande fue su fama, que la poetisa Safo se prend&oacute; de &eacute;l y cuando &eacute;l la rechaz&oacute;, ella se suicid&oacute; lanz&aacute;ndose desde los precipicios de Leucadia. Entonces Venus le castig&oacute; convirti&eacute;ndole en lechuga. En esta misma l&iacute;nea de simbolismo er&oacute;tico, y sin salir de la Grecia antigua, tambi&eacute;n contaban las leyendas que Venus, para intentar olvidarse de Adonis, se acostaba en una cama de lechugas.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Las lechugas tienen cualidades calmantes debidas a la alta concentraci&oacute;n de magnesio que contiene, pero &iexcl;ojo!, s&oacute;lo las cultivadas en huertos al aire libre y con abonos org&aacute;nicos naturales, las que proceden de invernadero son absolutamente sint&eacute;ticas y carecen pr&aacute;cticamente por completo de esa propiedades. Piensen que para obtener el color verde propio de la planta en cultivo abierto, en esas f&aacute;bricas inyectan gas carb&oacute;nico en el aire para acelerar la funci&oacute;n clorof&iacute;lica, ya que de lo contrario llegar&iacute;an al mercado completamente blancas, casi transparentes.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En cuanto a las achicorias (radichio, achicoria roja, endibias, escarolas, etc.), mucho m&aacute;s amargas que la lechuga, fueron descubiertas para el mundo occidental por los romanos en Egipto, cuando Cleopatra coquete&oacute; con el imperio. &iquest;No es por tanto muy probable que sean estas las lechugas amargas descritas en el &eacute;xodo del pueblo de Israel en su huida de la esclavitud en suelo egipcio? Sobre todo teniendo en cuenta que no nos referimos a esas endibias artificiales que nos venden en bandejitas de phorexpan, sino a otras variedades mucho m&aacute;s salvajes, como por ejemplo nuestras escarolas. Cabe tambi&eacute;n la posibilidad de que estas lechugas amargas fuesen plantas de diente de le&oacute;n o incluso berros, aunque estos &uacute;ltimos estar&iacute;an descartados en el desierto ya que necesitan gran abundancia de agua corriente y pura. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Lengua.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Este &oacute;rgano es la materializaci&oacute;n por antonomasia del Verbo y as&iacute; vemos como Salom&oacute;n en sus sabios proverbios hace continuamente referencia a ella como manifestaci&oacute;n de las virtudes y defectos del hombre: &quot;<i>Por los pecados de la lengua se acarrea el malo su ruina; pero el justo escapar&aacute; de la angustia./ La lengua de los sabios da lustre a la sabidur&iacute;a.../ La lengua pac&iacute;fica es &aacute;rbol de vida; pero la desenfrenada quebrantar&aacute; el coraz&oacute;n./ Del hombre es preparar su alma; y del Se&ntilde;or gobernar su lengua./ El coraz&oacute;n del sabio amaestrar&aacute; su lengua.../;... experimentar&aacute; desastres aqu&eacute;l que es de doble lengua./ La muerte y la vida est&aacute;n en poder de la lengua los que tendr&aacute;n cuenta de ella comer&aacute;n de sus frutos</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot; (Prov. 12, 13, 15, 2 y 4, 16, 1, 23, 17, 20, y 18, 21).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Pero tambi&eacute;n tiene una simbolog&iacute;a muy curiosa vinculada al fuego en su aspecto abrasador y destructor que se ilustra no s&oacute;lo en los cuentos caballerescos medievales donde el drag&oacute;n ten&iacute;a una lengua de fuego, expresi&oacute;n utilizada tambi&eacute;n popularmente para fen&oacute;menos catastr&oacute;ficos como volcanes, incendios, etc., sino que tambi&eacute;n en las Sagradas Escrituras y se le atribuye al mism&iacute;simo Dios: <i>&quot;Est&aacute; su sa&ntilde;a encendida, e insoportable... y como fuego devorador su lengua.&quot;</i></span><span style="font-family: Verdana;"> (Isa&iacute;as 30, 27)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Gastron&oacute;micamente hablando las lenguas son el bocado reservado para los paladares m&aacute;s exquisitos ya que no s&oacute;lo implica una peque&ntilde;a parte del animal, sino tambi&eacute;n una manipulaci&oacute;n laboriosa y delicada que s&oacute;lo los verdaderos maestros pueden lograr con &eacute;xito, convirtiendo as&iacute; un ap&eacute;ndice en la pieza que ni el propio rey alcanza a paladear, ya que son los propios &lsquo;conaisseurs&rsquo; quienes se las reservan. Las lenguas de cordero fueron en Castilla una de las golosinas que los mesoneros reservaban para sus mejores clientes junto con las de gallo. La lengua escarlata sigue siendo uno de los embutidos m&aacute;s cotizados por los gourmets y olvidado por el vulgo. Las lenguas de estornino eran plato obligado en los banquetes de gala de los mandarines chinos.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Lentejas.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Me ha sido absolutamente imposible encontrar ning&uacute;n significado esot&eacute;rico propio exclusivamente de esta legumbre, aunque siempre est&aacute; presente en los rituales f&uacute;nebres y en comidas sagradas de difuntos, como las cenas de duelo de la v&iacute;spera del ayuno del Ab, el aniversario de la destrucci&oacute;n de los Dos Templos, o en los ceremoniales mortuorios del Antiguo Egipto.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Su consumo es antiqu&iacute;simo y no se puede precisar su origen, aunque lo m&aacute;s probable y seg&uacute;n apunta Maguelonne Toussaint-Samat, es que se sit&uacute;e en el periodo Neol&iacute;tico de la India. Ya en el Pentateuco vemos como Esau vendi&oacute; los derechos de su primogenitura por un plato de lentejas, de ah&iacute; el dicho de &quot;venderse por un plato de lentejas&quot;.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Los principales productores y exportadores fueron los egipcios, quienes las distribuyeron por todo el Mediterr&aacute;neo. Seg&uacute;n Apiano esta legumbre se com&iacute;a en el antiguo Egipto durante los funerales porque ten&iacute;a la virtud de alegrar a sus comensales y volverles m&aacute;s locuaces y divertidos, lo que sin duda era un buen augurio para el viaje del alma que part&iacute;a.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Grecia fue la legumbre por excelencia y, as&iacute; como los garbanzos eran considerados innobles, humildes, motivo de mofa y hasta mote despectivo, las lentejas eran tratadas con sumo esmero y estaban presentes en toda mesa culta. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Roma no sab&iacute;an que eran la m&aacute;s notable fuente de hierro y f&oacute;sforo asimilable por el organismo humano, pero debieron comprobar sus efectos porque eran comida habitual de rancho para las legiones que iban a combatir. Apicio, en sus libros de cocina, nos explica tres recetas: lentejas con corazones de alcachofas, lentejas con casta&ntilde;as y lentejas con puerros. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En la India son tambi&eacute;n muy estimadas y de hecho todos los guisos de verdura, sobre todo los currys, llevan lentejas, diferenciando el nombre del plato seg&uacute;n la clase usada.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Tambi&eacute;n en la Europa central se han considerado como producto de &eacute;lite, como las verdes francesas de Du Puy, que son reconocidas en todo el mundo y su precio puede llegar a ser escandaloso con respecto a otras m&aacute;s vulgares. De hecho en el m&iacute;tico restaurante parisino La Tour d'Argent, hay un guiso de lentejas que lleva su nombre &quot;Potage Tour d'Argent&quot; y del que se cuenta como an&eacute;cdota que su gran creador, Fr&eacute;d&eacute;ric Delair, cuando se lo dio a probar antes de la guerra del catorce al gran duque Wladimiro de Rusia, al ver como la gran duquesa segu&iacute;a hablando por los codos sin hacerle mayor aprecio, se acerc&oacute;, le retir&oacute; el plato y le espet&oacute;: &quot;<i>Alteza Imperial, cuando uno sabe comer un plato como &eacute;ste, con el debido respeto, es mejor no pedirlo</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot;.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Espa&ntilde;a fueron siempre despreciadas, quiz&aacute;s por asociarse a los periodos de hambruna que es cuando m&aacute;s se consum&iacute;an.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Loto.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Antes de entrar en su simbolog&iacute;a, de la que por cierto ya adelanto que tengo que dejar en el tintero m&aacute;s de la mitad por ser extens&iacute;sima, he de puntualizar que del loto s&oacute;lo se consumen sus semillas una vez tostadas y molidas, y excepcionalmente sus frutos que apenas se encuentran fuera de algunas regiones africanas, ya que la flor puede tener alcaloides sobre cuyos efectos no estoy cualificado para opinar.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Su simbolog&iacute;a oriental es casi una religi&oacute;n en s&iacute; misma ya que representa al propio Buda, simplemente decir que adem&aacute;s de las interpretaciones sagradas, el loto ten&iacute;a un profundo significado alqu&iacute;mico entre los esoteristas y su imagen era adoptada por numerosas sociedades secretas tao&iacute;stas.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En nuestra sociedad mas&oacute;nica vemos esta flor aparecer en Egipto como la m&aacute;s sagrada: el santo loto azul de los faraones, cuyo perfume divino era inhalado en los hipogeos de Tebas por toda la asamblea familiar, de vivos y muertos, en un gesto en que se mezclaban el deleite y la resurrecci&oacute;n.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">El hecho de que el loto tenga ocho p&eacute;talos hizo que se le considerara como el s&iacute;mbolo de la armon&iacute;a c&oacute;smica, el espacio de las ocho direcciones, de ah&iacute; que en la iconograf&iacute;a hind&uacute; aparezca en numerosos mandalas, e incluso el propio Vishnu aparece flotando sobre las aguas y de su ombligo nace una flor de loto de la que a su vez sale el pr&iacute;ncipe Brahma. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En la mitolog&iacute;a visnuista era el universo en s&iacute; mismo, en cuyo seno estaba el Nirvana y del que el tallo era el eje del mundo, el cual a su vez era interpretado como el falo entre los tantristas que ve&iacute;an en esta flor el acoplamiento sexual m&iacute;stico y absoluto por excelencia. Un mundo esot&eacute;rico sin fondo al que no podemos dedicar el espacio que corresponder&iacute;a por ser un producto escaso en nuestros mercados.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div>  <p>&nbsp;</p>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 26 Jan 2012 20:02:04 +0100</pubDate>
    </item>
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      <title>Faisán/Grano</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/simbologia-de-los-alimentos/faisangrano.html</link>
      <description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><div class="capaFlotante"><p>&nbsp;<span style="font-style: normal; " class="Apple-style-span">Reproducci&oacute;n parcial del libro&nbsp;<a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/publicaciones/publicaciones-propias/historia-ritos-y-tradiciones-de-la-masoneria.html?pag=1" shape="rect" class="enlacePortada">HISTORIA, RITOS Y TRADICIONES DE LA MASONER&Iacute;A</a>.</span></p></div> 				<p>&nbsp;<span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"><b><span style="font-size: small;">Fais&aacute;n.&nbsp; </span></b></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">A pesar de su presencia en las mesas regias de todas las monarqu&iacute;as europeas como representante del ave del para&iacute;so, la simbolog&iacute;a esot&eacute;rica del fais&aacute;n s&oacute;lo se encuentra en las culturas orientales, donde la belleza de su danza nupcial es el presagio de la llegada de Yu el Grande, el ordenador del mundo, algo as&iacute; como su visi&oacute;n del Gran Arquitecto del Universo.</span></span></p><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La alternancia c&oacute;smica del Ying y el Yang se representa por el cambio que el fais&aacute;n (Yang) sufre con las estaciones transmut&aacute;ndose en serpiente (Ying), de ah&iacute; la forma que ofrecen todos los tejados orientales reproduciendo la curvatura de las alas del fais&aacute;n en vuelo.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Para los sinto&iacute;stas la faisana es la enviada de Amateratsu-omikami al kami Ame-waka-hiko, el organizador del mundo, quien pose&iacute;do por los placeres terrenales hab&iacute;a abandonado su misi&oacute;n divina y hab&iacute;a de ser advertido de su negligencia mediante el grito del ave.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Es siempre un s&iacute;mbolo solar, nexo entre los dioses y la tierra, al que los hombres desean poseer bajo diversas formas, tanto est&eacute;ticas como m&aacute;gicas, incluyendo como es l&oacute;gico las gastron&oacute;micas, donde las hembras ofrecen una bondad incomparable sobre los machos, a pesar de ser sus plumas las que tradicionalmente adornaron siempre los grandes banquetes.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Filloas</b></span><span style="font-family: Verdana;"> (ver frisuelos)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Flores.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Cada flor tiene un significado propio, pero todas ellas tienen uno en com&uacute;n: son el c&aacute;liz que recibe el agua del cielo, de la lluvia y del roc&iacute;o y simbolizan la belleza, el amor y la armon&iacute;a. Es evidente que son la manifestaci&oacute;n de la belleza natural, la forma m&aacute;s hermosa con que nos obsequia la Naturaleza, fruto del vientre de la Madre Tierra fecundada por el Sol. El propio San Juan de la Cruz toma la imagen de las flores como representaci&oacute;n de las virtudes del alma.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En los rituales hind&uacute;es la flor, sin especificar ninguna en concreto, corresponde al elemento alqu&iacute;mico del &Eacute;ter. En arte japon&eacute;s del Ikebana, la parte superior del conjunto floral representa el Cielo, el intermedio es el Hombre y el inferior es la Tierra, por eso es muy importante respetar las pautas del maestro o el mensaje trasmitido por la composici&oacute;n podr&iacute;a ser negativo hacia el ritmo propio de la Tr&iacute;ada Universal, en la que el hombre es el mediador entre la Tierra y el Cielo.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En casi todas las religiones las flores tienen una interpretaci&oacute;n parecida, pero es en la India donde las flores como conjunto, independientemente del uso espec&iacute;fico de cada especie, son sacralizadas y participan en los rituales de nacimiento, matrimonio y muerte, de hecho en las ceremonias mortuorias es donde se emplean con m&aacute;s profusi&oacute;n.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En cuanto a su cocina lo cierto es que en Espa&ntilde;a se ha perdido la tradici&oacute;n de usar flores como producto comestible, quiz&aacute;s porque pareciese algo cursi en una mesa que supuestamente deb&iacute;a ser ejemplo de sobriedad y fortaleza visig&oacute;tica. En los pa&iacute;ses sajones a&uacute;n se usan y en la Espa&ntilde;a moz&aacute;rabe se usaban con profusi&oacute;n en sopas, ensaladas y dulces, hasta que el salvajismo medieval determin&oacute; el austero car&aacute;cter castellano. Las flores comestibles m&aacute;s habituales son: el azahar, las cal&eacute;ndulas, las capuchinas, la madreselva, las rosas, las violetas y las de borrajas, brezo, calabac&iacute;n, cebollino, hibisco y lavanda. Un ejemplo de aquella cocina son: las flores de calabac&iacute;n rellenas y las codornices con p&eacute;talos de rosa, ambas explicadas en el recetario.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Foiegras.&nbsp; </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Esta expresi&oacute;n por la que conocemos familiarmente el h&iacute;gado de oca o de pato y los preparados de pasta de h&iacute;gado en general, es un galicismo que literalmente significa &quot;h&iacute;gado graso&quot;, que en realidad es una patolog&iacute;a hep&aacute;tica previa a la cirrosis que se manifiesta por la hipertrofia del &oacute;rgano que acumula un exceso de part&iacute;culas de grasa en el tejido hep&aacute;tico. Esta enfermedad es forzada en los &aacute;nades no s&oacute;lo para lograr un h&iacute;gado de gran volumen sino tambi&eacute;n porque el sabor se vuelve mucho m&aacute;s delicado y perfumado, sobre todo si se realiza con higos, forma en la que engordan en Roma y Grecia a las ocas y que ha dado origen a la propia palabra h&iacute;gado: <i>jecur ficatum</i></span><span style="font-family: Verdana;"> quiere decir h&iacute;gado de higos. Vulgarmente se obvi&oacute; la palabra <i>jecur</i></span><span style="font-family: Verdana;">, que es la que significaba h&iacute;gado y s&oacute;lo se dec&iacute;a <i>ficatum</i></span><span style="font-family: Verdana;">, de higos, y de ah&iacute; la derivaci&oacute;n a f&iacute;gado o h&iacute;gado. Esta explicaci&oacute;n curiosa da pie a pedirles que no utilicen esta palabra cuando hablen de esos preparados informes a base de mantecas polisaturadas con que algunos charcuteros espa&ntilde;oles nos quieren tomar el pelo, manipulando una expresi&oacute;n que tiene un sentido propio que implica toda una liturgia gastron&oacute;mica. Tampoco se debe utilizar la palabra foiegras al hablar de los h&iacute;gados de oca, ya que existe el sustantivo castellano y no hay porqu&eacute; usar la palabra francesa.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Debido a la extensi&oacute;n de la simbolog&iacute;a de este producto, explicada en la palabra h&iacute;gado y completada en las voces higo y oca, no puedo hacer otra cosa que remitirles a estas p&aacute;ginas as&iacute; como al punto 5.4 Los alimentos sagrados, donde se explica la importancia religiosa que ten&iacute;a para nuestros primitivos Hh</span><span style="font-family: Symbol;"><b>\</b></span><span style="font-family: Verdana;"> los masones operativos, ver apartado (5.5.6. La oca para los Jars). </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Frixuelos</b></span></span>. <span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Tambi&eacute;n llamados fiyuelas, fayueles, freixolos, freix&oacute;s, filloas, cr&ecirc;pes, pancakes, panqueques, hojuelas, etc. Cada cultura tiene sus propias crepes, por usar el nombre m&aacute;s internacional, incluso cada pueblo, porque en el noroeste de Espa&ntilde;a, entre Galicia y Asturias hay m&aacute;s de media docena de nombres distintos, y cada regi&oacute;n defiende a capa y espada la legitimidad del suyo, as&iacute; que como yo soy asturiano, pues los llamo frixuelos.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Son representaciones homeom&oacute;rficas del sol, o sea pertenecientes a cultos paganos, de ah&iacute; que sean propias de zonas de influencia celta (Asturias, Breta&ntilde;a y Galicia) y que en los pa&iacute;ses cat&oacute;licos solo sea habitual comerlas en la fiesta pagana por excelencia, el Carnaval, que adem&aacute;s se sit&uacute;a a las puertas de la Pascua, o sea del equinoccio de primavera, el gran canto al renacer del ciclo de la vida gracias al poder del dios solar.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Galicia se considera que las m&aacute;s aut&eacute;nticas son las que se preparan poniendo sangre en la masa. Gastron&oacute;micamente est&aacute;n muy buenas, pero simb&oacute;licamente la cosa se complica ya que debido a su color negro, niegan el culto al sol, casi m&aacute;s bien ser&iacute;a dedicado a las tinieblas, y por supuesto contraviene todas las obligaciones religiosas de las culturas mediterr&aacute;neas al convertirse en un culto a la sangre (ver sangre). Hay que tener en cuenta que en esta regi&oacute;n se manejan creencias bastante complejas de interpretar debido a la mezcla de culturas indoeuropeas, celtas y suevas, de ah&iacute; sus tradicionales meigas y el arraigo de sus creencias brujeriles. En cualquier caso, y salvo aquellas logias cananeas que observen el culto a Moloc, no recomiendo que se utilice esta f&oacute;rmula, sino la de los frisuelos, la del culto al sol, la dorada, descrita en el recetario (ver 7.4 Postres).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Frutos secos</b></span><span style="font-family: Verdana;"> (ver almendra, avellana y nuez)</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Fuego. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">No se trata de ning&uacute;n producto sino de una energ&iacute;a y quiz&aacute;s impropio traerla a este glosario, adem&aacute;s su simbolog&iacute;a es tan extensa y profunda que necesitar&iacute;a un libro. Pero la cocina no es tal hasta que el hombre no descubre el sistema de producir fuego seg&uacute;n su voluntad, y por tanto sucintamente dar&eacute; un par de ideas al respecto de c&oacute;mo ha de ser el fuego en un fog&oacute;n mas&oacute;nico.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">El fuego es la representaci&oacute;n solar por excelencia y por tanto es un elemento de purificaci&oacute;n astral reflejado en todas las religiones, desde el cristiano de Pentecost&eacute;s hasta el del ritual sinto&iacute;sta de fin de a&ntilde;o. Quiz&aacute;s el m&aacute;s espectacular de nuestra cultura sea el que se celebra en los Sanjuanes, tanto en el equinoccio de verano como en el de invierno, aunque este &uacute;ltimo haya sido invadido por los rituales l&uacute;dicos de la Navidad.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Pero centr&aacute;ndonos exclusivamente en la cocina, y aunque en el cap&iacute;tulo 6.3. T&eacute;cnicas de cocina ritual se habla m&aacute;s extensamente de ello, baste simplemente con aconsejar que el fuego de la cocina mas&oacute;nica puede nutrirse de aquellas maderas cuyos &aacute;rboles tengan un contenido m&aacute;gico propio, y cuya simbolog&iacute;a viene explicada en sus correspondientes voces: acacia, encina, roble, sarmiento (ver vi&ntilde;a)...</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">S&oacute;lo voy a justificar que tambi&eacute;n se puede utilizar el pino, &aacute;rbol que no aparece debido a que la simbolog&iacute;a del pi&ntilde;&oacute;n participa de la de los otros frutos secos, pero que tiene adem&aacute;s una virtud esot&eacute;rica muy valorada en Oriente Medio, India y Asia: su l&aacute;tex, llamado resina. Cae a lo largo del tronco como l&aacute;grimas amargas de un alma en pena, y adentr&aacute;ndose en la tierra, envuelve a sus seres m&aacute;s queridos del bosque, inmortaliz&aacute;ndolos para la eternidad en brillante &aacute;mbar. Por ello el pino es en Extremo Oriente un &aacute;rbol de eternidad e incorruptibilidad que preside los templos junto al cipr&eacute;s y el sauce, y es protagonista de los m&aacute;s bellos dibujos sagrados sinto&iacute;stas y chinos. Podemos considerarlo casi como la propia acacia, con la ventaja de que su resina m&aacute;gica y perfumada es el mejor combustible y que sus pi&ntilde;as sirven para encender el fuego con la mayor celeridad y garant&iacute;a.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Gallo. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Evidente s&iacute;mbolo solar por cantar al sol naciente. En la iconograf&iacute;a hind&uacute; se le ve al lado de Skanda como personificaci&oacute;n del astro que nos alumbra. Esa peculiar percepci&oacute;n astrol&oacute;gica que le hace cantar justo al filo de la media noche, le atribuye ciertos poderes m&aacute;gicos.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En nuestra cultura, aunque lleg&oacute; tard&iacute;amente, est&aacute; muy vinculado con la fiereza por su combatividad y su concepto de territorialidad sexual, incluso participa en ciertos ritos brujeriles medievales donde su sangre aporta esa nota agresiva de la que hace gala la magia negra.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Los &ldquo;Versos &aacute;ureos&rdquo; de Pit&aacute;goras dec&iacute;an que hab&iacute;a que alimentarlo pero no inmolarlo, ya que estaba consagrado al sol, sin embargo era norma en Grecia sacrificar ritualmente un gallo en honor a Asclepios, hijo de Apolo y dios de la medicina.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En el cristianismo aparece como signo de resurrecci&oacute;n, sin duda por el mismo principio solar de su canto anunciando el nuevo d&iacute;a.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En el Islam anuncia con su canto la presencia del &aacute;ngel y en las religiones americanas, fundamentalmente adoradoras del astro solar, el gallo es el protagonista de sus diversas iconograf&iacute;as, desde las andinas hasta las canadienses, pasando por supuesto por las aztecas y mayas donde alcanza quiz&aacute;s su mayor esplendor pl&aacute;stico.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La gallina se considera sin embargo un animal est&uacute;pido y cobarde, aunque en las religiones africanas se asocia al perro como conductor de los hombres al mundo de los muertos. Esta creencia motiva su presencia en todas las ceremonias inici&aacute;ticas y adivinatorias que tienen su fundamento en pasar al brujo al otro mundo donde podr&aacute; informarse de cuanto necesite saber u ordenar. De este tipo de ritos derivan las pr&aacute;cticas caribe&ntilde;as de Vud&uacute;, donde una gallina blanca es sacrificada para utilizar su sangre con fines m&aacute;gicos relacionados con la muerte.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En cuanto al pollo, es un s&iacute;mbolo alqu&iacute;mico&nbsp; que representa las tres fases de la evoluci&oacute;n de la obra: la cresta roja, el cuerpo blanco y las patas negras. La negrura de las patas es el signo de la putrefacci&oacute;n que muestra el inicio del proceso de evoluci&oacute;n de la obra, el blanco del plumaje es la prueba de que el roc&iacute;o filos&oacute;fico lo ha purificado en su resurrecci&oacute;n, y el rojo de su cresta, m&aacute;xima simbolog&iacute;a de la energ&iacute;a,&nbsp; es quien la fija definitivamente. </span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Estas tres simbolog&iacute;as tan dispares de una misma especie se basan en el comportamiento del animal en su vida dom&eacute;stica, algo que si hoy d&iacute;a se tuviese que analizar en funci&oacute;n de los modernos sistemas de cr&iacute;a acelerada a que se someten a estas aves, nos dar&iacute;a resultados bastante poco gratificantes.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">No obstante, y a pesar de la degeneraci&oacute;n a la que se ha sometido a estos animales, su funci&oacute;n social ha sido muy positiva al permitir llevar prote&iacute;nas a las clases m&aacute;s necesitadas, as&iacute; que a pesar de su miserable existencia, debemos considerarlos como perfectamente aceptables en nuestros banquetes. Y no digamos ya si se trata de pollos de aldea o de las exquisitas aves de Bresse.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Gato. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En nuestra sociedad est&aacute; bastante mal visto comer gatos a pesar de que su carne sea tan sabrosa como la de la propia liebre y su aspecto tambi&eacute;n, pero independientemente de los afectos dom&eacute;sticos que se puedan sentir por este animal, lo cierto es que su personalidad encarna en muchas culturas la maldad de los felinos.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Suele estar asociado a la serpiente en muchas culturas, entre ellas la c&aacute;bala y el budismo, sin embargo en Egipto era sacralizado y venerado como la materializaci&oacute;n terrenal de la diosa Bastet.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En las tradiciones c&eacute;lticas el brillante ojo nocturno de los gatos representaba la presencia esp&iacute;a de los fantasmas infernales, que acechaban los sue&ntilde;os de los mortales para entrar en sus almas y devorarlas.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Sin embargo, en el Islam el gato surgi&oacute; del estornudo del le&oacute;n que provoc&oacute; No&eacute; para acabar con las ratas que invad&iacute;an el arca.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Un gato negro posee siempre poderes m&aacute;gicos, y su carne debe comerse para curar males de ojo o brujer&iacute;as mal&eacute;ficas perpetradas mediante rituales de sangre de ese mismo animal, ya que con ella se escriben los encantamientos m&aacute;s poderosos.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En Persia nadie atormenta a un gato negro ya que ello implicar&iacute;a el mismo sufrimiento del propio hemz&acirc;d, algo as&iacute; como el &aacute;ngel de la guarda de cada uno, y podr&iacute;a provocar la muerte de &eacute;ste y el desamparo del individuo.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">As&iacute; pues, y aunque en el libro de cocina de Ruperto de Nola (1529) tengamos una receta de &quot;Gato assado como se quiere comer&quot; (folio XIII), lo m&aacute;s recomendable es ignorarlos, y si alguno se nos pone a tiro, lo mejor es saludarlos respetuosamente para que siga su camino en busca de otra v&iacute;ctima desinformada.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Golondrina. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Traigo aqu&iacute; a este encantador pajarito, no para recomendarlo gastron&oacute;micamente, acto que creo que ning&uacute;n mas&oacute;n podr&iacute;a soportar, sino todo lo contrario, para unirme a los movimientos ecologistas que piden la prohibici&oacute;n del consumo de nidos de golondrina por ser la costumbre m&aacute;s cruel, s&aacute;dica e indigna que un ser humano pueda cometer.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">La gracia del plato consiste en robar los nidos y tirarlos una y otra vez para que las golondrinas los repongan, hasta que al regurgitar la arcilla con que los construyen, &eacute;sta tenga que ser amasada con sangre que mana de sus cuellos porque ya no les queda saliva con que hacer la argamasa, y ese &uacute;ltimo nido que construyen antes de morir, es el que se vende como delicatessen. Es realmente chocante que esta actividad tan monstruosa se practique en pa&iacute;ses donde las golondrinas son aves sagradas, tan respetadas que su llegada implica el reconocimiento oficial de la primavera.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">En todas las culturas estos simp&aacute;ticos pajarillos son s&iacute;mbolo de felicidad y bienaventuranza, incluso tienen un papel m&iacute;stico de consuelo a los muertos. En las leyendas cat&oacute;licas se dice que fueron ellas quienes desclavaron a Cristo, y en Egipto la diosa Isis se convert&iacute;a en golondrina para velar a Osiris volando hasta el amanecer sobre su f&eacute;retro mientras lanzaba trinos de dolor.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Granada. </b></span></span><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Todos sabemos que la granada es la fruta mas&oacute;nica por excelencia, ya que corona las columnas de entrada al templo y forma parte de la decoraci&oacute;n ritual, tanto de la logia como de infinidad de ilustraciones.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Su simbolog&iacute;a de fecundidad universal es evidente para cualquiera que haya visto explotar una granada madura lanzando por doquier sus semillas. San Juan de la Cruz lleva esta fecundidad al terreno espiritual y la Iglesia hace un s&iacute;mil entre la dura corteza de &eacute;sta, con su propia estructura que contiene a cientos de pueblos unidos entre s&iacute; por el mismo principio sagrado.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">El color rojo ardiente de su pulpa es tambi&eacute;n el fuego de los infiernos o de las entra&ntilde;as de la tierra, que salen peri&oacute;dicamente a la superficie como el bot&iacute;n robado por Pers&eacute;fanes para regocijo de los hombres, algo as&iacute; como el fuego Ctoniano que induce a la vida o la sangre derramada en sacrificio a dioses paganos.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">De su presencia en el templo de Salom&oacute;n tenemos evidencia palpable en las descripciones que se supone redact&oacute; Jerem&iacute;as en el &ldquo;Primer Libro de los Reyes&rdquo;: &quot;<i>Y para completar las columnas hizo dos &oacute;rdenes de mallas, que circu&iacute;an y cubr&iacute;an los capiteles asentados sobre granadas... y as&iacute; en el segundo capitel como en el primero, se ve&iacute;an doscientas granadas colocadas alrededor con simetr&iacute;a. Y asent&oacute; las dos columnas en el p&oacute;rtico del templo; y alzado que hubo la derecha, llamola Jaquin; levantada igualmente la segunda, le puso el nombre de Boaz</i></span><span style="font-family: Verdana;">&quot; (1&ordm; de los Reyes 7, 18, 20 y 21).</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Gastron&oacute;micamente tienen muchas aplicaciones tanto en postres como en ensaladas ya que su dulzor es ligero y combina muy bien con hortalizas y mariscos.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">Tambi&eacute;n se puede beber su mosto que recuerda m&aacute;s al sabor del vino que al de un zumo de frutas, adem&aacute;s de su color que podr&iacute;a perfectamente pasar por un buen tinto y, de hecho, si se deja fermentar se obtiene un vino de bastante buena calidad.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;">&nbsp;</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Verdana;"><b>Grano</b></span><span style="font-family: Verdana;"> (ver espiga y trigo)</span></span></div>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 26 Jan 2012 20:01:27 +0100</pubDate>
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      <title>Ballena/ Burro</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/simbologia-de-los-alimentos/ballena-burro.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante"><p><span style="font-style: normal;" class="Apple-style-span">Reproducci&oacute;n parcial del libro&nbsp;<a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/publicaciones/publicaciones-propias/historia-ritos-y-tradiciones-de-la-masoneria.html?pag=1" shape="rect" class="enlacePortada">HISTORIA, RITOS Y TRADICIONES DE LA MASONER&Iacute;A</a>.</span></p></div><div style="margin-bottom: 6pt;">&nbsp;<span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Ballena. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">No voy a extenderme sobre este mam&iacute;fero porque desgraciadamente hoy en d&iacute;a es casi imposible conseguir carne de ballena. Y digo desgraciadamente no porque sea un bocado demasiado exquisito, al menos personalmente no me parece nada del otro mundo, sino porque ya casi no quedan ejemplares nadando por los oc&eacute;anos, debido a la codicia humana. Cuando hasta hace un par de siglos eran tan comunes en el Cant&aacute;brico que hab&iacute;a pueblos enteros que viv&iacute;an de su pesca y transformaci&oacute;n, perdurando a&uacute;n su recuerdo en nombres como la calle Cuesta de las ballenas, de Gij&oacute;n o figurando incluso en escudos her&aacute;ldicos como en el de la villa de Bayona.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Su simbolog&iacute;a es muy rica en todas las culturas pero s&oacute;lo voy a apuntar dos ideas. Seg&uacute;n Ren&eacute; Guenon la historia de Jon&aacute;s es un viaje inici&aacute;tico en el que la ballena juega el papel del propio Arca: Jon&aacute;s entra en la oscuridad del vientre del animal (muerte inici&aacute;tica) y renace como un nuevo hombre al ser vomitado. Esta afirmaci&oacute;n coincide con la simbolog&iacute;a isl&aacute;mica y buena prueba de ello es que la vig&eacute;simo novena letra de su alfabeto (n&ucirc;n) que significa pez, precisamente quiere decir ballena y as&iacute; a Jon&aacute;s (Seyidna Y&ucirc;n&ucirc;s), se le llama Dh&ucirc;n-N&ucirc;n.</span><br/><span style="font-size: small;">Termino apuntando que en la C&aacute;bala la idea de la resurrecci&oacute;n espiritual se vincula a esta letra n&ucirc;n.</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Bamb&uacute;. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Junto al ciruelo y al pino, en Jap&oacute;n este tallo es el s&iacute;mbolo de la buena suerte, un buen augurio, incluso un talism&aacute;n que ahuyenta a los malos esp&iacute;ritus.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Esta condici&oacute;n de defensa se debe sin duda al ruidoso estallido que produce al quemarse y en diversas culturas africanas y sudamericanas se usa como arma de guerra.</span><br/><span style="font-size: small;">Los Yanomami los utilizan como flechas y arcos mientras que sus vecinos Yekuana hacen con ellos unas flautas m&aacute;gicas para sus rituales religiosos.</span><br/><span style="font-size: small;">Desgraciadamente en Occidente s&oacute;lo encontramos los tallos de bamb&uacute; en conserva, lo que arruina su posible energ&iacute;a tel&uacute;rica. No obstante lo incluimos en este compendio por ser en algunas culturas, sobre todo en Extremo Oriente, un delicioso manjar, dif&iacute;cil de cocinar, pero exquisito. </span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Banana. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Utilizo este vocablo en vez del castellano pl&aacute;tano, porque nadie sabe que los espa&ntilde;oles llamamos as&iacute; a esta fruta, mientras que el de banana proviene del calificativo banal, debido a que en las culturas orientales esta fruta era considerada como algo intranscendente, ef&iacute;mero y por tanto banal. El motivo de esta comparaci&oacute;n es que esta planta con aspecto de &aacute;rbol (en realidad es simplemente una herb&aacute;cea) cuando florece y da su fruto, a continuaci&oacute;n desaparece por completo sin dejar m&aacute;s rastro que un mont&oacute;n de pajas, de ah&iacute; que en la religi&oacute;n budista sea representativo de lo insustancial, de la inestabilidad de aquellas cosas que parecen importantes sin serlo. En el Samyutta Nik&acirc;ya (3, 142) leemos una prueba muy ilustrativa: &quot;<i>Las construcciones mentales son como un bananero</i>&quot;.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Sobre sus or&iacute;genes hay gran controversia ya que los ingleses se atribuyen su descubrimiento en las islas de la Polinesia donde crece espont&aacute;neamente. Eso es rotundamente falso puesto que ya era consumido en la Antig&uuml;edad en buena parte de Asia y en algunos lugares de &Aacute;frica, como describe el propio Plinio en las campa&ntilde;as de Alejandro Magno. Sin embargo curiosamente no se com&iacute;a en Egipto, lo cual es muy extra&ntilde;o, y quiz&aacute;s por eso no se extendi&oacute; por el Imperio Romano. Pero en Espa&ntilde;a se cultivaba, aunque no como fruta dulce sino como una hortaliza y en 1516 el obispo espa&ntilde;ol Tom&aacute;s de Berlanga lo llev&oacute; a Santo Domingo. En su viaje dej&oacute; tambi&eacute;n plantones en Canarias, etapa obligada en la ruta de los Aliseos, y en ambos lugares su aclimataci&oacute;n fue tan espectacular, que algunos cronistas creen que esta fruta procede del Nuevo Mundo cuando en realidad fue llevada all&iacute; por los conquistadores.</span><br/><span style="font-size: small;">Como consejos culinarios digamos que entre esas variedades americanas los m&aacute;s peque&ntilde;os son los m&aacute;s dulces y perfumados, mientras que los grandes se consumen verdes y fritos o a la plancha a guisa de pan, dado su alto contenido en almid&oacute;n. Ese almid&oacute;n, que durante la maduraci&oacute;n se convierte en glucosa, es muy indigesto pero llena el est&oacute;mago, de ah&iacute; quiz&aacute;s de nuevo la simbolog&iacute;a budista y porqu&eacute; el padre Jos&eacute; de Acosta, al describir&nbsp;a finales del XVI los frutos que se cultivaban por aquellos pagos, dec&iacute;a: &quot;...<i>tiene un buen comer, ya que es sano y nutritivo. Apetece esta fruta m&aacute;s en tiempo fr&iacute;o que con calor</i>&quot;.</span><br/><span style="font-size: small;">En fin, aunque s&oacute;lo sea por recordar que endulz&oacute; los &uacute;ltimos d&iacute;as del H<b>\</b> Napole&oacute;n en la isla de Santa Elena, permitamos que esta fruta, a pesar de ser s&iacute;mbolo de la estupidez, entre en nuestros &aacute;gapes.</span>&nbsp;</div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Berenjena. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Es realmente extra&ntilde;o que esta hortaliza no aparezca en ning&uacute;n glosario simb&oacute;lico ya que su origen hind&uacute;, y su antiqu&iacute;simo cultivo en la China, deber&iacute;a conferirle un importante contenido esot&eacute;rico. Probablemente sea la xenofobia antiisl&aacute;mica habitual entre los historiadores europeos la responsable de tal negligencia.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Desgraciadamente no puedo aportar datos hist&oacute;ricos salvo decir que fueron los &aacute;rabes quien la introdujeron en Espa&ntilde;a y curiosamente fue r&aacute;pidamente aceptada, incluso por los gastr&oacute;nomos m&aacute;s ilustres, como muestran los versos de Baltasar del Alc&aacute;zar:</span>&nbsp;&nbsp;</div><div align="center" style="text-align: center;"><span style="font-size: small;"><i>&quot;Tres cosas me tienen preso</i><br/><i>de amores el coraz&oacute;n:</i><br/><i>La bella In&eacute;s, el jam&oacute;n</i><br/><i>y berenjenas con queso&quot;.</i></span><br/>&nbsp;</div>  <div><span style="font-size: small;">Y aceptada con rango de hispanidad ya que fue en el siglo XVI cuando este poeta le atribuy&oacute; &quot;la espa&ntilde;ola antig&uuml;edad&quot;.</span><span style="font-size: small;"><br/>Es un producto claramente solar por lo que deber&iacute;a estar presente en nuestro banquete de San Juan, como dice el Maestro J&ouml;el Robuchon hablando de ella: &quot;<i>Voici le legume d'&eacute;t&egrave; par excelence&quot;.</i></span><br/><span style="font-size: small;">Su recetario en los pa&iacute;ses de Oriente Medio es interminable y quiz&aacute;s si alg&uacute;n d&iacute;a el G<b>\</b>A<b>\</b>D<b>\</b>U<b>\</b> logra pacificar aquellos territorios, podamos investigar <i>in situ</i> sus leyendas y descifrar su sentido esot&eacute;rico.</span><span style="font-size: small;"><br/></span></div>  <div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Bellotas. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Antes de que los romanos trajesen los casta&ntilde;os, la bellota era la fuente b&aacute;sica de hidratos de carbono para los pueblos europeos, o sea el pan. No haremos distinciones entre el roble y el alcornoque ya que seg&uacute;n las regiones ambos &aacute;rboles ten&iacute;an un mismo significado, a pesar de sus radicales diferencias.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">El simbolismo de la bellota se vincula por un lado al del huevo (fecundidad, abundancia y prosperidad) y tambi&eacute;n&nbsp;en general al de los frutos secos (ver almendra, avellana y nuez) pero tiene una tercera imagen muy gr&aacute;fica relacionada con la masculinidad al recordar al glande humano saliendo del prepucio (en franc&eacute;s incluso se llaman &lsquo;gland&rsquo;). Esta imagen tan gr&aacute;fica contrasta con la representaci&oacute;n espiritual que le otorgan algunas religiones como la cat&oacute;lica, que incluso usa esta fruta para adornar los cordones rojos que llevan en el sombrero los cardenales, muchos capiteles de iglesias y claustros, y no pocos blasones. Evidentemente en estos casos significan otra cosa.</span><br/><span style="font-size: small;">En nuestras culturas el roble es &aacute;rbol sagrado y si no vean: el de Zeus en Dodonia, el de J&uacute;piter Capitolino en Roma, el de Ramowe en Prusia o el de Perun entre los eslavos.</span><br/><span style="font-size: small;">Es el emblema de muchos pueblos con tradiciones dru&iacute;dicas, como el vasco, sin duda por su poder para atraer los rel&aacute;mpagos y por su longevidad, majestuosidad, solidez y altura. Tanto entre los celtas como entre los griegos y hasta en culturas m&aacute;s alejadas como los Yakutis siberianos, el roble es la representaci&oacute;n fundamental del &aacute;rbol, el eje del mundo.</span><br/><span style="font-size: small;">En Sichen y en Hebr&oacute;n, Abraham recibi&oacute; las revelaciones de Yav&eacute; al pie de un roble, de nuevo su papel axial, su sentido de antena terrestre que recibe las se&ntilde;ales del cielo. El Tois&oacute;n de oro estaba guardado por un drag&oacute;n y colgado de un roble, es decir, era un templo, una bella simbolog&iacute;a que se mantuvo en todas las culturas c&eacute;lticas y de contenido dru&iacute;dico, donde es patente esta funci&oacute;n al saber que los sabios se reun&iacute;an a meditar y discutir alrededor de un roble.</span><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></div><div><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Berros</b></span></span><span style="font-size: small;"><b> </b>(ver lechugas)</span></div><div><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></div><div><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Bonito</b></span></span><span style="font-size: small;"> (ver at&uacute;n)</span><br/>&nbsp;</div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Buey. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Este b&oacute;vido debe entenderse tambi&eacute;n como el b&uacute;falo de las culturas orientales ya que por aquellas latitudes cumple las mismas funciones dom&eacute;sticas, y por tanto, su contenido m&aacute;gico es el substituto de nuestros bueyes europeos.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Es opuesto al toro. Tranquilo, bonach&oacute;n, s&iacute;mbolo de fuerza d&oacute;cil y al servicio del hombre. Hip&oacute;stasis de Apis de Menfis, de Ptah y de Osiris.</span><br/><span style="font-size: small;">En las religiones budistas aparece continuamente. Desde el viaje de Lao Tse hacia el oeste, el Yama de la iconograf&iacute;a hind&uacute;, en el T&iacute;bet donde la muerte tiene cabeza de b&uacute;falo, el Bodhisattva Manjushr&icirc; de lo Gelugpas, el Asura Mehesha y tantos y tantos otros m&aacute;s.</span><br/><span style="font-size: small;">En el cristianismo en la imagen de la bondad y el calor (en los nacimientos el buey da calor al ni&ntilde;o). Es el animal del sacrificio por excelencia. En Vietnam su descuartizamiento es el acto religioso por antonomasia y su muerte fuera de ritual est&aacute; legalmente equiparada al asesinato humano.</span><br/><span style="font-size: small;">Gastron&oacute;micamente hay que se&ntilde;alar que un buey de carne no es aqu&eacute;l que ha trabajado en el campo hasta su extenuaci&oacute;n, sino el que ha sido cuidadosamente criado para tal fin. En Espa&ntilde;a ya no quedan bueyes y la carne que se vende como tal es en realidad de ceb&oacute;n. Su consumo en exceso produce enfermedades cardiovasculares y gota, sin embargo fue hist&oacute;ricamente relacionado con la fuerza f&iacute;sica, de ah&iacute; que los guardias de la Casa Real inglesa tuviesen cupo especial de carne de buey, de donde proviene el famoso nombre ingl&eacute;s de beefeater, los comedores de buey.</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Burro. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">No es muy com&uacute;n comer carne de burro y de hecho hoy d&iacute;a en Espa&ntilde;a est&aacute; prohibido ya que estos &eacute;quidos est&aacute;n protegidos debido a su escasez. Sin embargo en las culturas mediterr&aacute;neas fue siempre una carne habitual (la aut&eacute;ntica mortadela se prepara con carne de burro) si bien con un marcado car&aacute;cter peyorativo.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">No me extiendo en este art&iacute;culo ya que no es habitual, sin embargo conviene puntualizar la gran importancia que tuvo en distintas culturas y siempre con un marcado car&aacute;cter negativo, incluso nefasto y hasta con vinculaciones sat&aacute;nicas: en la India eran burros: el guardi&aacute;n de los muertos Nairrita, K&acirc;lar&acirc;tr&icirc;, la faz siniestra de D&ecirc;vi, o el Asura Dhenuka. En Egipto el burro rojo era la entidad m&aacute;s peligrosa que encontraba el alma durante su viaje <i>post-mortem</i>.</span><br/><span style="font-size: small;">En el cristianismo el burro, a diferencia del buey, no quiere dar calor al ni&ntilde;o y cuando Cristo entra a lomos de un borriquillo en Jerusal&eacute;n, en contra de las grotescas y pueriles interpretaciones que los curas atribuyen a esta imagen en las que el burro es un elemento decorativo, folkl&oacute;rico, algo as&iacute; como un reclamo tur&iacute;stico, lo cierto es que representa el triunfo de Cristo, de la virtud, sobre la mezquindad e incluso la propia muerte. Recuerden que Cristo recorri&oacute; la India antes de empezar su vida p&uacute;blica y con toda seguridad all&iacute; debi&oacute; ser iniciado en varios ritos que luego, junto a su base jud&iacute;a, dieron origen a la propia liturgia cristiana.</span><br/><span style="font-size: small;">La vinculaci&oacute;n del burro con las pasiones carnales y su hip&oacute;stasis sat&aacute;nica, tiene sin duda relaci&oacute;n con la magnitud de su pene ya que por el contrario las burras son consideradas signo de mansedumbre, resignaci&oacute;n, paciencia, humildad y sufrimiento: Samuel parte al desierto en busca de las borricas, Balaam es instruido por su burra quien le avisa de la presencia de un &aacute;ngel, en la huida a Egipto Jos&eacute; lleva a lomos de una burra a Mar&iacute;a con el ni&ntilde;o para salvarlo de las matanzas de Herodes.</span><br/><span style="font-size: small;">Para terminar afirmar que en algunas regiones del sur de Espa&ntilde;a a&uacute;n queda la costumbre de reunirse algunos amigos y matar un borriquillo para com&eacute;rselo asado, dicen que es muy sabroso y tierno, en cualquier caso y escr&uacute;pulos aparte, generalmente las hembras suelen m&aacute;s tiernas, sabrosas y delicadas, as&iacute; que si tienen oportunidad de celebrar un &aacute;gape con esta carne, elijan una burrita. </span></div>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 26 Jan 2012 19:59:18 +0100</pubDate>
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      <title>Algas/ Azúcar</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/simbologia-de-los-alimentos/algas-azucar.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante"><p><span style="font-style: normal;" class="Apple-style-span">Reproducci&oacute;n parcial del libro&nbsp;<a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/publicaciones/publicaciones-propias/historia-ritos-y-tradiciones-de-la-masoneria.html?pag=1" shape="rect" class="enlacePortada">HISTORIA, RITOS Y TRADICIONES DE LA MASONER&Iacute;A</a>.</span></p></div><div style="margin-bottom: 6pt;">&nbsp;</div>  <div style="margin-bottom: 6pt;">&nbsp;<span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Algas. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Son un art&iacute;culo bastante desconocido en la cultura occidental, sin embargo sus derivados se consumen a diario en nuestra sociedad, tambi&eacute;n por todas esas personas remilgadas a las que simplemente el hablarles de su ingesta les produce arcadas.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Casi la totalidad de los postres que se comercializan envasados, flanes, natillas, quesos frescos, mousses, etc., as&iacute; como los embutidos de la l&iacute;nea de las salchichas, pat&eacute;s, mortadelas, galantinas, etc., est&aacute;n elaborados con espesantes, emulsionantes y gelificantes ficocoloides (E400, E401, E402, E403, E404, E405, E406, E407, etc.), es decir, subproductos de las algas. Por ejemplo el E406 es pura y simplemente Agar Agar.</span><br/><span style="font-size: small;">No s&eacute; porqu&eacute; en nuestra cultura no se consumieron ya que curiosamente no existen apenas especies venenosas o perjudiciales para el organismo y s&iacute; muchas excelentes. En Oriente su consumo es tan reconocido que incluso en los ritos sinto&iacute;stas existen f&oacute;rmulas sagradas que ordenan c&oacute;mo ha de hacerse la recolecci&oacute;n. Al estar sumergidas en el elemento considerado como el origen de la vida y que a&uacute;n mantiene en sus abismos los m&aacute;s profundos secretos a los que el hombre no podr&aacute; jam&aacute;s llegar a acceder, las algas son sin duda la &uacute;nica fuente inagotable de alimento, lo que podr&iacute;amos considerar como la alimentaci&oacute;n primordial.</span><br/><span style="font-size: small;">Especies como el Kombu, Nori, Wakame, Hijiki o Arame se comercializan ya en Europa y en Estados Unidos con una aceptaci&oacute;n cada vez mayor, a pesar de su elevado precio debido a ser un producto manufacturado y envasado en Jap&oacute;n donde la alimentaci&oacute;n es car&iacute;sima. En mi libro &quot;La cocina gallega de verano&quot;, explico detalladamente como en todo el Cant&aacute;brico existe una flora marina riqu&iacute;sima donde abundan las m&aacute;s exquisitas especies que se podr&iacute;an consumir en fresco. El plato m&aacute;s conocido en que las algas intervienen es el Sushi japon&eacute;s, explicado en el recetario, pero unas simples gambas salteadas con alga Komb&uacute; es una delicia.</span><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Almeja</b></span></span><span style="font-size: small;"> (ver ostra)</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: small;">&nbsp;</span><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Almendra y almendro</b></span></span><span style="font-size: small;"> (ver avellana y nuez). &nbsp;</span><span style="font-size: small;">Al ser el almendro el primero de los &aacute;rboles en florecer, su imagen representa el renacimiento de la vida, la llegada de la primavera y la m&aacute;s delicada fragilidad, ya que un fr&iacute;o repentino puede helar las incipientes frutas y arruinar toda una cosecha.</span><br/><span style="font-size: small;">Es el s&iacute;mbolo de Attis, nacido de una virgen que lo concibi&oacute; a partir de una almendra, sin embargo la fruta tiene toda una simbolog&iacute;a esot&eacute;rica mucho m&aacute;s vinculada con el hermetismo que con la virginidad.</span><br/><span style="font-size: small;">B&aacute;sicamente representa lo esencial escondido dentro de lo accesorio, es decir la imagen f&iacute;sica de lo que significa el esoterismo frente al exoterismo, la verdadera espiritualidad oculta bajo los tapujos de las doctrinas y las pr&aacute;cticas religiosas. En la simbolog&iacute;a esot&eacute;rica es la Verdad, el Tesoro y la Fuente, siempre a resguardo de la vista profana. Clemente de Alejandr&iacute;a hac&iacute;a este s&iacute;mil: &quot;<i>Mis estromas encierran la Verdad mezclada con los dogmas de la filosof&iacute;a, rode&aacute;ndolos y cubri&eacute;ndolos como la c&aacute;scara hace con la carne de la almendra</i>&quot;. Mahm&ucirc;d Shabestari profundiza incluso en su proceso evolutivo: &quot;<i>El Shari&acirc;t es la corteza, el haqu&icirc;quat es la almendra... Cuando el buscador alcanza la certeza personal, la almendra est&aacute; madura y la corteza estalla</i>&quot;. Abd al-Karim al-J&icirc;l&icirc; da un consejo maravilloso usando el paralelismo de la almendra: &quot;<i>Deja la corteza y toma el meollo; &iexcl;no seas de esos que ignoran el rostro pero levantan el velo!</i>&quot;.</span><br/><span style="font-size: small;">En la iconograf&iacute;a medieval la virgen suele aparecer dentro de una c&aacute;scara de almendra, la carne es lo visible, el exterior, lo superfluo, en su interior est&aacute; el Cristo, lo verdaderamente sustancial.</span><br/><span style="font-size: small;">Por ser la primera flor que brota en los &aacute;rboles tambi&eacute;n es un signo de premura: &quot;Y me lleg&oacute; la palabra de Yav&eacute;, que me dec&iacute;a: <i>&iquest;Qu&eacute; ves Jerem&iacute;as? - Veo una rama de almendro. Y me dijo: Bien ves, porque me apresurar&eacute; en cumplir mi palabra</i>&quot; (Jerem&iacute;as 1, 11, 12). En la mayor&iacute;a de las Biblias espa&ntilde;olas, en ese af&aacute;n de convertir la religi&oacute;n en una pesadilla paranoica a&uacute;n a costa de desvirtuar el contenido del mensaje, esa misma cita se traduce como: &quot;<i>Yo estoy viendo, respond&iacute;, la vara de uno que est&aacute; vigilante *. Y d&iacute;jome el Se&ntilde;or: As&iacute; es como tu has visto: pues yo ser&eacute; vigilante en cumplir mi palabra</i>&quot;, a continuaci&oacute;n en la explicaci&oacute;n del asterisco lo intentan disimular vagamente: *11 El hebreo dice: &quot;<i>Una vara de almendro</i>&quot; (sin hojas ni flores) (Sagrada Biblia del P. Jos&eacute; Miguel Petisco de Editorial Ortells)</span><br/><span style="font-size: small;">En el esoterismo medieval se hablaba de la almendra como de la matriz original, de ah&iacute; su iconograf&iacute;a rodeando a la virgen, y en el lenguaje vulgar tambi&eacute;n se asociaba a la vulva. Esta coincidencia reafirma ese mensaje de lo externo que oculta una gestaci&oacute;n m&iacute;stica interior que se materializa en carne y hueso: el Hombre y el Dios confundidos en una persona. Partir la c&aacute;scara y comer la almendra significaba en los escritos ocultistas descubrir un secreto para participar de &eacute;l. Como dec&iacute;a Atienza en su libro &ldquo;Los secretos de la alquimia&rdquo;, &eacute;sta es &quot;<i>como un tratado de cocina celestial</i>&quot;, uno de los ingredientes comunes a ambas ciencias ser&iacute;a sin duda la almendra. </span><br/><span style="font-size: small;">Cocinar con almendras requiere un profundo conocimiento del producto, de sus virtudes, limitaciones, medidas, comportamiento ante agentes externos como el fuego, el agua o el az&uacute;car, aplicaciones seg&uacute;n estado (cruda, tostada, frita, molida, rallada, picada o entera, etc.). Espa&ntilde;a, territorio donde confluyeron las tres grandes culturas occidentales: romana, jud&iacute;a y musulmana (recordemos que el cristianismo s&oacute;lo es una variante del juda&iacute;smo), tiene uno de los recetarios m&aacute;s ricos de la almendra, en postres y en la coquinaria de las carnes y pescados, aunque hoy d&iacute;a s&oacute;lo queden algunos vestigios en las cocinas regionales castellanas y andaluzas.</span><br/><span style="font-size: small;">De la almendra se puede adem&aacute;s obtener aceite y hasta preparar licor (Amaretos), generalmente a partir de las variedades amargas, sabor que obedece a una cierta concentraci&oacute;n de estricnina, lo que las hace algo indigestas y hasta es frecuente que provoquen un cierto dolor de cabeza.</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Alondra. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Aunque no creo que ning&uacute;n cocinero mas&oacute;n intente privarnos de su maravilloso canto para preparar un &aacute;gape, estas maravillosas aves pasaron por las cazuelas de muchos palacios y conventos medievales, consideradas como sofisticado bocado, quiz&aacute;s m&aacute;s por su er&oacute;tica que por su gastronom&iacute;a.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Era uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;gicos de los galos y era habitual encontrar sus patas formando parte de los talismanes de sus guerreros, por lo que comerla supon&iacute;a poseer su velocidad y as&iacute;, quien hubiese ingerido tan m&aacute;gico bocado, se volv&iacute;a inalcanzable. Los te&oacute;logos m&iacute;sticos consideraban su canto como una loa al Se&ntilde;or ya que a diferencia del ruise&ntilde;or, es todo alegr&iacute;a.</span><br/><span style="font-size: small;">No insisto m&aacute;s porque no creo que ning&uacute;n mas&oacute;n tenga intenci&oacute;n de merendarse esta encantadora criatura, simplemente he rese&ntilde;ado su simbolismo, que fue muy importante entre los francos. </span>&nbsp;<span style="font-size: small;">  </span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Alubias</b></span></span><span style="font-size: small;"> (ver habas)</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Anguila. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Su morfolog&iacute;a induce a asociarla con la serpiente, sin embargo existe una simbolog&iacute;a propia en algunas mitolog&iacute;as como la irlandesa o la japonesa y sobre todo en Egipto, donde su riqueza esot&eacute;rica conjuga su origen acu&aacute;tico con el origen de la vida.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Era el emblema de Harsomtus de Dendera, el sol naciente, s&iacute;mbolo de la manifestaci&oacute;n primigenia emergente de las aguas. </span><br/><span style="font-size: small;">Capaz de vivir fuera del agua durante muchas horas y de recorrer grandes distancias en busca de una nueva charca, el hombre ha sabido que su sentido de la orientaci&oacute;n era capaz de guiarla por el m&aacute;s intrincado laberinto, de ah&iacute; que siempre haya sido respetada y temida, aunque no perseguida ni odiada como los reptiles. </span><br/><span style="font-size: small;">La sangre de las anguilas es venenosa y puede llegar a producir la muerte a alg&uacute;n desaprensivo que se clave una espina durante su manipulaci&oacute;n culinaria. Es la &uacute;nica forma en que una anguila puede matar a un ser humano, y me imagino que esta particularidad debi&oacute; dar origen a numerosas&nbsp;leyendas ocultistas en la Antig&uuml;edad, incluso quiz&aacute;s de ah&iacute; provenga su maldici&oacute;n lev&iacute;tica.</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Arroz. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Es la base de la alimentaci&oacute;n en las culturas asi&aacute;ticas y tiene en ellas un significado parecido al del pan, es decir es el alimento divino, y por tanto participa as&iacute; en los rituales religiosos (ver 5.5.2. El arroz, man&aacute; de los orientales), de hecho la palabra japonesa Gohan, plato del que hablo extensamente en el 6.1.De la importancia del ritual, y que incluyo en la receta de Sushi, significa tanto arroz cocido como comida en sentido gen&eacute;rico.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">En el sinto&iacute;smo los sacerdotes lo reparten de forma similar a las hostias cristianas y su bebida, el sake, es bebido ceremonialmente. Recuerden las hist&oacute;ricas im&aacute;genes filmadas durante la Segunda Guerra Mundial, en las que los aviadores Kamikazes beb&iacute;an una tacita de sake antes de emprender su vuelo de sacrificio, su &uacute;ltimo viaje, libaci&oacute;n id&eacute;ntica a la del c&aacute;liz cristiano y que desde luego no ten&iacute;a nada que ver con los &quot;lingotazos de orujo saltaparapetos&quot; que les daban a los legionarios en la guerra civil espa&ntilde;ola.</span><br/><span style="font-size: small;">Existe una evidente diferencia entre el arroz y el trigo ya que en el primero no existe un proceso alqu&iacute;mico en su consumo, el arroz se pela y se cocina, mientras que el trigo para ser comestible por el hombre, debe morir, pudrirse y resucitar convertido en pan. As&iacute; pues, podr&iacute;amos decir que es un producto m&aacute;s celestial que terrenal. Los dioses se lo regalan al hombre a trav&eacute;s del poder benefactor del sol, y&nbsp;no tiene que transfigurarlo, por tanto no hay alquimia ni misterio.</span><br/><span style="font-size: small;">Sin embargo en la alquimia oriental el arroz se convierte en cinabrio, el sulfuro rojo de mercurio, la droga de la inmortalidad. En una de las liturgias m&aacute;s ceremoniosas de Jap&oacute;n, el emperador comparte el arroz con la diosa del sol en se&ntilde;al de agradecimiento por su ayuda en la maduraci&oacute;n de &eacute;ste y de reconocimiento por haberle otorgado la luz y el conocimiento divino.</span><br/><span style="font-size: small;">Es s&iacute;mbolo de riqueza y fertilidad, hasta el punto que las culturas occidentales lo introyectaron de las asi&aacute;ticas us&aacute;ndolo en las bodas para desear abundancia a la nueva pareja.</span><br/><span style="font-size: small;">Tal y como explico en el punto 7.1. De la importancia del ritual, la coquinaria del arroz en Asia requiere un tratamiento minucioso a trav&eacute;s del cual vuelve a su origen, el agua, y tras un largo reposo que necesita para recobrar la vida, es cuidadosamente cocinado de forma que resulte deliciosamente comestible, incluso durante varios d&iacute;as.</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Atanor. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Es el horno de los alquimistas donde se realiza la transmutaci&oacute;n de la sustancia. En todas las ciencias ocultas existe el Atanor, bien sea con apariencia de crisol, bien como un estricto horno, pero siempre con forma ovoide que recuerde el misterioso proceso que se realiza en un huevo pasando la materia de su estado l&iacute;quido a convertirse en un ser vivo de carne y hueso. Es como el huevo &oacute;rfico, una matriz que engendra una nueva vida.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">En la cocina profana el horno se muestra ante el aprendiz como el m&aacute;s alto grado en la maestr&iacute;a ya que en su interior se producen transmutaciones que s&oacute;lo el experto puede prever. No es broma, de hecho hoy d&iacute;a ya se fabrican hornos que controlan los diversos factores que influyen en los procesos de cocci&oacute;n (humedad, temperatura, din&aacute;mica interna, etc.), para poder dominar mec&aacute;nicamente esa maestr&iacute;a, hasta hoy rodeada de misterio alqu&iacute;mico. Claro que cada uno de esos hornos cuesta miles de euros y aunque logra una perfecci&oacute;n muy regular, nunca transmite el esp&iacute;ritu del cocinero, esa chispa de sublime imperfecci&oacute;n que tienen las creaciones artesanas.</span><br/><span style="font-size: small;">Debemos considerar el misterio que supone la transmutaci&oacute;n que un producto sufre dentro de ese huevo &oacute;rfico y aunque existan ingenios el&eacute;ctricos muy c&oacute;modos, limpios y dom&eacute;sticos, incluso con una ventanilla de cristal para husmear lo que se cuece dentro, un verdadero horno de cocina mas&oacute;nica, un Atanor, debe ser calentado con le&ntilde;a y construido con ladrillo refractario. Por escasa sensibilidad que tenga el comensal siempre sentir&aacute; la diferencia. En Castilla ahora se asan los lechazos y los tostones en esos costosos hornos multifuncionales que antes describ&iacute;, evidentemente para preparar cientos de raciones como se sirven cada fin de semana en algunos de esos mesones no cabe otra opci&oacute;n, sin embargo hay que hacer el esfuerzo de encontrar una bodega o una tahona donde los asen a&uacute;n en horno de le&ntilde;a, es algo sublime, m&aacute;gico, sorprendente.</span><br/><span style="font-size: small;">Mi padre bautiz&oacute; su restaurante con el nombre de Horno de Santa Teresa. Lo de la santa fue simplemente porque estaba en la calle Santa Teresa, aunque a&ntilde;os m&aacute;s tarde la hiciesen patrona de los cocineros, pero el motivo que &eacute;l argumentaba para elegir ese nombre, era mi madre, cocinera magistral, dominaba el arte del horno como el mism&iacute;simo Merl&iacute;n. Me imagino creo que si no hubiese abierto su negocio en pleno franquismo, seguramente lo hubiese bautizado como Gran Atanor, que dicho sea de paso, es el nombre de mi logia.</span><span style="font-size: small;">&nbsp;</span>&nbsp;</div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>At&uacute;n. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Una breve referencia a los t&uacute;nidos que son un aut&eacute;ntico s&iacute;mbolo gastron&oacute;mico de la cocina mediterr&aacute;nea y de la espa&ntilde;ola en general. No tienen una simbolog&iacute;a esot&eacute;rica propia y hasta se puede decir que ni siquiera participan de la inherente a los peces, ya que su morfolog&iacute;a los excluye de la iconograf&iacute;a religiosa. Sin embargo suelen estar muy vinculados a los delfines, mam&iacute;feros acu&aacute;ticos de gran simbolismo en las antiguas culturas hel&eacute;nicas y mediterr&aacute;neas en general. La importancia de los atunes en la cocina antigua, es significativa y, adem&aacute;s de las recetas que serv&iacute;an de test de profesionalidad entre los sabios cocineros griegos, en la recopilaci&oacute;n que hizo Atenea de las recetas de Arkestrato, c&eacute;lebre cocinero-gastr&oacute;nomo-poeta-fil&oacute;sofo-viajero oriundo de Siracusa, contempor&aacute;neo de Arist&oacute;teles y condisc&iacute;pulo del hijo de Pericles, hab&iacute;a un plato que brillaba por su sencillez: Troncos de bonito envueltos en hojas de parra y asados en el rescoldo</span></b></span></span>. </div> <div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Avellanas. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Como todos los frutos secos, la avellana tiene un simbolismo herm&eacute;tico, ocultista, un paralelismo con el Atanor, con el huevo &oacute;rfico en cuyo interior se gesta un germen de vida, protegido de la visi&oacute;n y la codicia profana por una dura c&aacute;scara.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">En toda la magia dru&iacute;dica las avellanas sirven de soporte a encantamientos, ya que se considera una de las frutas de la ciencia, sin duda debido a su lento desarrollo y al mimo con que el arbusto esconde sus frutos de las miradas codiciosas.</span><br/><span style="font-size: small;">Como prueba podr&iacute;an servir estos versos de Hadewijch de Anvers:</span></div><div align="center" style="text-align: center;"><i>&quot;Me hizo pues a semejanza al avellano</i>&nbsp;<br/><i>que florece pronto en los meses sombr&iacute;os</i><br/><i>y deja tiempo esperar sus deseados frutos&quot;</i></div>    <div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Aves. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Cada especie tiene una simbolog&iacute;a propia pero los p&aacute;jaros significan b&aacute;sicamente una idea fundamental expresada desde tres visiones distintas:</span></b></span></span></div><ul><li><span style="font-size: small;">La uni&oacute;n entre la tierra y el aire o el cielo.</span></li><li><span style="font-size: small;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none;">&nbsp;</span>La libertad a trav&eacute;s de la ligereza, del desprendimiento de las ataduras que unen los cuerpos a la tierra </span></li><li><span style="font-size: small;">La superioridad del alma que vuela fuera del cuerpo f&iacute;sico.</span></li></ul><p><span style="font-size: small;">Esta representaci&oacute;n de la espiritualidad es el antagonismo de la serpiente, animal pegado a la tierra y que representa las m&aacute;s p&eacute;rfidas pasiones terrenales.</span><br/><span style="font-size: small;">Todas las religiones tienen sus aves sagradas, unas antropom&oacute;rficas como los &aacute;ngeles, y otras tal cual la naturaleza las cre&oacute;, como la paloma que representa al Esp&iacute;ritu Santo cristiano.</span><br/><span style="font-size: small;">En Egipto el alma era representada como un hombre con cabeza de p&aacute;jaro.</span><br/><span style="font-size: small;">En las diferentes culturas alqu&iacute;micas el Ave F&eacute;nix es la m&aacute;s sublime expresi&oacute;n de la transmutaci&oacute;n, la coronaci&oacute;n de la Gran Obra, al renacer radiante el ave que surge de las cenizas.</span><br/><span style="font-size: small;">La tradici&oacute;n esot&eacute;rica atribuye toda una gama de significados a diferentes p&aacute;jaros en funci&oacute;n de sus colores: el cuervo (negro) es la inteligencia; el pavo real (verde y azul), las aspiraciones amorosas; el cisne (blanco), la vida espiritual y la libido, el ave F&eacute;nix (rojo) la inmortalidad.</span><br/><span style="font-size: small;">Tambi&eacute;n tiene algunos aspectos negativos vinculados a la libertad o a la ligereza de la imaginaci&oacute;n como denuncia San Juan de la Cruz, pero eso es para quien valore as&iacute; lo que para otros es una virtud.</span>&nbsp;</p><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Avestruz. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Aunque resulte un tanto ex&oacute;tico hablar de este animal, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os su cr&iacute;a industrial en granjas ha supuesto que su carne se encuentre en determinados mercados y a precios asequibles.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Su simbolog&iacute;a se centra en Egipto donde era representaci&oacute;n de Justicia, Equidad y Verdad, prueba de ello es que sus plumas coronaban a la diosa Ma&acirc;t en la ceremonia del pesado de las almas y serv&iacute;a como medida de peso para la balanza del juicio final.</span><br/><span style="font-size: small;">Desconocemos casi por completo la gastronom&iacute;a fara&oacute;nica salvo productos sagrados como el vino, la cerveza, el pan, etc., ya que del resto no hay rastro en los jerogl&iacute;ficos o al menos los arque&oacute;logos no se han molestado en transmit&iacute;rnoslo, sin embargo probablemente el avestruz fuese uno de los platos con los que Cleopatra deslumbr&oacute; a Julio Cesar.</span><br/><span style="font-size: small;">Su cocina es dif&iacute;cil ya que se trata de un ave muy especial que necesita bastante maceraci&oacute;n, no obstante es espectacular y para los Hh<b>\</b> que trabajen en el rito de Menfis y Mizrain, creo que podr&iacute;a ser un plato muy recomendable para sus &aacute;gapes ceremoniales.</span><br/><span style="font-size: small;">Sin embargo en la cultura jud&iacute;a es menospreciado por sus h&aacute;bitos cobardes y antisociales: &quot;<i>Ag&iacute;tase bulliciosa el ala del avestruz, pero &iquest;es acaso pluma piadosa y voladora? Pues abandona sus huevos a la tierra y los deja que se calienten sobre el suelo, olvidando que un pie pueda pisotearlos, un animal salvaje pueda aplastarlos. Es cruel con sus hijos, como si no fueran suyos, y no se cuida de que sea vana su fatiga, porque le neg&oacute; Dios la sabidur&iacute;a y no le dio parte en la inteligencia</i>&quot; (Job 39, 13, 14, 15, 16 y 17).</span></div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Azafr&aacute;n. &nbsp;&nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">En las religiones budistas este color representa la sabidur&iacute;a y la prudencia, de ah&iacute; que lo utilicen los monjes en sus t&uacute;nicas como signo de distinci&oacute;n sagrada. Esta condici&oacute;n era tambi&eacute;n aceptada antiguamente en Europa como reflejan los escritos de Gilberto de Horland.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Sin embargo su decoloraci&oacute;n en la cocina ofrece un aspecto &aacute;ureo que concuerda m&aacute;s con la funci&oacute;n de moneda de trueque que ostent&oacute; durante siglos. Un kilo de azafr&aacute;n supone la cuidadosa recolecci&oacute;n y manipulaci&oacute;n de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de flores, de ah&iacute; que sea la especia m&aacute;s cara del mundo. </span><br/><span style="font-size: small;">Los comerciantes fenicios llevaban siempre consigo una bolsita con azafr&aacute;n para cambiarlo por otros objetos, como era el caso de Cornualles donde serv&iacute;a de moneda para la compra del esta&ntilde;o. Esta costumbre se mantuvo en Europa durante la Edad Media y los viajeros ricos llevaban bolsitas cosidas en los dobladillos de sus vestidos ya que era admitida en cualquier lugar como oro y sin embargo los ladrones no las detectaban. Personalmente me parece una buena moneda, pesa poco y al cabo de alg&uacute;n tiempo se echa a perder, perfecta para terminar con los avariciosos, adem&aacute;s Espa&ntilde;a es el mayor productor del mundo, no es raro por tanto que nuestro plato m&aacute;s famoso, la paella, lo use como especia estelar.</span><br/><span style="font-size: small;">Su funci&oacute;n estimulante hac&iacute;a que los romanos llenasen cojines de azafr&aacute;n para perfumar sus cenobios y de paso excitar a los asistentes al &aacute;gape, tambi&eacute;n se perfumaban los teatros con agua de azafr&aacute;n.</span><br/><span style="font-size: small;">Diferentes leyendas sit&uacute;an su origen precisamente en los tiempos del rey Salom&oacute;n, por lo que los masones deber&iacute;amos conocer bien su simbolog&iacute;a, disfrutar plenamente de sus virtudes: &quot;<i>De nardos y azafr&aacute;n, de canela y cinamomo, de todos los &aacute;rboles arom&aacute;ticos, de mirra y de aloe y de todos los m&aacute;s selectos bals&aacute;micos</i>&quot; (Cant. 4, 14). </span><br/><span style="font-size: small;">Para quien desee profundizar en su estudio debe saber que el nombre azafr&aacute;n es &aacute;rabe, se implant&oacute; en Espa&ntilde;a en el siglo II y de aqu&iacute; pas&oacute; al resto de Europa, pero su nombre latino era <i>crocus</i>, as&iacute; en los escritos medievales aparece con derivaciones propias de los respectivos idiomas romances siendo frecuente la voz Karkom, que algunos traductores confunden con la c&uacute;rcuma, otra especia important&iacute;sima en todo Oriente Medio que para m&aacute;s enga&ntilde;o, encima ti&ntilde;e las comidas con el mismo color que el azafr&aacute;n.</span><br/><span style="font-size: small;">En el Da'Wah corresponde con los n&uacute;meros 8 y 108, Haqq, el elemento Tierra, el defecto del odio, el atributo de la verdad, el signo Capricornio, el planeta Saturno y el &aacute;ngel Tankafil.</span>&nbsp;</div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><b>Azahar. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Es curioso que esta flor que en Espa&ntilde;a resulta tan familiar y de cuyo uso en reposter&iacute;a tanto se ha abusado, apenas aparece en alg&uacute;n tratado esot&eacute;rico. El motivo es que la naranja no exist&iacute;a en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos hasta hace poco m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os, por lo que no particip&oacute; en la simbolog&iacute;a de las primeras escrituras y por tanto apenas se le atribuyen funciones m&aacute;gicas.</span></b></span></span><br/><span style="font-size: small;">Ser&iacute;a un grave error pasarla por alto ya que en Espa&ntilde;a tuvimos una profunda cultura de la naranja gracias al mundo &aacute;rabe y que posteriormente, una vez cristianizado el pa&iacute;s y su contenido, pas&oacute; al resto de Europa a trav&eacute;s de Francia. En 1660 el rey Sol, Luis XIV, se cas&oacute; en San Juan de Luz con la infanta espa&ntilde;ola Mar&iacute;a Teresa quien le dio a probar las exquisitas naranjas espa&ntilde;olas, el rey qued&oacute; tan fascinado que dio instrucciones para que en el proyecto del que ya pretend&iacute;a ser el m&aacute;s fastuoso palacio del mundo, Versalles, hubiera naranjos y en una carta dirigida a Colbert entre 1665 y 1670, el rey le pregunta: &quot;<i>Mandez-moi l'effet que font les orangers...</i>&quot;. Pero en Versalles, a pesar de que el rey deslumbraba a todos los cortesanos de la Europa del XVII con el embriagador perfume a azahar que celosamente guardaba en cajas de plata y s&oacute;lo abr&iacute;a en la Galer&iacute;a de los espejos, no se dio ni una naranja. Y es que como dice Maguelonne Toussant-Samat, la naranja necesita libertad, no puede vivir enjaulada y por eso, seg&uacute;n ella, se convirti&oacute; en el s&iacute;mbolo de los prisioneros.</span><br/><span style="font-size: small;">Cualquiera que haya visto un naranjo en flor habr&aacute; quedado prendado por su er&oacute;tica belleza, su sensual perfume y su cautivador encanto. Es como una bella doncella reci&eacute;n lavada y perfumada que se ofrece voluntariamente al sult&aacute;n que desee embriagarse con sus efluvios.</span><br/><span style="font-size: small;">Sin embargo para que sus flores fructifiquen hay que dejarlo vivir en libertad y as&iacute; se cubrir&aacute; de exuberantes frutos; si se tiene en cautiverio las flores ser&aacute;n est&eacute;riles y su aspecto resultar&aacute; desolador. Por eso la simbolog&iacute;a apuntada por la historiadora francesa tiene cierta l&oacute;gica si la comparamos con otra m&aacute;s antigua que est&aacute; relacionada con la fertilidad.</span><br/><span style="font-size: small;">Un rito que a&uacute;n se conserva en los pa&iacute;ses orientales, que es de donde proceden las naranjas y todos los agrios, es dar a comer naranjas a los novios, y en Vietnam se sigue usando como ofrenda a los reci&eacute;n casados.</span><br/><span style="font-size: small;">Su perfume es sensual, embriagador y excitante, de ah&iacute; que en el mundo isl&aacute;mico su uso est&eacute; tambi&eacute;n vinculado con las ceremonias amorosas, quiz&aacute;s basado en el antecedente de fertilidad antes mencionado, pero m&aacute;s influenciado por las culturas hind&uacute;es en las que el culto al placer sexual es tan sagrado como cualquier otro aspecto espiritual. Esta arcaica costumbre fue grotescamente camuflada por la Iglesia que convirti&oacute; el azahar en s&iacute;mbolo de virginidad en las novias, cuando en realidad lo que busca es desatar las pasiones, pero bueno, conociendo la mec&aacute;nica eclesi&aacute;stica, podemos decir que, a su manera han coincidido en vincular el azahar con el amor.</span><br/><span style="font-size: small;">Tanto el azahar como su fruta, la naranja, poseen un origen independiente de las m&aacute;s puras ra&iacute;ces mas&oacute;nicas situadas en la cultura hebrea. Yo creo que debido a su maravillosa simbolog&iacute;a que particip&oacute; de la esplendorosa &eacute;poca templaria, podemos incluirlos dentro de nuestra gastronom&iacute;a simb&oacute;lica aunque esas flores no perfumen nuestras logias.</span><span style="font-size: small;">&nbsp;</span><span style="font-size: small;">  </span>&nbsp;</div><div style="margin-bottom: 6pt;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: medium;"><b>Az&uacute;car. &nbsp;<span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; font-size: small;" class="Apple-style-span">Sin entrar en las pol&eacute;micas comerciales de si az&uacute;car s&iacute; o az&uacute;car no, lo cierto es que este producto, siempre ha tra&iacute;do consigo bastante mal talante desde un punto de vista humanista, sin llegar a poder calificarlo de maldito</span></b></span></span>.<br/><span style="font-size: small;">Carece por completo de simbolog&iacute;a antigua ya que es un producto inventado por el hombre hace poco tiempo, y s&oacute;lo podemos mencionar su simbolismo en el Da'Wah, que corresponde con los n&uacute;meros 2 y 113, el dios B&atilde;qui, el elemento aire, los atributos del amor y la amistad, el signo G&eacute;minis, el planeta J&uacute;piter y el arc&aacute;ngel Gabriel.</span><br/><span style="font-size: small;">Las primeras referencias que nos llegan son de Asia y con fechas muy controvertidas. Por supuesto hablamos del az&uacute;car de ca&ntilde;a ya que la tecnolog&iacute;a para la producci&oacute;n de la blanca fue desarrollada a finales del siglo XVIII, cuando se empieza a consumir masivamente. Napole&oacute;n, en 1813, ordena construir la primera refiner&iacute;a industrial en Passy, para alegr&iacute;a de los esclavos y ruina de los terratenientes espa&ntilde;oles afincados en Cuba. A pesar de que los franceses quieran apuntarse el tanto de haber tra&iacute;do a Europa la ca&ntilde;a de az&uacute;car mediante las cruzadas en el siglo XII, lo cierto es que en Espa&ntilde;a se cultivaba desde la llegada de los &aacute;rabes y en el siglo VIII su consumo era frecuente en las regiones mediterr&aacute;neas. Pero la magia de la ca&ntilde;a se produjo en las colonias espa&ntilde;olas, magia negra, claro, y no porque los cortadores fuesen de color, sino por las terribles historias que se produc&iacute;an en aquellas plantaciones donde miles de esclavos mor&iacute;an a golpe de l&aacute;tigo. As&iacute; que podemos decir que no es un producto precisamente positivo, no s&oacute;lo por las caries, la diabetes y todas esas otras cosas tan discutibles, sino por lo antes mencionado.</span><br/><span style="font-size: small;">Un buen edulcorante sin embargo es la miel.&nbsp;</span></div>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 26 Jan 2012 19:51:53 +0100</pubDate>
    </item>
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      <title>Achicoria/Alcohol</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/simbologia-de-los-alimentos/achicoriaalcohol.html</link>
      <description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><div style="margin-bottom: 6pt;"><div class="capaFlotante"><p>Reproducci&oacute;n parcial del libro&nbsp;<a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/publicaciones/publicaciones-propias/historia-ritos-y-tradiciones-de-la-masoneria.html?pag=1" shape="rect" class="enlacePortada">HISTORIA, RITOS Y TRADICIONES DE LA MASONER&Iacute;A</a></p></div><div style="background-color: rgb(255, 255, 255); padding-top: 5px; padding-right: 5px; padding-bottom: 5px; padding-left: 5px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 12px; "><div style="margin-bottom: 6pt; "><span style="font-size: small; "><div style="background-color: rgb(255, 255, 255); padding-top: 5px; padding-right: 5px; padding-bottom: 5px; padding-left: 5px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 12px; "><div style="margin-bottom: 6pt; "><font color="#800000" class="Apple-style-span"><span style="font-size: medium;" class="Apple-style-span"><b><span style="color: rgb(0, 0, 0); font-style: normal; font-weight: normal; font-size: 12px; " class="Apple-style-span"><div style="margin-bottom: 6pt; "><div style="background-color: rgb(255, 255, 255); padding-top: 5px; padding-right: 5px; padding-bottom: 5px; padding-left: 5px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 12px; "><div style="margin-bottom: 6pt; "><span style="font-size: small; "><div style="background-color: rgb(255, 255, 255); padding-top: 5px; padding-right: 5px; padding-bottom: 5px; padding-left: 5px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; font-family: Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 12px; "><div><span style="font-size: medium; "><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><b>Achicoria</b></span></span><span style="font-size: small; ">&nbsp;(ver endibias y lechuga)</span></div><div>&nbsp;</div><div><span style="font-size: small; " class="Apple-style-span"><span style="font-size: medium; "><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><b>Agua:</b></span></span> La simbolog&iacute;a del agua, principio elemental de la vida, es tan extensa que har&eacute; un brev&iacute;simo apunte sobre ella, por eso he seleccionado exclusivamente aquellos aspectos que inciden directamente en el ritual mas&oacute;nico y dentro de su cocina.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Los tres significados b&aacute;sicos del agua son: la fuente u origen de la vida, el elemento purificador por excelencia y el medio donde se produce la regeneraci&oacute;n o resurrecci&oacute;n de las almas, esp&iacute;ritus o cuerpos.</span></div><div><span style="font-size: small; ">En el Evangelio seg&uacute;n San Juan o&iacute;mos las palabras de Cristo que describe el rito inici&aacute;tico del bautismo como una evidente reencarnaci&oacute;n: D&iacute;cele Nicodemo:&nbsp;<i>&quot;&iquest;C&oacute;mo puede nacer uno que es anciano? &iquest;Por ventura puede entrar de nuevo en el seno de su madre y nacer?</i>&quot; Jes&uacute;s respondi&oacute;: &quot;<i>En verdad, en verdad te digo, quien no naciere por agua y Esp&iacute;ritu, no puede entrar en el reino de Dios</i>&quot; (San Juan 3, 4, 5).</span></div><div><span style="font-size: small; ">La resurrecci&oacute;n inici&aacute;tica del paso del agua santificada cristianamente por el sacramento del bautismo, fue pr&aacute;ctica habitual en la mayor&iacute;a de las culturas antiguas y en la mas&oacute;nica, plasmada en la leyenda del Camino de Santiago, vemos toda una riqueza simb&oacute;lica reflejada en la propia concha de vieira, signo uterino y acu&aacute;tico del renacimiento espiritual.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Santiago recorri&oacute; el camino de los sabios de Oriente, es decir el se&ntilde;alado por la V&iacute;a L&aacute;ctea, hasta llegar al Finisterre donde pas&oacute; por el agua, seg&uacute;n el rito que los druidas celtas practicaban con todos los aprendices que llegaban hasta el fin del mundo, para volver a sus aldeas natales consagrados como sabios magos. Una vez consagrado maestro y legitimada su iniciaci&oacute;n mediante las conchas grabadas con los signos del ritual, volvi&oacute; por el mismo Camino impartiendo las doctrinas que su Mes&iacute;as le hab&iacute;a inculcado anteriormente en Israel.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Este bautismo se repite en el Islam, en los ritos sinto&iacute;stas, los antiguos Fu-chuei tao&iacute;stas, en la India donde debe repetirse en los distintos ciclos de la vida. Wen- Tse dec&iacute;a que la naturaleza del agua le lleva a la propia pureza y Lao-Tse afirmaba que era la insignia de la Suprema virtud.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Como fuente de la vida primitiva, tambi&eacute;n es el plasma de la tierra del que evolucionaron los seres vivos, incluso en la cosmogon&iacute;a babil&oacute;nica se habla de una materia indiferenciada, llamada &quot;Aguas Primordiales&quot;, que se extend&iacute;a por toda la eternidad y de cuya masa se desgajaron los dos principios elementales: Apsu y Tiamat. El primero es la divinidad masculina materializada por las aguas dulces sobre las que flota el mundo, y la segunda es la mar de donde nacen todas las criaturas.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Estas aguas dulces o saladas se radicalizan a&uacute;n m&aacute;s en aguas buenas o malas cuando adem&aacute;s de su papel de g&eacute;nesis, son utilizadas como veh&iacute;culo divino, llegando a ser incluso hasta amargas como nos muestra la Biblia en varias ocasiones: &quot;<i>si no te has deshonrado... no te har&aacute;n da&ntilde;o estas aguas amargu&iacute;simas sobre las cuales he amontonado maldiciones...; si te has deshonrado... entren las aguas de maldici&oacute;n en tus entra&ntilde;as y entumecidos tu regazo, p&uacute;dranse tus muslos</i>&quot; (Num. 5, 19 y 22) o como transcribimos tambi&eacute;n del Apocalipsis en este glosario como motivo de la simbolog&iacute;a del ajenjo *.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Este simbolismo lo manejamos tambi&eacute;n en nuestras ceremonias de iniciaci&oacute;n cuando le damos a beber al profano durante sus Viajes las tres copas de agua, amarga, ins&iacute;pida y dulce, como materializaci&oacute;n de los mensajes que cada una de ellas lleva impl&iacute;cito y que jam&aacute;s deber&aacute; olvidar a lo largo de toda su vida mas&oacute;nica.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Pasando ya al plano culinario, la calidad del agua es fundamental en la ejecuci&oacute;n de una buena receta, as&iacute; que muchos cocineros llevan consigo el agua de su manantial cuando preparan una degustaci&oacute;n fuera de sus fogones. Costumbre que se va perdiendo porque las aguas minerales tienen ya un control de calidad y los buenos cocineros tienen su cat&aacute;logo, sabiendo que con tal o cual marca, su paella o su fabada saldr&aacute;n correctamente sin necesidad de llevar c&aacute;ntaros del agua de su fuente.</span></div><div><span style="font-size: small; ">La mineralizaci&oacute;n de las aguas es un factor determinante para actividades gastron&oacute;micas como la elaboraci&oacute;n de cervezas o destilados alcoh&oacute;licos, en cuya composici&oacute;n su porcentaje es b&aacute;sico. As&iacute;, la ubicaci&oacute;n de una destiler&iacute;a de Whisky o de una f&aacute;brica de cervezas debe elegirse en funci&oacute;n de su cercan&iacute;a a un manantial de agua pura de donde se servir&aacute;, antes que de preocuparse si los sembrados de malta o cebada est&eacute;n m&aacute;s o menos distantes, ya que lo principal es disponer de un caudal de agua pura. De ah&iacute; la situaci&oacute;n de las empresas escocesas e incluso de la que prepara el Whisky espa&ntilde;ol que busc&oacute; las inmaculadas aguas de la sierra de Guadarrama.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Antiguamente la selecci&oacute;n de las aguas por los alquimistas era considerada como la clave para lograr una f&oacute;rmula o fracasarla, as&iacute; vemos por ejemplo las recetas magistrales de cocina de Nostradamus donde puntualiza siempre, adem&aacute;s de las medidas, las diferentes calidades de agua que han de intervenir en alguna conserva: &quot;<i>Luego tendr&eacute;is agua de fuente que har&eacute;is hervir y cuando est&eacute; hirviendo, la verter&eacute;is en una vasija</i>&rdquo;.</span></div><div><span style="font-size: small; ">En algunos tratados de alquimia se tienen en cuenta las propiedades que aporta el agua como veh&iacute;culo o soporte de fuerzas ocultas. As&iacute;, en un estudio atribuido al alquimista Arnau de Vilanova (1235-1313), se especifica como ha de ser tratado el elemento: &quot;<i>tres partes de agua de lluvia, dos de pozo, una de manantial y media de agua expuesta a la luz de la primera luna del solsticio de invierno&quot;.&nbsp;</i>Esto ya es pasarse, pero lo que todo cocinero debe saber, sobre todo si pretende iniciarse en la cocina ritual y por tanto perfecta, es que debe utilizar aguas puras que previamente deber&aacute; catar y hasta probar su respuesta en los procesos de cocci&oacute;n. Las aguas tratadas en depuradoras contienen elevados porcentajes de lej&iacute;a u otros desinfectantes, as&iacute; como cierta salinidad o mineralizaciones (generalmente calc&aacute;reas) que pueden distorsionar seriamente el resultado final de sus creaciones, sobre todo en los guisos o en las sopas donde el porcentaje de agua a&ntilde;adida es elevado.</span></div><div><span style="font-size: small; ">&nbsp;</span></div><div><span style="font-size: medium; "><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><b>Ajenjo</b></span></span><span style="font-size: small; ">&nbsp;(ver absenta)</span></div><div>&nbsp;</div><span style="font-size: small; "><div><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><span style="font-size: medium; "><b>Ajo:&nbsp;</b></span></span>En este apartado intento limitarme a describir el simbolismo de los diferentes productos en las distintas culturas, pero en este caso las contradicciones que coinciden me hacen pensar que todo el simbolismo peyorativo de este producto es fruto exclusivamente de su pestilente olor.<br/>En la tradici&oacute;n mas&oacute;nica, y aunque hoy d&iacute;a no est&eacute; presente en nuestros rituales de mesa, debe recuperarse su consumo ya que hay numerosos documentos que afirman que era utilizado como t&oacute;nico reconstituyente para los trabajadores que levantaron las pir&aacute;mides:&nbsp;<i>&quot;... el ajo es viejo como el hombre, pues 4.500 a&ntilde;os antes de Jesucristo se distribu&iacute;an ya platos de ajo cocido como t&oacute;nico a los obreros que trabajaban en las pir&aacute;mides de Egipto&quot;</i>&nbsp;(N&eacute;stor Luj&aacute;n en su libro &ldquo;Como pi&ntilde;ones mondados&rdquo;). Incluso la Biblia cita aquellas comidas como algo bendito por los sufridos esclavos que las echaron de menos en su huida hacia la tierra prometida:&nbsp;<i>&quot;&iexcl;C&oacute;mo nos acordamos de tanto pescado como de balde com&iacute;amos en Egipto, de los cohombros, de los melones, de los puerros, de las cebollas y de los ajos</i>&quot; (Num 11, 5).<span style="font-size: small; "><br/>Es sagrado en las tradiciones centro europeas porque ahuyenta a los vampiros, en Egipto porque espanta a las serpientes y en todos los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos, llegando hasta la India, porque atados con un cordel de lana roja protege del mal de ojo.</span></div></span><div><span style="font-size: small; ">Los pastores de los C&aacute;rpatos a&uacute;n hoy se frotan las manos con un ajo bendito antes de orde&ntilde;ar por primera vez a una cabra para espantar a las serpientes.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Sin embargo en la Siberia dicen que las almas de las mujeres muertas que vienen a visitar a los vivos dejan un reguero de olor a ajo. En Borneo tambi&eacute;n se asocia a las almas perdidas.</span></div><div><span style="font-size: small; ">En la antigua Grecia las mujeres com&iacute;an ajos que protegieran su castidad impuesta durante las fiestas sagradas y en Roma estaba prohibido entrar en el templo de Cibeles a quien comiese ajos. Es decir que el ajo tanto espanta a los malos esp&iacute;ritus, como a&iacute;sla a quienes lo consumen.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Su desagradable olor se puede mitigar coci&eacute;ndolo en tres sucesivas aguas con sal. Se sumerge en agua salada fr&iacute;a y se lleva a ebullici&oacute;n, se saca, se cambia el agua por agua fr&iacute;a y se repite la operaci&oacute;n tres veces. De esta forma el azufre que contiene desaparece y su sabor resulta dulce y agradable. Otra forma m&aacute;s sofisticada es cocin&aacute;ndolo con semillas de s&eacute;samo o en su aceite, as&iacute; o preparan en la cocina de Oriente Medio sin que los turistas perciban su presencia, y eso que ponen tanto o m&aacute;s que en Espa&ntilde;a. Honestamente les dir&eacute; que a mi me gusta incluso crudo y a&uacute;n no he conocido a nadie que se haya resistido a la tentaci&oacute;n de reba&ntilde;ar hasta la &uacute;ltima gota de mis salsas de nata para barbacoas o incluso de mis aliolis. Sin embargo no soporto el aroma del ajo oxidado que suele aparecer en las preparaciones de tantos bares espa&ntilde;oles, lo que se combate f&aacute;cilmente pasando el ajo por aceite caliente hasta que empieza a colorear y luego ya se usa normalmente. Salvo que se use ese preparado que viene desecado y que ya no tiene remedio.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Al ajo se le han reconocido extraordinarias virtudes en la lucha contra enfermedades, desde la Antig&uuml;edad hasta hoy en que la ciencia m&eacute;dica lo ha confirmado. Es bueno para el reuma, en afecciones cardiovasculares por su funci&oacute;n hipotensora, hasta el punto de que se elaboran c&aacute;psulas para enfermos que no admiten su sabor. Es un gran depurador de la sangre y de la piel, por lo que es &uacute;til en casos de &aacute;cido &uacute;rico, acn&eacute;, etc., combate eficazmente las infecciones intestinales, act&uacute;a como antiparasitario, o sea que expulsa las lombrices.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Sus cualidades como potente antis&eacute;ptico, bactericida, fungicida y verm&iacute;fugo, le confiere un papel fundamental en la conservaci&oacute;n de los alimentos, as&iacute; pues y aunque la amanerada sociedad romana lo repudiase, sus legiones lo consum&iacute;an masivamente y en la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola, donde la conservaci&oacute;n de las matanzas fue un asunto m&aacute;s sagrado que terrenal, resulta absolutamente imprescindible reconocer su protagonismo casi celestial.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Termino repitiendo mi opini&oacute;n personal: el ajo tiene tantos atributos que, de no haber sido por su desagradable olor, hubiese sido sacralizado por todas las culturas mediterr&aacute;neas y por tanto su simbolog&iacute;a tradicional me parece m&aacute;s plebeya que digna de sabios.</span></div><div>&nbsp; </div><span style="font-size: small; "><div><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><span style="font-size: medium; "><b>Albahaca:&nbsp;</b></span></span>Tambi&eacute;n llamada bas&iacute;lico, fue considerada como una de las hierbas m&aacute;s m&aacute;gicas del herbolario europeo y africano, de hecho formaba parte de la f&oacute;rmula alqu&iacute;mica del Agua Vulneraria Roja. En todo &Aacute;frica se considera que aleja los malos esp&iacute;ritus y de ah&iacute; que forme parte de todos los rituales de brujer&iacute;a.<span style="font-size: small; "><br/>La base cient&iacute;fica de estos poderes se encuentra en su capacidad como inhibidor enzim&aacute;tico, lo cual unido a los poderes bactericidas del perejil y a los ya m&uacute;ltiples descritos del ajo, hacen de esta planta un aut&eacute;ntico conservante alimentario, dicho en lenguaje antiguo podr&iacute;a decirse que espanta los malos esp&iacute;ritus que vienen a corromper la comida.</span></div></span><div><span style="font-size: small; ">Las m&aacute;s modernas tecnolog&iacute;as bromatol&oacute;gicas que estudian nuevos m&eacute;todos para elaborar conservas naturales, o sea sin esos productos qu&iacute;micos que aparecen camuflados bajo los nombres de E-420, E-407, etc., han descubierto que determinadas especias reaccionan entre s&iacute; complementando, neutralizando o incluso potenciando sus efectos, y curiosamente la albahaca es un potenciador de las virtudes de casi todas las dem&aacute;s, principalmente las del perejil, romero, or&eacute;gano y salvia.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Nada de &eacute;sto lo sab&iacute;an los hechiceros y cocineros de la antigua Roma, aunque eran conscientes de sus resultados, incluso como analg&eacute;sico en contusiones, estimulante y antiespasm&oacute;dico, pero donde logr&oacute; su m&aacute;ximo esplendor fue en la cocina gracias a esa joya de la culinaria italiana llamada pesto. Se trata de un picadillo de albahaca, ajo y sal, que se machaca en el mortero a la vez que se emulsiona con un hilo de aceite de oliva, o sea, un aut&eacute;ntico escudo protector alimentario. Normalmente el pesto se enriquece con pi&ntilde;ones picados y un poco de queso Parmesano- reggianno rallado, sobre todo cuando se va a usar como salsa para la pasta, pero eso ya es con fines gastron&oacute;micos.</span></div><div><span style="font-size: small; ">En las tablas del Jaw&acirc;hiru'l Khamsah de ritual esot&eacute;rico del m&eacute;todo secreto de encantamientos Da'Wah, aparece vinculada a los n&uacute;meros 700 y 921, a la divinidad&nbsp;Dh&acirc;kir, a los atributos del odio y del recuerdo, al signo Sagitario, al planeta Sol y al &aacute;ngel Hart&acirc;'il.</span> </div><div>&nbsp;</div><span style="font-size: small; "><div><span style="font-size: medium; "><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><b>Alcachofa:</b></span></span>&nbsp;Sin pretensiones chauvinistas, impropias por otra parte en un mas&oacute;n, lo cierto es que la cultura gastron&oacute;mica espa&ntilde;ola fue durante la Alta Edad Media la m&aacute;s rica y avanzada de toda Europa, y muchos de los productos y recetas que se consideran fruto del Renacimiento, eran habituales en las mesas moz&aacute;rabes cinco siglos antes.<span style="font-size: small; "><br/>Uno de estos alimentos es la alcachofa, la cual los historiadores gastron&oacute;micos vinculan con Catalina de Medicis y por tanto con el Cinquecento, mientras que en la Espa&ntilde;a de Al-andalus ya se distingu&iacute;an diversas especies habiendo quedado en nuestro vocabulario dos t&eacute;rminos distintos para nombrar este cardo: alcauc&iacute; o alcaucil, del<i>&aacute;rabe al-qabsil</i>, y alcarchofa o alcachofa, del &aacute;rabe&nbsp;<i>al-jarsuf</i>.</span></div></span><div><span style="font-size: small; ">Hasta tal punto era popular esta verdura en el mundo moz&aacute;rabe, que su nombre se aplic&oacute; a varios otros elementos que recordaban su forma, as&iacute; hay un pan que se llama alcachofa y la boca de las duchas o regaderas tambi&eacute;n utiliza ese vocablo. En cuanto a la antig&uuml;edad de su consumo en nuestra cultura, si aceptamos que seg&uacute;n la teor&iacute;a del erudito y experto traductor de Apicio, Bertrand Gu&eacute;gan, el kinara era la alcachofa, por la forma en que Columella habla de ella a principios del siglo I en su &ldquo;Tratado de agricultura&rdquo;, este cardo deb&iacute;a ser alimento preciado en la pen&iacute;nsula desde el principio de la colonizaci&oacute;n romana.</span></div><div><span style="font-size: small; ">De sus propiedades afrodis&iacute;acas se habl&oacute; mucho durante el fr&iacute;volo Renacimiento, llegando a ser considerada pecaminosa como vemos en el &ldquo;Roman bourgeois&rdquo; de Antoine Furetiere escrito en 1666 y que advierte:&nbsp;<i>&quot;... si alguna de ustedes hubiese comido alcachofas, ser&iacute;a se&ntilde;alada con el dedo...</i>&quot;.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Sin embargo de su simbolog&iacute;a esot&eacute;rica apenas hay datos, salvo que se considere como una flor espinosa (ver cardo), de color violeta (color de la templanza representado por el XIIII Arcano del Tarot), en cuyo interior se esconde un c&aacute;liz, un grial, el llamado coraz&oacute;n de la alcachofa, uno de los bocados m&aacute;s excelsos que el mundo vegetal nos ofrece.</span> </div><span style="font-size: small; "><div style="margin-bottom: 6pt; ">Termino diciendo que la alcachofa es tambi&eacute;n un cardo, pero como dec&iacute;a el H<span style="font-size: small; ">.&middot;.</span> Robuchon, Maestro en fogones y otras ciencias:&nbsp;<i>&quot;&iexcl;...pero Dios m&iacute;o, qu&eacute; cardo!</i></div></span><div>&nbsp;</div><span style="font-size: small; "><div><span style="font-size: medium; "><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><b>Alcohol:&nbsp;&nbsp;</b></span></span>Independientemente del significado de cada bebida alcoh&oacute;lica, el alcohol como tal tiene un significado propio, ya que representa la comuni&oacute;n entre el fuego y la vida.<span style="font-size: small; "><br/>La palabra alcohol deriva del &aacute;rabe&nbsp;<i>al-kuhl</i>, que significa colirio y es que los &aacute;rabes utilizaban el alambique para destilar perfumes y cosm&eacute;ticos, como su celebre Kol o kuhl.</span></div></span><div><span style="font-size: small; ">Seg&uacute;n los datos m&aacute;s fidedignos fue el m&eacute;dico y te&oacute;logo catal&aacute;n Arnaldo de Villanueva (o Arnau de Vilanova), quien tal y como muestra su obra alqu&iacute;mica &ldquo;<i>Rosarium Philosophorum</i>&rdquo;, descubri&oacute; a finales del siglo XIII la aplicaci&oacute;n del alambique para destilar vino, aunque fuera posteriormente su disc&iacute;pulo Raimundo Lulio (O Raimond Llull) quien hiciese famoso el hallazgo en su &quot;Llibre felix de les mervelles del m&oacute;n&quot;&nbsp;al describir sus virtudes curativas y euforizantes llam&aacute;ndole agua de vida,&nbsp;<i>aquavitae</i>, y aplic&aacute;ndole tambi&eacute;n el nombre &aacute;rabe de alcohol por ser producto del alambique.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Su simbolog&iacute;a es por tanto muy reciente y no reviste excesivo contenido esot&eacute;rico ya que las antiguas culturas no lo conoc&iacute;an en estado puro sino como componente de las diferentes fermentaciones.</span></div><div><span style="font-size: small; ">Conviene distinguir tres tipos de bebidas alcoh&oacute;licas ya que su significado depende de c&oacute;mo se obtienen:</span></div><ul><li><div><strong><span style="font-size: small; ">Vinos</span></strong><span style="font-size: small; ">: son producidos por la fermentaci&oacute;n directa de los az&uacute;cares de las frutas que intervienen en su elaboraci&oacute;n (la sidra es en realidad un vino de manzana).</span></div></li><li><div><strong><span style="font-size: small; ">Cervezas</span></strong><span style="font-size: small; ">: necesitan un paso previo llamado malteado del grano mediante el cual el almid&oacute;n se transforme en az&uacute;cares, que a su vez fermentar&aacute;n para dar el correspondiente alcohol. Por tanto cualquier grano puede servir para elaborar cerveza y as&iacute; el sake japon&eacute;s es en realidad una cerveza y no un vino como coloquialmente se denomina.</span></div></li><li><div><strong><span style="font-size: small; ">Aguardientes y licores:</span></strong><span style="font-size: small; ">&nbsp;son derivados de otras bebidas alcoh&oacute;licas de las que se ha eliminado gran parte de su agua, bien mediante congelaci&oacute;n (antiguo sistema de obtenci&oacute;n del vodka), bien mediante la destilaci&oacute;n en alambiques o alquitaras. As&iacute;, es necesario obtener previamente lo que hemos llamado cerveza o vino para despu&eacute;s obtener el correspondiente aguardiente, aunque no necesariamente &eacute;stos sean bebibles, me refiero a formas industriales de obtenci&oacute;n de alcohol a partir de orujos, remolacha, etc., de los que se obtienen vinos no aptos para el consumo y que de hecho ni se les conoce con ese nombre. Los licores son mezclas de alcoholes aptos para el consumo humano (et&iacute;lico) que se rebajan con agua hasta alcanzar el grado deseado, se endulzan con az&uacute;cares y se perfuman con flores, frutas o hierbas, mediante diferentes sistemas de infusi&oacute;n, maceraci&oacute;n, etc.</span></div></li></ul></div></span></div></div></div></span></b></span></font></div></div></span></div></div></div>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 26 Jan 2012 19:42:47 +0100</pubDate>
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      <title>Absenta/Aceituna</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/simbologia-de-los-alimentos/absentaaceituna.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante"><p>&nbsp;</p><div id="rowflotante"><p>Reproducci&oacute;n parcial del libro <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/publicaciones/publicaciones-propias/historia-ritos-y-tradiciones-de-la-masoneria.html?pag=1" shape="rect" class="enlacePortada">HISTORIA, RITOS Y TRADICIONES DE  LA MASONER&Iacute;A</a></p></div> <div id="googleSensePieFoto">&nbsp;</div> <div class="espacio">&nbsp;</div><p>&nbsp;</p></div><div style="margin-bottom:6.0pt">&nbsp;<span style="font-size: medium; "><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><b>Absenta: &nbsp;</b></span></span><span style="font-size: small; ">Absenta quiere decir ausente y si vemos un poco el efecto que produce esta bebida sobre las personas, comprenderemos perfectamente su etimolog&iacute;a. </span><br/><span style="font-size: small; ">La absenta o ajenjo, es una planta de sabor amargo, con un ligero perfume que le confiere un particular atractivo, como dice Jean Chevalier, m&aacute;s por su ausencia que por el placer en s&iacute; que supone su disfrute. &nbsp;Algo as&iacute; como la hero&iacute;na, su consumo no produce apenas placer, euforia, ni estados de conciencia superiores, pero su carencia es un infierno. </span><br/><span style="font-size: small; ">Ya en la antigua Grecia se consum&iacute;a como un estimulante que se daba habitualmente a los atletas y en la Biblia vemos una referencia muy curiosa a este nombre: &quot;<i>Cuando el cordero hubo abierto el s&eacute;ptimo sello... Y el tercer &aacute;ngel toc&oacute; la trompeta: y cay&oacute; del cielo una grande estrella, ardiendo como una tea, y vino a caer en la tercera parte de los r&iacute;os, y en los manantiales de las aguas: y el nombre de la estrella es Ajenjo; y as&iacute; la tercera parte de las aguas se convirti&oacute; en ajenjo: con lo que muchos hombres murieron a causa de las aguas, porque se hicieron amargas</i>&quot; (Ap., 8, 10, 12).</span><br/><span style="font-size: small; ">Teniendo en cuenta la simbolog&iacute;a del agua como origen de toda vida, evidentemente esta par&aacute;bola ha de considerarse como el anuncio del fin del mundo mediante la corrupci&oacute;n de las aguas, algo que muchos cient&iacute;ficos han previsto ya. Las aguas de Hiroshima fueron venenosas por la radioactividad durante varios a&ntilde;os, el abuso de insecticidas y pesticidas ha contaminado capas fre&aacute;ticas haciendo que muchas fuentes est&eacute;n envenenadas sin saber el porqu&eacute;.</span><br/><span style="font-size: small; ">Podemos decir que tanto esta planta como las bebidas relacionadas con ella han sido consideradas hist&oacute;ricamente malignas, destructoras y presagio de muerte, por lo que creo innecesario pronunciarme sobre su consumo aunque consider&eacute; conveniente rese&ntilde;arla por haber gozado de cierto reconocimiento entre algunos intelectuales franceses a fines del XIX y principios del XX, y hasta equivocadamente con la masoner&iacute;a que reprueba el uso degradante de las bebidas alcoh&oacute;licas.</span></div>  <div style="margin-bottom:6.0pt"><span style="font-size: medium; "><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><b>Acacia: &nbsp;</b></span></span><span style="font-size: small; ">Para un mas&oacute;n no es necesario recordar la profunda simbolog&iacute;a de este &aacute;rbol porque est&aacute; presente a diario en nuestras logias como uno de los signos m&aacute;s representativos del grado de maestro. Creo conveniente ampliar la simbolog&iacute;a de la historia de nuestro maestro Hiram con otras en las que coincide el esp&iacute;ritu de inmortalidad e incorruptibilidad, en algunos casos tambi&eacute;n vinculado al proceso alqu&iacute;mico de la resurrecci&oacute;n, otros simplemente por su dureza y permanencia en el tiempo. </span><br/><span style="font-size: small; ">El Arca de la Alianza estaba hecha de madera de acacia para que los hombres supiesen que durar&iacute;a toda la eternidad, as&iacute; como las &lsquo;sruk&rsquo;, las cucharas rituales de Brahma en la mitolog&iacute;a hind&uacute; que nunca se corrompen ni estropean: &quot;<i>Yav&eacute; habl&oacute; a Mois&eacute;s diciendo: &quot;Di a los hijos de Israel que me traigan ofrendas... Os ajustar&eacute;is a cuanto voy a mostrarte como modelo del santuario y de todos sus utensilios. Har&aacute;s un arca de madera de acacia... Har&aacute;s de madera de acacia una mesa</i>...&quot; (&Eacute;xodo 25, 1,9,10, 23) </span><br/><span style="font-size: small; ">En la corona de espinas que llevaba Cristo participa m&aacute;s del esp&iacute;ritu mas&oacute;nico ilustrando el proceso alqu&iacute;mico: el hombre va a morir pero su cabeza, su esp&iacute;ritu, va a renacer engrandecido. Siempre son se&ntilde;ales solares relacionadas con el ciclo de la muerte resurrecci&oacute;n. Rene Guenon dec&iacute;a que las espinas que salen de la corona del Ecce Homo significaban los rayos del sol, la iluminaci&oacute;n del iniciado.</span><br/><span style="font-size: small; ">En una leyenda Bambara se habla de la acacia como el origen del Rhombo, el instrumento de m&uacute;sica sagrada por excelencia, una especie de honda que al girar emite un l&uacute;gubre ruido que parece salir de los infiernos.</span><br/><span style="font-size: small; ">Entre los vedas a&uacute;n se conserva la tradici&oacute;n de encender los fuegos sagrados friccionando un bast&oacute;n de higuera incrustado en un disco de madera de acacia.</span><br/><span style="font-size: small; ">Quiz&aacute;s parezca que he tra&iacute;do aqu&iacute; este producto un poco con calzador debido al profundo significado mas&oacute;nico que tiene, sin venir a cuento con el asunto de la cocina, sin embargo no es as&iacute;. En primer lugar si se desea hacer un &aacute;gape siguiendo el ritual con toda ortodoxia, el fuego deber&iacute;a encenderse tal y como hemos descrito, ya que es uno de los elementos sagrados que mayor protagonismo adquiere en la mayor&iacute;a de los sacrificios y por tanto debe respetarse tan escrupulosamente como al encender las luces de la logia.</span><br/><span style="font-size: small;">Aprovecho aqu&iacute; para decir a algunos hermanos que ejercen el cargo de M.&middot;. de Cer</span><span style="font-size: small; ">.&middot;.</span><span style="font-size: small; "> que aunque resulte m&aacute;s c&oacute;modo encender las velas con un mechero, es preceptivo hacerlo con una astilla de madera de acacia, o en su defecto de olivo o incluso de roble o de higuera, que a su vez habr&aacute; sido encendida en la Llama del Fuego Perpetuo o Luz Eterna que debe siempre iluminar el taller, incluso cuando se terminan los trabajos.</span><br/><span style="font-size: small; ">El fuego es un elemento purificador y por tanto los alimentos que se vayan a consumir en un &aacute;gape deber&iacute;an ser cocinados en un fuego que respete todas las normas sagradas, otra cosa son las necesidades impuestas por la vida urbana, pero en s&iacute;, habr&iacute;a que cocinar sobre esa fuente de energ&iacute;a pura.</span><br/><span style="font-size: small; ">La acacia sirve para hacer un fuego sagrado y para preparar un postre delicioso, as&iacute; que podemos hablar de ella propiamente como de una comida; sus flores son una verdadera delicia de la que grandes maestros de la cocina francesa como Mark Veyrat dan buena cuenta.</span><br/><span style="font-size: small; ">En el recetario ver bu&ntilde;uelos de flor de acacia con miel de azahar.</span></div>  <div style="margin-bottom:6.0pt"><span style="font-size: small; ">&nbsp;</span><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><span style="font-size: medium; "><b>Aceite:</b></span></span><span style="font-size: small; ">&nbsp;&nbsp;Independientemente de que hoy d&iacute;a se consuma aceite de ma&iacute;z, girasol, soja o incluso sint&eacute;ticos, para los masones el &uacute;nico aceite es el de oliva ya que hasta su etimolog&iacute;a proviene de esa fruta y no s&oacute;lo en espa&ntilde;ol sino en todas las lenguas occidentales (aceite, de aceituna; &lsquo;huile&rsquo;, franc&eacute;s; &lsquo;oil&rsquo; ingl&eacute;s y &lsquo;olio&rsquo; italiano, de oliva).</span><br/><span style="font-size: small; ">Por razones derivadas de su uso, el aceite es s&iacute;mbolo de luz y prosperidad, aunque tambi&eacute;n de pureza, quiz&aacute;s por ser la grasa m&aacute;s limpia y brillante que existe. Tambi&eacute;n lo es de sabidur&iacute;a, de vigor y de resistencia porque alimenta la luz y el fuego.</span><br/><span style="font-size: small;">En nuestras logias se derrama como se&ntilde;al de paz y se utiliza en la consagraci&oacute;n del rito de Emulaci&oacute;n, as&iacute; como ingrediente de la mezcla purificadora en la recepci&oacute;n del grado 14&ordm; del R</span><span style="font-size: small; ">.&middot;.</span><span style="font-size: small;">E</span><span style="font-size: small; ">.&middot;.</span><span style="font-size: small;">A</span><span style="font-size: small; ">.&middot;.</span><span style="font-size: small;">A</span><span style="font-size: small; ">.&middot;.</span><span style="font-size: small; ">, en el 5&ordm; del rito franc&eacute;s se pasa por el coraz&oacute;n, frente y labios como signo de Dulzura, Sabidur&iacute;a, Fuerza y Belleza que debe tener los Grandes Elegidos.</span><br/><span style="font-size: small; ">S&iacute;mbolo de bendici&oacute;n divina en todas las culturas mediterr&aacute;neas, el aceite est&aacute; presente en la Biblia en continuas acepciones ben&eacute;ficas. En el Lev&iacute;tico, manual de los ritos sagrados y quiz&aacute;s el primer libro de gastronom&iacute;a de la Historia, se nos muestra incluso como se deb&iacute;a de consumir: &quot;<i>mas si ofrecieres ofrenda de flor de harina cocida en el horno, han de ser panes sin levadura, amasados con aceite y lasa&ntilde;as, tambi&eacute;n sin levaduras untadas con aceite. Si tu ofrenda fuere de cosa frita en sart&eacute;n, ser&aacute; de flor de harina amasada con aceite, sin levadura, y la desmenuzar&aacute;s y echar&aacute;s aceite sobre ella. Y si la ofrenda se hiciere de cosa cocida en parrillas o cazuelas, estar&aacute; igualmente la flor de harina amasada con aceite</i>...&quot;&nbsp;(Lev. 2, 4, 5, 6, 7).</span><br/><span style="font-size: small; ">Pero sus presencia va mucho m&aacute;s all&aacute; de las funciones alimenticias y de iluminaci&oacute;n: &quot;<i>Dijo tambi&eacute;n a Aser: bendito sea en su prole. Ser&aacute; agradable a sus hermanos y ba&ntilde;ar&aacute; en aceite sus pies</i>&quot; (Deut. 33, 24).</span><br/><span style="font-size: small; ">La unci&oacute;n de aceite es considerada como un acto directo de Dios: &quot;<i>Tom&oacute;, pues, Samuel el cuerno del &oacute;leo que hab&iacute;a tra&iacute;do y ungiole en presencia de sus hermanos, y desde aquel d&iacute;a en adelante el esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or qued&oacute; difundido en David...</i>&quot; (1 Samuel 16, 13).&nbsp;Aquellos que han recibido la unci&oacute;n est&aacute;n a salvo porque significa que est&aacute;n bajo la protecci&oacute;n divina: &quot;<i>De ning&uacute;n modo lo mates; porque, &iquest;qui&eacute;n podr&aacute; alzar, sin pecado, su mano contra el ungido del Se&ntilde;or?... l&iacute;breme Dios de levantar mi mano contra el ungido del Se&ntilde;or</i>.&quot; (1 Samuel 26, 9 y 11). La palabra hebrea que significa ungido es la que da la transcripci&oacute;n de Messias cuya traducci&oacute;n al griego es: <i>Christos</i>, por eso desde el cristianismo m&aacute;s primitivo se une la unci&oacute;n al bautismo: &quot;<i>El esp&iacute;ritu del se&ntilde;or sobre m&iacute;, por lo cual me ha ungido</i>&quot; (Lucas 4, 1) y as&iacute; incorporando toda la tradici&oacute;n antigua. En el cristianismo el aceite aparece continuamente como el principio y fin de la vida, el alfa y el omega que abre y cierra la vida espiritual de los hombres desde su bautizo hasta los santos &oacute;leos de su muerte.</span><br/><span style="font-size: small; ">En las religiones sinto&iacute;stas el aceite juega un papel de indiferencia primaria ya que el origen de las aguas es precisamente el aceite, es decir que las aguas primordiales&nbsp;donde se configur&oacute; la primera forma de vida era aceite. Ese papel de neutralidad es curios&iacute;simo si lo vemos en la actualidad aplicado a la electricidad, la fuente de energ&iacute;a esencial por excelencia, de la que el aceite es un aislante perfecto. En la Ciencia Herm&eacute;tica el aceite juega un papel de uni&oacute;n, como de intermediario entre polos opuestos inencontrables, es el fluido que puede vincular las energ&iacute;as opuestas. Seg&uacute;n Claude de Saint-Martin es un s&iacute;mbolo de lazo, de v&iacute;nculo mediador, &lsquo;lien intermedi&eacute;re&rsquo;, compuesto de cuatro substancias elementales que le confieren relaciones activas con los cuatro puntos cardinales. Interesante visi&oacute;n de un alquimista si tenemos en cuenta que hasta el siglo XX no se conoc&iacute;an los principios de la electricidad.</span><br/><span style="font-size: small; ">En la masoner&iacute;a la llama del fuego eterno debe ser una lamparilla de aceite de oliva, algo que a pesar de ser realmente econ&oacute;mico y de aportar un perfume muy insinuante al taller, en algunas logias no se respeta.</span><br/><span style="font-size: small; ">En el estudio de la aceituna y el olivo hablaremos de sus or&iacute;genes, pero aqu&iacute; quiero apuntar una contradicci&oacute;n que puede resultar un error hist&oacute;rico debido a un pecado de chauvinismo hel&eacute;nico: Herodoto afirmaba que en Babilonia a&uacute;n no exist&iacute;a el aceite, quiz&aacute;s para acercar m&aacute;s su descubrimiento a su cultura griega, sin embargo en los primeros alfabetos hebreos, mejor dicho alefatos, despu&eacute;s de las letras Aleph (que significa buey), B&ecirc;ta (casa) y Gamal (camello), la cuarta letra es Za&iuml;, que quiere decir olivo, lo que evidentemente prueba su vital importancia ya desde el origen de estas culturas superiores prehel&eacute;nicas, g&eacute;nesis hist&oacute;rica, al menos filos&oacute;ficamente, de la masoner&iacute;a.</span><br/><span style="font-size: small; ">Gastron&oacute;micamente hay una referencia importante a sus virtudes que hace Mois&eacute;s cuando narra las excelencias de la tierra a la que Jav&eacute; llev&oacute; a hombros a Jacob: &quot;<i>H&iacute;zolo due&ntilde;o de una tierra superior y excelente, para que comiera los frutos de los campos,... y gustara el rico aceite de los olivos que se cr&iacute;an entre las m&aacute;s duras rocas</i>&quot;.</span><br/><span style="font-size: small; ">En el apartado 5.4. Los alimentos sagrados se ofrece una somera explicaci&oacute;n de c&oacute;mo debe estar presente el aceite de oliva en la cocina mas&oacute;nica por razones diet&eacute;ticas, que en este apartado de simbolog&iacute;a no podemos exponer debido a la extensi&oacute;n del tema.</span><br/><span style="font-size: small; ">Otros aceites alimenticios habituales son los extra&iacute;dos de: aguacate (hueso), alazor, algod&oacute;n (semillas), almendras, avellanas, cacahuete, calabaza (semillas), coco, colza, ma&iacute;z, nuez, palma, pi&ntilde;ones, s&eacute;samo, soja y uvas (pepitas).</span></div>  <div style="margin-bottom:6.0pt"><span style="font-size: small; ">&nbsp;</span><span style="color: rgb(128, 0, 0); "><span style="font-size: medium; "><b>Aceituna</b></span></span><span style="font-size: small; "><b> </b>(ver olivo y aceite): &nbsp;</span><span style="font-size: small; ">Sorprende que existiendo una verdadera mitolog&iacute;a tanto acerca del &aacute;rbol que la genera como del producto que de ella se obtiene, de las aceitunas propiamente dichas apenas hay referencias simb&oacute;licas en ninguna parte. Evidentemente si el olivo es s&iacute;mbolo de paz y de victoria, el aceite lo es de luz y de protecci&oacute;n divina &iquest;no podr&iacute;amos asociar el papel de la aceituna al de la Virgen Mar&iacute;a? Situada entre la grandiosidad del todo poderoso y casi inmortal olivo y el fruto de su carne, el aceite, la humilde aceituna acepta resignada su destino casi pasivo entre tanta potencia divina. No est&aacute; presente en ning&uacute;n ritual, sin embargo es el v&iacute;nculo entre la divinidad originaria y el hombre mortal.</span><br/><span style="font-size: small; ">La aceituna en su estado natural no es comestible y necesita un proceso de depuraci&oacute;n en salmuera para poder consumirse. Quiz&aacute;s la necesaria intervenci&oacute;n de la sal, un art&iacute;culo tan escaso como preciado en la Antig&uuml;edad, le restase protagonismo. Incluso en el plano simb&oacute;lico es como si esta fruta negra necesitase ser depurada por un elemento tan m&aacute;gico como la sal para que el hombre pudiese ingerirla.</span><br/><span style="font-size: small; ">Salvo en espa&ntilde;ol cuyo nombre es tomado del &aacute;rabe &lsquo;az-zait&uuml;na&rsquo;, en el mundo entero esta fruta es conocida por los distintos derivados del lat&iacute;n &lsquo;oliva&rsquo;, lo que indica que fue la cultura &aacute;rabe la que divulg&oacute; popularmente su consumo en nuestro pa&iacute;s, as&iacute; pues &iquest;Tendr&aacute; alg&uacute;n simbolismo en el mundo isl&aacute;mico que nosotros desconozcamos? La cultura isl&aacute;mica, que est&aacute; mucho m&aacute;s cerca de los placeres carnales y que no s&oacute;lo los permite sino que incluso bendice este concepto de la vida, choc&oacute; frontalmente con la cultura cristiana que desde su origen, cuando a&uacute;n era maravillosamente ecl&eacute;ctica y liberal, al proceder del juda&iacute;smo, tambi&eacute;n reprimi&oacute; los placeres sensuales. Por todo ello puede que exista un simbolismo en ese terreno que al haber sido condenado por la castidad hebrea nunca nos haya sido transmitido. Quiz&aacute;s el hecho de que sus semillas apenas sirvan para dar nuevos &aacute;rboles no le haya conferido ese car&aacute;cter de fecundidad que coincide en todas las frutas sagradas. </span><br/><span style="font-size: small; ">Dejo constancia de que a pesar de no haber encontrado hasta ahora simbolog&iacute;a alguna, me parece muy extra&ntilde;o que siendo un nexo imprescindible entre dos elementos tan sagrados como el olivo y el aceite, &eacute;sta no aparezca por ning&uacute;n lado.</span></div>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 26 Jan 2012 19:38:20 +0100</pubDate>
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      <title>Nostradamus, predice el futuro de la gastronomía.</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/debates-de-sobremesa/nostradamus-predice-el-futuro-de-la-gastronomia-.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Diario El Comercio a&ntilde;o 1997.</div><p style="color: rgb(128, 0, 0);">Para mi querido colega Michel de Nostre-Dame, mas conocido por Nostradamus, y colega porque escribi&oacute; alg&uacute;n que otro libro de cocina, hacer predicciones sobre como resultar&iacute;a la cosecha de Beaujolais en 1981 no entra&ntilde;aba el menor riesgo, primero porque era el protegido de Catalina de M&eacute;dicis y del rey Carlos IX, segundo porque aun Rappel no hab&iacute;a inventado las gafas invertidas para adivinar el futuro y por &uacute;ltimo, porque acertase o no, a &eacute;l le importar&iacute;a un r&aacute;bano porque cuando recogiesen la cosecha ya llevar&iacute;a unos cuantos siglos enfri&aacute;ndose en el molde.</p><p style="color: rgb(128, 128, 0);">Pero yo, pobre de m&iacute;, ni tengo poderosos protectores, ni estoy dispuesto a darle la vuelta a mis gafas y encima ser&eacute; testigo de mis predicciones, al menos eso espero, y toco madera por ello.</p><p>1997 se presenta jugoso para nuestra gastronom&iacute;a, y valga el termino culinario, porque cada frente tiene su pro,pia guerra.</p><p>En el de la sidra el Tribunal de Defensa de la Competencia acaba de meter un viaje de trece millones de pesetas de multa a los defensores del precio &uacute;nico y advierte que se pod&iacute;a haber llegado hasta los ciento cincuenta, as&iacute; que a ver quien es el guapo que se juega los fondos de la asociaci&oacute;n de hosteler&iacute;a. De momento ya hay sidreros que piensan empezar a vender en Asturias sus botellas con distintivos de calidad, con lo que quiz&aacute;s a final de a&ntilde;o la puxarra quede relegada a los casetos de romer&iacute;a y a los chigres indecentes. No ser&iacute;a nada malo.</p><p>En el frente de los lacteos los partes diarios se parecen ya a los de la campa&ntilde;a del Ebro porque las fuerzas nacionales (lease astures) est&aacute;n parapetadas a este lado del r&iacute;o, pero los revolucionarios (lease multinacionales de capital catal&aacute;n) disparan con morteros de gran calibre y desde que les dieron ca&ntilde;a en la batalla de Cabrales, afinan la punter&iacute;a y est&aacute;n tumbando fortificaciones como si fueran castillos de naipes. A lo mejor es que no eran mas que eso, y ahora vamos a ver lo hab&iacute;a detr&aacute;s de tanta fachada asturianista.</p><p>La guerra submarina tambi&eacute;n est&aacute; calentita, porque la prohibici&oacute;n de comercializar pescados de r&iacute;o va quemar su buena p&oacute;lvora. Los malos (para mi los enemigos de la gastronom&iacute;a siempre son los malos) dicen que hay que vetar el consumo de truchas y salmones aut&oacute;ctonos en la hosteler&iacute;a para repoblar los r&iacute;os. Yo conoc&iacute; un ni&ntilde;o de Afan&iacute;as que se lo crey&oacute;, pero solo a uno, los dem&aacute;s sab&iacute;an que eso era un cuento tan malo como el de Mazinguer Z.</p><p>Para que la fauna fluvial se recupere lo que hay es que descontaminar los r&iacute;os, no poner multas a los taberneros por vender anguilas, salmones, o truchas. Yo les puedo demostrar que la f&aacute;brica de esmaltados de Rio Torto ha matado en un a&ntilde;o mas salm&oacute;nidos en el Eo que todos los furtivos que haya habido en Abres a lo largo de la historia.</p><p>En cuanto a la carne parece que la cosa va bastante bien y yo me atrever&iacute;a a afirmar que en apenas tres o cuatro a&ntilde;os, en Asturias hemos pasado de solo poder buena carne roja en un par de restaurantes, a poder presumir ante cualquier visitante de tener cortes tan buenos y maduros como pueda haberlos en San Sebastian o en Tolosa. Y como ya tenemos hasta un asador de aut&eacute;nticos corderos lechazos de Aranda, pues viva la Asturias carnicera.</p><p>Y la pregunta del mill&oacute;n: &iquest;Como ir&aacute; en la hosteler&iacute;a?</p><p>En el Congreso de Turismo hubo cierto ponente que se atrevi&oacute; a proponer que la oferta hostelera deb&iacute;a de baja calidad, nada de gastronom&iacute;a, mucho chigre, mucho serr&iacute;n y mucha mugre.</p><p>A mi se me pusieron los pelos de punta porque hasta ahora nunca hab&iacute;a oido a nadie proponer semejante disparate.</p><p>Y yo te pregunto a t&iacute;, maese Nostradamus, Gran Maestro de los alquimistas y profeta del Apocalisis &iquest;Tendr&aacute; raz&oacute;n ese agorero?</p>    <p><img border="0" src="/images/smiley/msn/thumbs_up.gif" alt="" />  <span style="color: rgb(0, 0, 128);">  Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html">Buscador</a> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio. <br/></span></p><p>&nbsp;</p>]]></description>
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      <pubDate>Sun, 22 Jan 2012 12:41:12 +0100</pubDate>
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      <title>Turismo termal</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/viajes-y-otros-varios/turismo-termal.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Publicado en el Diario El Comercio, a&ntilde;o 2001.</div><p>&nbsp;</p><div><span style="font-size: small;"><span style="color: maroon;">Bien fuera de refil&oacute;n, o a cuento de la Gran Escapada, en varias ocasiones hemos tocado el tema de lo que ya se conoce como &laquo;Turismo Termal&raquo;, un carro al que Asturias deber&iacute;a haberse apuntado hace algunos lustros pero que, como es habitual por estas latitudes, politiqueo va, politiqueo viene, al final ni contamos con ferry, ni con balnearios, ni con programas de explotaci&oacute;n de recursos, ni con nada que apoye ese turismo de &eacute;lite en que tendr&iacute;a que basarse nuestra oferta.</span></span></div><div><span style="font-size: small;"><br/></span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="color: olive;">Para quienes piensen que se trata de un mundo de dolores y enfermedades, conviene aclarar que hoy d&iacute;a el 80% de los clientes que acuden a estas nuevas instalaciones, son j&oacute;venes ejecutivos, sanos como robles, y que invierten buena parte de sus vacaciones en actividades deportivas o de cuidado f&iacute;sico.</span><br/> Hay muchas formas de turismo termal, desde instalaciones puramente accesorias, como si fuesen pistas de tenis o piscinas, donde se trabaja con aguas sin propiedades minerales propias (para cursos de out-door, les recomiendo el hotel Galatea, en la playa de Paxari&ntilde;as, junto a Portonovo, Pontevedra, porque tienen una piscina termal con ambiente japon&eacute;s que, despu&eacute;s de una sesi&oacute;n de trabajo, te deja nuevo), hasta instalaciones puramente terap&eacute;uticas, cuyas aguas tienen tradici&oacute;n milenaria, como es el caso de Archena.<br/> Una variante que a m&iacute; me encanta es la talasoterapia, tratamientos en los que se usa agua de mar, bien de tra&iacute;da directa, bien reconstituida, atemperada para que los oligoelementos penetren mejor en nuestro organismo con el fin de cumplir las diferentes funciones pretendidas (en realidad talasoterapia solo se puede llamar a aquellos centros que usen directamente agua de mar y se encuentren a menos de un kil&oacute;metro de la costa, pero en Espa&ntilde;a a&uacute;n no hay legislaci&oacute;n. De hecho tampoco se pueden llamar balnearios a aquellos hoteles que no dispongan de manantiales mineromedicinales, para eso est&aacute; el t&eacute;rmino SPA (Salud Por Agua), donde se aplican hidroterapias con agua del grifo).</span></div><div class="ladillosLeft"><div><span style="font-size: small;"><br/> </span><span style="font-size: larger;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);">En Lekeitio hay un talaso, el Emperatriz Zita, con una piscina capaz de recuperar la peor resaca navide&ntilde;a en una sesi&oacute;n (lo digo porque all&iacute; pas&eacute; la &uacute;ltima nochebuena).</span></span></div></div><div><span style="font-size: small;"><br/> Otra forma muy apetecible es la mezcla de turismo termal con rural.<br/> En la Gran Escapada de agosto, les hablamos de uno de estos hoteles, el Balneario de Valdelateja, en la provincia de Burgos, unas antiguas instalaciones completamente reformadas y enclavadas en unos parajes de indescriptible belleza.<br/> Otra alternativa, de la que mas se suele hablar, son los modernos centros de belleza, hoteles de lujo donde uno va sufrir los mas crueles y refinados sadismos a cambio de espeluznantes cantidades de dinero, mediante los cuales en quince o veinte d&iacute;as se pierden algunos kilitos que casi siempre se recuperan sin el menor problema en la siguiente semana (vean el art&iacute;culo </span><span style="font-size: 12pt;"><a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/viajes-y-otros-varios/perdi-cuatro-kilos-y-4-000-.html?hemeroteca=false&amp;pag=2"><span style="font-size: small;">Perd&iacute; cuatro kilos&hellip;, y 4.000&euro;. </span></a></span><span style="font-size: small;">).<br/> En todos estos centros, tanto balnearios, SPA, talasos, etc&eacute;tera, se aplican otros tratamientos de relax, belleza, etc&eacute;tera, mediante aplicaciones de barros, algas, lodos y otras porquer&iacute;as que, junto a los mas o menos tradicionales masajes, sirven para completar las jornadas y hacernos sentir bastante mejor.<br/> &nbsp;</span></div><div><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></div><p><span style="font-size: small;">   <br/></span></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="true">http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/viajes-y-otros-varios/turismo-termal.html</guid>
      <pubDate>Wed, 18 Jan 2012 19:14:38 +0100</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Brotes verdes</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/viajes-y-otros-varios/brotes-verdes.html</link>
      <description><![CDATA[<p><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></p><div><div class="capaFlotante"><p><span style="font-size: small;">Abril 2010&nbsp;</span></p><p>&nbsp;</p></div><span style="font-size: small;"> 				<span style="color: rgb(128, 0, 0);">No se lo cre&iacute;a ni el limpiabotas de Zapatero, pero mira por donde, resulta que s&iacute;, que era verdad, que iban a salir brotes verdes, aunque tampoco tiene nada de particular, porque cada a&ntilde;o, al menos en Asturias, por estas fechas, los arbolitos despuntan esos famosos brotes verdes a los que nunca dimos la menor importancia y que ahora resulta que son la salvaci&oacute;n de la Patria.</span></span></div><div><span style="font-size: small;">&nbsp;</span></div><div><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 128, 0);">M&aacute;s importantes son los guisantes de abril, que esos s&iacute; que est&aacute;n como para relamerse, aunque encontrar hoy d&iacute;a un hortelano que disponga de un cuadrito bien cuidado, es m&aacute;s dif&iacute;cil de conseguir que los pol&iacute;ticos dejen de decir gilipolleces e insultarse unos a otros, incluso a estas alturas en que todos sabemos que terminan sus acalorados debates poni&eacute;ndose las botas en alg&uacute;n lujoso restaurante madrile&ntilde;o, generalmente invitados por alg&uacute;n conocido banquero o director general de una multinacional conflictiva.</span></span></div><div><span style="font-size: small;">Pero bueno, por fin hay brotes verdes, esperemos que no venga alg&uacute;n pedrisco malaje y los arruine, porque ya empezamos a estar hartos de tantas desgracias.</span></div><div><span style="font-size: small;">Yo he pasado un invierno de esos de olvidar, y me imagino que media Espa&ntilde;a lo habr&aacute; pasado peor a&uacute;n, pero desde luego ya tengo ganas de calentar el alma, de sentir como los rayos de sol me entran hasta los huesos y, si no hay para comer langosta, pues mira, mejor para el &aacute;cido &uacute;rico &iexcl;Qu&eacute; co&ntilde;o!<img width="400" vspace="3" hspace="3" height="209" align="right" alt="" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/guisantes-con-lechuga.jpg" /></span></div><div><span style="font-size: small;">El invierno ha sido cabr&oacute;n, pero cabr&oacute;n de verdad, como aquellos que viv&iacute;amos cuando Franco en que nos sal&iacute;an saba&ntilde;ones en las orejas, pero eso es bueno para las vi&ntilde;as. Dicen que se desparasitan y que su ciclo vital se refuerza, as&iacute; que por lo menos tendremos buen vino, aunque de momento solo nos lleguen las alergias (yo estoy guapo).</span></div><div><span style="font-size: small;">Anta&ntilde;o, en estos d&iacute;as los hortelanos se afanaban en transplantar los tallitos que hab&iacute;an sembrado en los invernaderos y los mercados se llenaban de colores porque los d&iacute;as de sol invitaban a rodearse de flores y alegr&iacute;a. La verdad es que hoy, como todo procede de los cultivos hidrop&oacute;nicos holandeses, pues da lo mismo ir a un mercado en abril que en diciembre.</span></div><div><span style="font-size: small;">Yo estuve la semana pasada en La Boquer&iacute;a, uno de mis espacios m&aacute;gicos, y ya hab&iacute;a guisantes y habitas, aunque lo que compr&eacute; fueron ca&ntilde;aillas, carabineros, cigalas y gambas rojas, manjares que por Asturias escasean y que me vuelven loco, pero reconozco que hay que darle un voto de confianza al Zapatero y comprar brotes verdes, aunque sean de soja.</span></div><div><span style="font-size: small;">Espa&ntilde;a es un curioso pa&iacute;s cuya principal afici&oacute;n es pisotear los brotes, aunque sean de futuras suculentas fresitas silvestres. Da lo mismo, cuando algo florece, hay que pisotearlo, porque siempre hay un hombre gris a qui&eacute;n molesta que algo nuevo nazca y aporte color. En Francia se deja crecer, y si luego no gusta, se le corta la cabeza, lo cual es mucho m&aacute;s pr&aacute;ctico y hasta did&aacute;ctico.</span></div><div><span style="font-size: small;">Esperemos que estos nuevos brotes verdes lleguen a buen t&eacute;rmino, que den sabrosas uvas, y que la Salgado no nos las joda.</span><span style="font-size: small;"><br/></span></div>]]></description>
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      <pubDate>Wed, 18 Jan 2012 19:09:21 +0100</pubDate>
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      <title>Un par de huevos fritos</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/misterios-de-la-cocina/un-par-de-huevos-fritos.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Diario El Comercio a&ntilde;o 1997.</div><p style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: small;">Si por encargo del Ayuntamiento de Gij&oacute;n, un buen d&iacute;a un se&ntilde;or llamado Chillida plant&oacute; en el cerro de Santa Catalina un mogoll&oacute;n de cemento como Elogio al horizonte, sin menospreciar la curvil&iacute;nea azul gijonesa, yo creo que ser&iacute;a tambi&eacute;n de justicia levantar otro monumento al huevo frito.</span></p><p style="color: rgb(128, 128, 0);"><span style="font-size: small;"> Cierto es que el horizonte nos brinda maravillosos atardeceres con el Cabo Pe&ntilde;as al fondo, marcando la divisoria entre el mundo de los hombres y el de los fantasmag&oacute;ricos monstruos abisales. <br/></span><span style="color: rgb(0, 0, 0);"><span style="font-size: small;">Tambi&eacute;n  nos indica la llegada del buen tiempo, con su esperado pared&oacute;n del <span style="font-style: italic;">nord&eacute;s</span>, y otras muchas cosas hermosas, pero &iquest;y el huevo frito? &iquest;Cuantos </span></span><span style="color: rgb(0, 0, 0);"><span style="font-size: small;">momentos dif&iacute;ciles  de nuestra vida no se han salvado gracias a unos huevos fritos.<br/> Recuerden ese d&iacute;a que tuvieron que andar varios kil&oacute;metros porque se les rompi&oacute; un latiguillo del coche (nunca he visto ning&uacute;n latiguillo, pero los mec&aacute;nicos rurales siempre les echan la culpa de las calamidades domingueras) y, cuando llegaron al primer tel&eacute;fono, a eso de las cinco de la tarde, reventados, calados hasta los huesos y hambrientos como hienas, la se&ntilde;ora del bar&iacute;n, despu&eacute;s de hacerse cruces al ver su estado, les dice: &ldquo;<span style="font-style: italic;">No nos queda nada de comer, pero si quiere le puedo fre&iacute;r  unos huevos con patatas y un choriz&iacute;n&rdquo;.</span><br/>Reconozcan que cuando vieron aparecer la fuente, ese lujurioso bodeg&oacute;n de colesterol y &aacute;cido &uacute;rico que inmortaliz&oacute; Vel&aacute;zquez, su estado de &aacute;nimo pas&oacute; del intento de suicidio, al m&aacute;s gozoso sentimiento de agradecimiento a Dios por haber inventado cosas tan sublimes como los huevos fritos con patatas.</span><br/><span style="font-size: small;"> Un d&iacute;a comiendo con mi colega, y a pesar de ello buen amigo, Lucio, como ya est&aacute;bamos estragados de tanta delicatessen y tanta sofisticaci&oacute;n  (eran los tiempos de gloria la Nueva Cocina Vasca), al sentarnos a la mesa nos pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;<span style="font-style: italic;">Quer&eacute;is que os saque unos huevos fritos despachurrados con patatas y  un poco de vino con gaseosa?&rdquo; </span>y claro, todos aplaudimos la idea.<img vspace="3" hspace="3" align="right" alt="" style="width: 325px; height: 229px;" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Huevos-fritos-con-jamo%CC%81n.jpg" /><br/>Tan apote&oacute;sico fue el &eacute;xito obtenido, y tan contundente la repercusi&oacute;n en la &eacute;lite gastron&oacute;mica de la capital, que hoy d&iacute;a los huevos fritos de Lucio son famosos en el mundo entero, casi tanto como la tortilla de patatas de Jos&eacute; Lu&iacute;s.</span><br/><span style="font-size: small;"> Y es que a pesar de lo denostada que ha sido hist&oacute;ricamente la receta del huevo frito, la cosa tiene su miga, porque de hacerlo bien, a presentar esa porquer&iacute;a de yema cuajada y clara cruda que sirven en muchos comedores de men&uacute; a 650 pesetas, el plato pasa de ser un reconfortante alivio para nuestras almas, a convertirse en un nauseabundo invento del averno.</span><br/><span style="font-size: small;"> Lo primero que hay que saber es que con los huevos fritos, pasa igual que con los calcetines y con los guardias civiles, es decir, que la unidad es la pareja.<br/>Un huevo frito <span style="font-style: italic;">per se</span>, no existe.<br/>En realidad ser&iacute;a la mitad de un par de un par de huevos, y no me negar&aacute;n que es un tanto absurdo pedir en un restaurante &ldquo;Medio par de huevos fritos&rdquo;.</span><br/><span style="font-size: small;"> Luego est&aacute; el momento.<br/>Mi padre (q.e.p.d.) afirmaba categ&oacute;ricamente que el apabullante &eacute;xito socioecon&oacute;mico  de los Estados Unidos radicaba precisamente en el momento en que comen los huevos fritos, que es por la ma&ntilde;ana, mientras que un pa&iacute;s que como Espa&ntilde;a los come en la cena, en lugar de proporcionar fuerzas para levantar un imperio, lo que hacen es provocar pesadillas.<br/>En una de aquellas comidas secretas de la transici&oacute;n,  lleg&oacute; a propon&eacute;rselo  formalmente a Joaqu&iacute;n Ruiz-Gimenez, Jos&eacute; Maria Gil-Robles y Santiago Carrillo, pero no le hicieron caso, y as&iacute; nos luce el pelo, porque un pa&iacute;s que se come los huevos fritos a destiempo, nunca podr&aacute; triunfar.</span><br/><span style="font-size: small;"> Afortunadamente en Asturias aun tenemos chigres de aldea, de esos que venden madre&ntilde;es, fesorias y supositorios Rovi, donde a media tarde aun se pueden comer unos buenos pares de huevos fritos, como Dios manda.</span></span></p><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><img border="0" src="/images/smiley/msn/lightbulb.gif" alt="" />   Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, p&iacute;nche  en el icono </span></span><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html"><span style="font-size: small;">Buscador</span></a><span style="font-size: small;"> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio. </span></span></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="true">http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/misterios-de-la-cocina/un-par-de-huevos-fritos.html</guid>
      <pubDate>Tue, 17 Jan 2012 20:16:50 +0100</pubDate>
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    <item>
      <title>Cocina exótica.</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/misterios-de-la-cocina/cocina-exotica-.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Diario El Comercio a&ntilde;o 1998.</div><p style="color: rgb(128, 0, 0);">Digo que no hace falta salir de la piel de toro, porque no me negar&aacute;n que comer an&eacute;monas de mar fritas, ardillas en salsa de pi&ntilde;ones, lagartos al ajillo, orejas de cerdo rebozadas, o ancas de rana a la romana, ya tiene un notable punto de ex&oacute;tismo para cualquier comensal melindrero, pero es que ni siquiera hay que pasar Pajares, porque ya me contar&aacute;n sino es igualmente chocante devorar larvas de anguila (angulas), moluscos y equinodermos vivos (almejas, ostras y oricios), sangre embutida (morcilla), o esas terribles ara&ntilde;as gigantes ara&ntilde;as de mar llamadas centollos.</p><p><span style="color: rgb(128, 128, 0);"> &iquest;Que tiene ante esto de alarmante un inocente curry de langostinos con coco y arroz Basmati a la canela?</span><br/>Pues simplemente que no ha formado parte de nuestra dieta habitual.<br/>Cada vez que veo alg&uacute;n remilgado comensal desde&ntilde;a la posibilidad de probar un sushi, un merguez, o un mole poblano, alegando aquello &laquo;esas porquer&iacute;as que comen por ah&iacute;&raquo;, la verdad es que me dan ganas de leerle lo que es realmente nuestro recetario.<br/>Y no me refiero ya al espa&ntilde;ol, donde la riqueza de la cocina moz&aacute;rabe, mezcla gloriosa de las culturas m&aacute;s hedonistas de la tierra como fueron Roma y Persia, se puede considerar como zenit de la esquisitez de la buena mesa occidental, sino ya de la asturiana, porque si bien aquellas delicias de la dulcer&iacute;a otomana apenas nos lleg&oacute;, s&iacute; tuvimos un esplendido momento con la cocina de los indianos, quienes trajeron costumbres andinas, cariocas, caribe&ntilde;as y americanas en general.<br/>&iquest;A cuanto de qu&eacute; viene todo este rollo cuando estamos hablando de platos de r&eacute;gimen para cocineros solitarios?<br/>Pues ver&aacute;n. Ayer descongel&eacute; un tuper que conten&iacute;a mole oaxaque&ntilde;o con carne, y mientras se calentaba, pu&eacute;s prepar&eacute; un arrocito con chepiles.<br/>En apenas un cuarto de hora ten&iacute;a en la mesa una deliciosa cena que bien hubiera hecho las delicias del m&aacute;s exigente gastr&oacute;nomo, con un costo rid&iacute;culo, y elaborado a base de productos absolutamente naturales.<br/>Yo mismo me sorprend&iacute; de lo exquisito que resultaba el mole recalentado despu&eacute;s del congelado, y en un santiam&eacute;n vislumbr&eacute; las interminables aplicaciones que se pod&iacute;an hacer us&aacute;ndolo como producto de base.<br/>Una simple, e ins&iacute;pida, pechuga de pollo cocida en esta salsa, se convierte en un plato m&aacute;s que apetecible.<br/>Y no digamos ya esa raja de bonito que, tr&aacute;s un mes de costera, ya no sabemos como preparar para salir de la rutina.<br/>&iquest;Hay moraleja?<br/>Pues creo que s&iacute;.<br/>Napole&oacute;n llevaba consigo en sus campa&ntilde;as un ejercito de cocineros, pero no para que cocinasen para &eacute;l y su alto estado mayor, sino para aprender los platos de aquellos territorios que conquistaban, y as&iacute;, a mediados del XIX, Par&iacute;s era el m&aacute;s fabuloso bazar de cocinas ex&oacute;ticas llegadas de todos los puntos de Europa.<br/>&iquest;Debemos quedarnos anclados en el Pote de berzas, o por el contrario abrir nuestras despensas a productos novedosos?<br/>Quiz&aacute;s muchos tradicionalistas recalcitrantes lo consideren una ofensa hacia la asturian&iacute;a, pero &iquest;saben que la fabada y la boro&ntilde;a son platos am&eacute;ricanos?<br/>Fabes, ma&iacute;z y piment&oacute;n nos llegaron del Nuevo Continente. Nadie reniega de una salsa de tomate, tambi&eacute;n de origen mejicano, y sin embargo un mole sorprende, cuando en realidad no es m&aacute;s que un pisto pasado y con cacao.<br/>Yo creo que debemos replantearnos muchas cosas, no vaya a ser que los ex&oacute;ticos y flokl&oacute;ricos seamos nosotros.</p>  <p><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><img border="0" alt="" src="/images/smiley/msn/lightbulb.gif" />   Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html">Buscador</a> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio. <br/></span></p><p>&nbsp;</p>]]></description>
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      <pubDate>Tue, 17 Jan 2012 20:04:08 +0100</pubDate>
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    <item>
      <title>Cocina erótica</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/misterios-de-la-cocina/cocina-erotica.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Diario El Comercio a&ntilde;o 1997.</div><p style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: small;">Hoy es san Valent&iacute;n y por tanto todos los enamorados habr&aacute;n de corresponder con sus amadas convid&aacute;ndolas a una id&iacute;lica cena rom&aacute;ntica entre violines y jazmines, proleg&oacute;meno de una apasionada noche interminable que habr&aacute; de durar hasta el lunes cuando haya que volver a la oficina. Vamos, digo yo, porque ya que cae en viernes, pues habr&aacute; que sacarle partido.</span></p><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(153, 204, 0);"> </span><span style="color: rgb(128, 128, 0);">Pero obviamente m&aacute;s de un rendido amante se preguntar&aacute;: &ldquo;&iquest;<span style="font-style: italic;">Ser&eacute; capaz de aguantar los quince asaltos? &iquest;Soy un aut&eacute;ntico corredor de fondo, o por el contrario solo debo dedicarme a los sprints?</span>&rdquo; y entonces aparecen los gilipollas* de turno hablando de la cocina afrodis&iacute;aca.</span><br/>Deseng&aacute;&ntilde;ense, no existe la comida er&oacute;tica, sino la er&oacute;tica de la comida.<br/>Desde la &eacute;poca de las org&iacute;as (nunca el hombre ha sido tan hedonista como en Roma), los varones buscaron productos que mantuviesen su potencia sexual durante los varios d&iacute;as que duraba la fiestecita y, curiosamente, todos los comestibles que seg&uacute;n ellos serv&iacute;an para tales fines, eran car&iacute;simos.<br/>Caviar, ostras, h&iacute;gados de oca, trufas del Piamonte, frutas ex&oacute;ticas tra&iacute;das de Egipto, limaduras de cuerno de rinoceronte, etc&eacute;tera, pero nunca se habl&oacute; de las virtudes afrodis&iacute;acas de las lentejas o de los huevos fritos, y sin embargo la vitamina E (supuestamente la responsable de la actividad sexual) se encuentra en mayor medida en el hinojo, las zanahorias o la leche, que en los excitante productos citados previamente.<br/>&iquest;Donde est&aacute; entonces el misterio?<br/>Pues ver&aacute;n, resulta que el erotismo es un recurso humano desarrollado ante la falta de periodo de celo, y sobre todo ante la ocultaci&oacute;n de los perfumes er&oacute;genos.<br/>En aquellas especies en que la hembra solo se encuentra receptiva durante unos pocos d&iacute;as al a&ntilde;o, los machos se pasan el resto del a&ntilde;o haciendo el indio pensando cuando llegar&aacute; el d&iacute;a so&ntilde;ado, y, claro, durante ese corto espacio de tiempo del celo, solo piensa en follar, follar y follar.<span style="color: rgb(0, 0, 255);">*</span><br/>Ni comen, ni duermen, ni ven, ni piensan, ni escriben art&iacute;culos de gastronom&iacute;a, solo piensa en cortejar a las hembras que lo acepten.<br/>Hay unas sustancias llamadas feromonas que las hembras en periodo de celo desprenden a trav&eacute;s de sus distintos fluidos y que el macho percibe mediante el olfato y se pone como una moto ( realidad no huelen, solo se perci.<br/>Pero el hombre, con tanto perfume, desodorante y desprecio hacia su origen animal, ha tirado todo eso por tierra y como cualquier d&iacute;a es bueno para hacer el amor, pues al final resulta que el muelle no funciona.<br/>&iquest;Donde est&aacute; entonces la clave del erotismo?<br/>Pues en la adrenalina.<br/>&iquest;Que es lo mas excitante de una relaci&oacute;n amorosa?<br/>La emoci&oacute;n, el misterio, el miedo al no, el deseo de descubrir las divinas formas que esconde ese traje de raso.<br/>Una vez desnudos, los hombres y las mujeres perdemos todo el erotismo, somos como monos, pero pelones y d<img width="160" vspace="2" hspace="2" height="166" border="4" align="right" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/CHRISTIE(1).jpg" alt="" />escoloridos.<br/>&iquest;Como podemos entonces hacer una aut&eacute;ntica cena er&oacute;tica?<br/>Pues simplemente proponi&eacute;ndonoslo.<br/>Solo basta decir: &ldquo;<span style="font-style: italic;">Cari&ntilde;o, como hoy es San Valent&iacute;n &iquest;te apetece que hagamos una cena er&oacute;tica?</span>&rdquo; y si la parte contraria lo acepta, pues ya empieza el juego.<br/>T&eacute;cnicamente hay productos mas excitantes que otros, por ejemplo el champagne es muy indicado, mientras que el an&iacute;s del Mono resulta desaconsejable.<br/>Las ostras, las almejas, y los esp&aacute;rragos son una deliciosa entrada, a condici&oacute;n de que no acentuar en exceso las provocativas formas de su ingesti&oacute;n bajo pena de caer en la ordinariez, que, dicho sea de paso es el mayor ant&iacute;doto, contra el erotismo.<br/>La velita roja, el escote amplio, la insinuaci&oacute;n de un nuevo juego de lencer&iacute;a, la sospecha del le&ntilde;azo que nos van a dar en el restaurante por la cenita de marras, ah&iacute; est&aacute; la er&oacute;tica de la comida. La concentraci&oacute;n de vitamina E, no tiene nada que ver.</span></p><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><img border="0" src="/editor/editor/images/smiley/msn/devil_smile.gif" alt="" /> *Frases censuradas en el texto publicado. Tampoco me dejaron poner el retrato de Julie Christie. O tempora, o mores!</span><br/></span></p><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><img border="0" src="/images/smiley/msn/lightbulb.gif" alt="" />   Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono </span></span><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html"><span style="font-size: small;">Buscador</span></a></span><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(0, 0, 128);"> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio.&nbsp;</span> </span></p>]]></description>
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      <pubDate>Tue, 17 Jan 2012 20:00:23 +0100</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Panes de verdad</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/historias-de-manufacturados/panes-de-verdad.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Diario El Comercio a&ntilde;o 1997.</div><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);">La semana pasada estuve en Castilla, concretamente en un pueblecito encantador a veinte kil&oacute;metros al sur de Valladolid llamado Aldeanueva de San Mart&iacute;n, lugar donde adem&aacute;s de residir mi m&aacute;s querido amigo y hermano, hay una tahona, la de D&ordf; Micaela, donde cuecen en horno de le&ntilde;a, uno de los pocos panes gloriosos que anta&ntilde;o distinguieron la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola</span>.<br/><br/><span style="color: rgb(128, 128, 0);">&iquest;Como es posible que uno de nuestros rasgos m&aacute;s valiosos haya ca&iacute;do en el desd&eacute;n y la m&aacute;s completa miseria?</span><br/>La historia es tan necia, y tan real, como los hechos que les voy a relatar.<br/>Hace unos quince o veinte a&ntilde;os, una empresa vinculada con estos menesteres, cuyo nombre no voy a desvelar porque no aclarar&iacute;a nada, empez&oacute; a usar las levaduras con aditivos que empleaban para hacer su pan de molde, para fabricar panes igual de sint&eacute;ticos, pero con formas artesanas.<br/>Como las cifras que manejaban eran escalofriantes, jugarse unos cuantos millones en probar este nuevo juguete no supondr&iacute;a el menor dolo, y as&iacute; abrieron en Madrid media docena de pseudopanader&iacute;as, llamadas &laquo;Boutiques del pan&raquo;.<br/>El truco consiste en preparar una masa con harinas ultrarrefinadas, que mezcladas en su justa medida con una levadura sint&eacute;tica enriquecida con un determinado aditivo, absorbe el doble de agua, con lo que un pan de X gramos, lleva la mitad de harina y el doble de agua (recientemente me escribi&oacute; un panadero para apuntarme que ahora, a&ntilde;o 2011, lo que venden es el ahorro de tiempo, una especie de nuevo horario en que el panadero no necesita empezar a trabajar a las cuatro de la ma&ntilde;ana, sino media hora antes de abrir el despacho).<img vspace="3" hspace="3" align="right" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Pan-con-mantequilla.jpg" style="width: 280px; height: 253px;" alt="" /><br/>El resultado obviamente es un pan ins&iacute;pido, todo aire (la funci&oacute;n de la levadura es inflar el pan), que en d&iacute;as h&uacute;medos queda como chicle en apenas un par de horas, y que una vez cortado, en d&iacute;as secos, en pocos minutos presenta una superficie acartonada al evaporarse ese sobrecontenido de agua.<br/>Ese es el resultado del an&aacute;lisis organol&eacute;ptico, pero el comercial fue que montaron tal convulsi&oacute;n en el sector, que lo que era un juego, al poco tiempo se convirti&oacute; en uno de los departamentos m&aacute;s explosivos del grupo.<br/>Dejaron de abrir panader&iacute;as, porque el negocio era vender esos aditivos a las propias panader&iacute;as que cuando oyeron que pod&iacute;an vender agua al precio de pan, fueron en busca del milagroso producto como el buscador de oro que ha o&iacute;do el tintineo de las pepitas en la choza vecina.<br/>La nube de la codicia se extendi&oacute; con tal virulencia que hasta en los m&aacute;s rec&oacute;nditos pueblines castellanos te encontrabas con la maldita camioneta marr&oacute;n.<br/>En poco tiempo Espa&ntilde;a perdi&oacute; una de sus mayores tradiciones y riquezas gastron&oacute;micas, y si Alejandro Dumas volviese a recorrer nuestra piel de toro, al regresar a su Par&iacute;s revolucionario, comentar&iacute;a: &laquo;En Espa&ntilde;a ya se come mucho mejor que antes, pero les arrebatamos el privilegio de sus panes m&aacute;gicos&raquo;.<br/>El pan es junto al vino y al aceite, el signo m&iacute;stico por excelencia de las culturas mediterr&aacute;neas.<br/>Bien podr&iacute;amos decir aquello de: &laquo;Dime que pan comes, y te dir&eacute; quien eres&raquo;.<br/>En las fiestas del Pesah, la pascua jud&iacute;a, se come pan &aacute;cimo en recuerdo a sus antepasados esclavos del pueblo hebreo, quienes en su huida de Egipto, no tuvieron tiempo para dejar fermentar la masa.<br/>En la mayor&iacute;a de los pueblos espa&ntilde;oles, hasta hace apenas un par de d&eacute;cadas, en la fiesta del patrono se hac&iacute;an panes especiales que se ofrec&iacute;an al santo, o incluso en ceremonias m&aacute;s paganas, a la propia Madre Tierra para pedir fecundidad, tanto sexual, como agr&iacute;cola.<br/>El acto de compartir el pan dio origen a la palabra compa&ntilde;ero (cumpanis), lo que da idea de su importancia simb&oacute;lica en las fraternidades gremiales medievales.<br/>&ldquo;O tempora o mores!&rdquo; lloraba Cicer&oacute;n viendo la decadencia de sus costumbres. Hoy en Espa&ntilde;a las multinacionales francesas nos han comido el pan. Mal augurio.<br/>Pero recuerden la se&ntilde;al cr&iacute;ptica: tahona de D&ordf; Micaela, en Aldeamayor de San Mart&iacute;n. <br/><img border="0" src="/editor/editor/images/smiley/msn/lightbulb.gif" alt="" /> Pueden ver m&aacute;s art&iacute;culos relacionados con el tema pinchando en </span><a href="http://www.pepeiglesias.net/op1.php?IDCAT=88&amp;IDFICHA=731&amp;OFFSET=20"><span style="font-size: small;">Pan artesano</span></a><span style="font-size: small;">, </span><a href="http://www.pepeiglesias.net/op1.php?IDCAT=88&amp;IDFICHA=736&amp;OFFSET=20"><span style="font-size: small;">Pan de verdad</span></a><span style="font-size: small;">, </span><a href="http://www.pepeiglesias.net/op1.php?IDCAT=88&amp;IDFICHA=737&amp;OFFSET=20"><span style="font-size: small;">Panaderos de pega</span></a><span style="font-size: small;">, </span><a href="http://www.pepeiglesias.net/op1.php?IDCAT=88&amp;IDFICHA=732&amp;OFFSET=20"><span style="font-size: small;">Panes de dise&ntilde;o</span></a><span style="font-size: small;">, aunque en todos vengo a decir lo mismo.</span></p><p><span style="font-size: small;"><img border="0" alt="" src="/images/smiley/msn/thumbs_up.gif" />  <span style="color: rgb(0, 0, 128);">  Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono </span></span><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html"><span style="font-size: small;">Buscador</span></a><span style="font-size: small;"> (angulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio. Tambi&eacute;n le recomendamos consultar en </span><a href="http://www.historiacocina.com/colaboraciones/masoneria/index1.html"><span style="font-size: small;">La Simbolog&iacute;a de los alimentos</span></a></span></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="true">http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/historias-de-manufacturados/panes-de-verdad.html</guid>
      <pubDate>Mon, 02 Jan 2012 12:02:09 +0100</pubDate>
    </item>
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      <title>¿Quien inventó la cocina española?</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/reportajes-gastronomicos/quien-invento-la-cocina-espanola.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante"><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><em>Publicado en gallego en el libro A Coci&ntilde;a do Outono, ediciones Xerais y en castellano en Alianza editorial, en el a&ntilde;o 1994.</em></span></div><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);">De no ser porque D&ordf; Emilia Pardo Baz&aacute;n escribiera a finales del siglo pasado un libro titulado &quot;La cocina espa&ntilde;ola antigua&quot; (me refer&iacute;a al siglo XIX, claro, porque este ytrabajo se public&oacute; en el XX, como se ve en el pie de p&aacute;gina), yo afirmar&iacute;a que esta fue inventada por Franco.<br/><br/><span style="color: rgb(128, 128, 0);">Durante siglos los espa&ntilde;oles hemos sido permeables a cuantas culturas han llegado a nuestro suelo y, consecuentemente, hemos asimilado sus respectivos h&aacute;bitos culinarios.</span><br/><span style="color: rgb(0, 0, 0);">Todos los recetarios de cocina hac&iacute;an referencias a su intenci&oacute;n de servicio, desde los que puntualizaban que eran destinados a Nobles Caballeros, como el de D. Luis Lobera D&aacute;vila, m&eacute;dico pontificio e imperial, hasta los que simplemente preconizaban su sencillez titul&aacute;ndose La Cocina Pr&aacute;ctica, de D. Manuel Puga y Parga, alcalde de la Coru&ntilde;a.<br/>Hasta que lleg&oacute; el Caudillo.<br/>A partir de ah&iacute; los espa&ntilde;oles descubrimos que nuestra gloriosa Patria, tambi&eacute;n ten&iacute;a cocina.<br/>Hay que ver lo que se perdieron nuestros antepasados.<br/>Desde la paella valenciana hasta la fabada asturiana, todo nuestro recetario se visti&oacute; de faralaes, yugos y flechas, y nuestro &iacute;nclito Gran Maestro Asador, C&aacute;ndido, se convirti&oacute; en embajador gastron&oacute;mico espa&ntilde;ol, con sede en Segovia.<br/>La mantequilla, elemento fundamental de nuestras cocinas cant&aacute;bricas, donde el aceite apenas alcanzaba para ali&ntilde;ar alguna ensalada, fue erradicada de nuestros fogones por temor a encubrir posibles afrancesamientos, que como todos ustedes saben, siempre conllevan vicios inconfesables de libertinaje.<br/>La nata, otro art&iacute;culo de primera necesidad en nuestras casas y aldeas del Norte, tambi&eacute;n fue considerada como una mariconada propia de pa&iacute;ses ateos y, as&iacute;, poco a poco, nuestra gran cocina espa&ntilde;ola fue engendr&aacute;ndose y floreciendo entre cartillas de racionamiento y olor a fritanga de aceite de orujos de aceituna.<br/></span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: rgb(0, 0, 128);">Pero veamos lo que hab&iacute;amos dejado atr&aacute;s.</span></span><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="color: rgb(0, 0, 0);"><img width="300" vspace="2" hspace="2" height="125" align="right" alt="" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Aceitunas-ali%C3%83%C2%B1adas-detalle.jpg" /><br/>La primera gran cocina que nos lleg&oacute; fue la romana.<br/>No es por desprecio a los celt&iacute;beros, pero hay que reconocer que nuestros anteriores pobladores estaban m&aacute;s cerca del primate que de la cultura y ninguno consider&oacute; la buena mesa como un arte.<br/>Roma nos trajo, entre otras cosas, sus salazones y, Plinio y Estrab&oacute;n, cantaron las excelencias de nuestros r&iacute;os y mares de los que se extra&iacute;an salmones y lampreas para el C&eacute;sar.<br/>Luego llegaron los b&aacute;rbaros y, aunque las buenas costumbres sufriesen un lamentable retroceso, la cultura del cerdo se implant&oacute; logrando uno de los abanicos de productos chacineros m&aacute;s fascinantes del mundo.<br/>Afortunadamente el descalabro dur&oacute; poco tiempo y pronto fuimos salvados de la barbarie por uno de los pueblos m&aacute;s cultos de la Edad Media, el &aacute;rabe.</span></span></span></p><div class="ladillosLeft"><p><br/><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><span style="font-size: larger;">As&iacute;, mientras en Francia Carlomagno com&iacute;a jabal&iacute;es al m&aacute;s puro estilo Asterix, en la pen&iacute;nsula ya se degustaban deliciosos helados de p&eacute;talos de rosas de Ispahan con pistachos, se elaboraba el az&uacute;car de ca&ntilde;a y se preparaban suculentos platos de arroz, y piensen que nada de esto lleg&oacute; al resto de Europa hasta el siglo XIII.</span></span></span></span></p></div><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="color: rgb(0, 0, 0);"><br/>Si la expulsi&oacute;n de los jud&iacute;os y musulmanes puso fin al m&aacute;s brillante periodo cultural espa&ntilde;ol, sin embargo nuestra gastronom&iacute;a, que ya ten&iacute;a absolutamente asimilado su recetario, recibi&oacute; otro golpe de suerte, ya que con el oro de Am&eacute;rica, nos llegaron tambi&eacute;n los tomates, pimientos, jud&iacute;as, patatas, ma&iacute;z, etc.<br/>Durante el siglo XIX y hasta la guerra civil del 36, en las casas burguesas espa&ntilde;olas se com&iacute;a como quiz&aacute;s en ning&uacute;n otro pa&iacute;s del mundo, ya que toda esta riqueza cultural se vi&oacute; reforzada por la m&aacute;s deslumbrante despensa que ning&uacute;n pa&iacute;s so&ntilde;ase tener. R&iacute;os repletos de cangrejos, salmones, lampreas y angulas. Huertos donde se cultivaban las m&aacute;s avanzadas legumbres tra&iacute;das hac&iacute;a m&aacute;s de mil a&ntilde;os desde Persia por los moros y luego desde el nuevo mundo por los indianos. Corderos de Castilla, cochinos de Jabugo, Mont&aacute;nchez o Guijuelo. Las m&aacute;s perfumadas frutas del vergel valenciano. Los m&aacute;s sabrosos mariscos de las r&iacute;as gallegas y toneladas de brillante pescado que, si bien no llegaba todo lo entero que se pudiese desear a la Corte, los que como mi familia viv&iacute;an a orillas de la mar, pod&iacute;an hartarse a diario, porque estaba tan vivo que apetec&iacute;a hasta para desayunar.<br/>En esta &eacute;poca era habitual pasar la luna de miel en Par&iacute;s y en verano ir tomar las aguas a Biarritz, d&iacute;as en que las se&ntilde;oras enriquec&iacute;an sus ramilletes con las ultimas recetas del cocinero de moda, l&eacute;ase Savarin, Escoffier, Curnonsky, etc., ya que en el pa&iacute;s vecino y a ra&iacute;z de la puesta en funcionamiento de la guillotina, como todos los nobles fueron cesados, pues sus cocineros tuvieron que buscarse la vida en posadas y mesones y as&iacute;, gracias a la Revoluci&oacute;n, Francia fue el primer pa&iacute;s del mundo en el que la hosteler&iacute;a se convirti&oacute; en sin&oacute;nimo de gastronom&iacute;a, proyecto &eacute;ste en el que Espa&ntilde;a est&aacute; haciendo grandes esfuerzos, sin necesidad de recurrir al pat&iacute;bulo.<br/>Pero evidentemente este comportamiento era muy poco patri&oacute;tico y afortunadamente nuestro redentor puso fin a tanto desmadre.<br/>Terminada la contienda y a pesar del cobarde bloqueo internacional, nuestro pueblo, la mitad mas o menos, porque la otra estaba picando piedra en el Valle de los Ca&iacute;dos o exilada en M&eacute;xico, desarroll&oacute; la m&aacute;s excelsa y variada gastronom&iacute;a jam&aacute;s so&ntilde;ada.</span></span></span></p><div class="ladillosRight"><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="color: rgb(0, 0, 0);"><br/></span><span style="color: rgb(0, 0, 128);">A pesar de su sospechosa simpat&iacute;a hacia el contubernio judeomas&oacute;nico y gracias a la benevolencia de nuestro general&iacute;simo, algunos autores se salvaron de la hoguera y los escritos de Enrique Jardiel Poncela, Wenceslao Fern&aacute;ndez Florez o Julio Camba, nos describen como fue aquella gloriosa etapa de nuestra culinaria. </span></span></span></p></div><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="color: rgb(0, 0, 0);">En su Casa de L&uacute;culo, Camba dec&iacute;a: &quot;Adem&aacute;s de ajo, nuestra cocina tiene muchas preocupaciones religiosas, y, algunas de ellas, saben bastante bien&quot;, si bien m&aacute;s adelante puntualizaba: &quot;Fuera de aqu&iacute;, la hiperclorhidria se considera un accidente y no una consecuencia normal del acto de comer, y cuando un espa&ntilde;ol pide bicarbonato en un restaurante de Par&iacute;s o de Londres, los camareros se quedan tan asombrados como si les pidiera insulina o tintura de iodo. Aqu&iacute;, en cambio, no solo hay quien se toma el bicarbonato disuelto en agua a manera de aperitivo, y quien se lo traga a pu&ntilde;ados en forma de postre, sino que hasta los cocineros lo utilizan en sus preparaciones ... por eso yo opino que nuestra cocina, m&aacute;s que una cocina al aceite o al ajo, es, ante todo, una cocina al bicarbonato de sosa.&quot;<br/>En los a&ntilde;os sesenta, cuando mis padres abrieron en Madrid el Horno de Santa Teresa, en nuestra hosteler&iacute;a, y salvo honrosas excepciones con nombre propio, comer algo que no fuese marisco, paella, cordero asado, o pollo al ajillo, era un aut&eacute;ntico atrevimiento.<img width="300" vspace="2" hspace="2" height="117" align="right" alt="" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Cochinillo2(1).jpg" /><br/>La cocina espa&ntilde;ola al fin se hab&iacute;a consolidado y ya el mundo entero sab&iacute;a que exist&iacute;amos gracias a las paellas y sangr&iacute;as de chiringuito playero. Incluso un gran colega y amigo, Jos&eacute; Luis Ruiz Solaguren, invent&oacute; la tortilla espa&ntilde;ola, colof&oacute;n de nuestra gloria culinaria, que de no haber sido porque era vasco, seguramente le hubiese llevado directamente a la beatificaci&oacute;n.<br/>Pero el Se&ntilde;or se quiso llevar consigo al libertador y Espa&ntilde;a se qued&oacute; sin director espiritual, lo que como es l&oacute;gico llev&oacute; r&aacute;pidamente a la confusi&oacute;n, a la lujuria y al desenfreno.<br/>Los abertzales reivindicaron la paternidad de algo tan espa&ntilde;ol como la anchoa, los catalanes cambiaron el champ&aacute;n por cava, en Rioja inventaron unos pimientos rojos que, a mala leche y con segundas, fueron llamados &quot;de piquillo&quot;, en Asturias en vez de invitar como cada a&ntilde;o a D&ordf; Carmen a desvalijar las joyer&iacute;as de Oviedo, se sacaron de la manga algo tan sospechoso como el caviar de erizos..., hasta los valencianos reclamaron ser los padres de la paella, algo que como ya hemos explicado anteriormente, es &uacute;nicamente fruto de los planes de desarrollo tur&iacute;stico dise&ntilde;ados por D. Manuel Fraga, ministro a la saz&oacute;n de tales menesteres.<br/>Y en este mar de confusiones estamos, por eso y ante el temor de ser acusado de hereje e impostor, yo no me atrevo a catalogar mis libros como de cocina espa&ntilde;ola, sino estacional, porque afortunadamente con Franco y sin &eacute;l, con democracia o con lo que tenemos en Espa&ntilde;a, colonizados o conquistadores, cada a&ntilde;o los solsticios y los equinoccios llegan puntuales a su cita y la Madre Naturaleza responde regal&aacute;ndonos sus esp&aacute;rragos trigueros, sus setas, sus casta&ntilde;as, sus ar&aacute;ndanos y sus alergias primaverales.<br/>Me siento tan poco carpetovet&oacute;nico como Rudyard Kipling y tan enamorado de la Obra del Gran Arquitecto del Universo como &eacute;l, por eso y aunque mi cocina sea netamente cant&aacute;brica, mis armas nunca se levantar&aacute;n contra el cassoulet en defensa de la fabada. Un d&iacute;a se pueden comer jud&iacute;as con pato y salchichas y otro con <em>toc&iacute;n</em> y <em>morcielles</em>, las dos son deliciosas y para los que solo nos sentimos soldados del patriotismo planetario, ambas deben ser defendidas y ninguna ultrajada.<br/>En menos de medio siglo nuestra cocina pas&oacute; de la gloria a la miseria.<br/>En Galicia, la sofisticada y variada cocina de los pazos que describieran &Aacute;ngel Muro, Pardo Baz&aacute;n, o Picadillo, se redujo a la empanada y al lac&oacute;n con grelos, en Asturias, cuna de la Cocina de Indianos, pas&oacute; a solo comerse fabada y arroz con leche, el interminable recetario de Al-Andalus, solo comparable con el de las Mil y Una Noches y con casi doce siglos de tradici&oacute;n, se qued&oacute; en gazpacho y <em>pehca&iacute;to</em>, y las cocinas levantina y catalana, herederas de la gloria romana y estandarte de la dieta mediterr&aacute;nea, pasaron a ser paella de chiringuito, y como ellos dicen muy gr&aacute;ficamente: &iexcl;Butifarra!<img width="300" vspace="2" hspace="2" height="199" align="right" alt="" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/orejones-3.jpg" /><br/>Terminado este vino espa&ntilde;ol, as&iacute; es como se debe decir cocktail seg&uacute;n el protocolo celtib&eacute;rico, voy a explicarles lo que a simple vista puede parecer muy simple pero que en la realidad se ha convertido en un reto: cocinar con productos naturales.<br/></span></span><span style="color: rgb(128, 0, 0);"><br/></span></span></p><p><span style="font-size: small;"><img border="0" alt="" src="/images/smiley/msn/thumbs_up.gif" />  <span style="color: rgb(0, 0, 128);">  Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono </span></span><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html"><span style="font-size: small;">Buscador</span></a></span><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(0, 0, 128);"> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio. </span></span></p>]]></description>
      <guid isPermaLink="true">http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/reportajes-gastronomicos/quien-invento-la-cocina-espanola.html</guid>
      <pubDate>Wed, 28 Dec 2011 15:32:30 +0100</pubDate>
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      <title>Rape, Análisis sensorial comparativo</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/historias-de-los-pescados/rape-analisis-sensorial-comparativo.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Publicado en el libro Elogio del Pix&iacute;n, de la colecci&oacute;n Breviario de los Elogios, de la Cofrad&iacute;a del Curadillo, a&ntilde;o 2002.</div><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);">Como cada a&ntilde;o la Cofrad&iacute;a del Curadillo edita una publicaci&oacute;n monogr&aacute;fica dedicada a uno de los pescados mas representativos de la gastronom&iacute;a pixueta y si el a&ntilde;o pasado nos encontramos con que las calidades de su merluza superaban con mucho las ya de por s&iacute; abultadas bondades que esper&aacute;bamos, en la cata comparativa de esta ocasi&oacute;n, pixines, la sorpresa fue justamente inversa: decepcionante.Pero para ser sinceros hay que decir que no es que los pixines negros defraudasen, si no que el blanco, en ciertos aspectos, estaba tan bueno como el otro, y costando la mitad.</span></span></p><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 128, 0);"> &iquest;Justificaci&oacute;n?</span><br/><span style="color: rgb(128, 128, 0);">Pues aqu&iacute; entramos en materia porque precisamente en la pasada Navidad, a&ntilde;o 2.000, esta especie alcanz&oacute; cotas realmente injustificables (hasta 3.500 pts/kilo entero, lo que en filetes supone las siete u ocho mil), sobre todo teniendo en cuenta que hasta hace apenas un par de d&eacute;cadas era un pescado tan pobre como los propios jureles.</span><br/>O a&uacute;n menos, ya que en la antig&uuml;edad se consideraba incomestible y as&iacute; se bautiz&oacute; como Sapo de mar, pez sapo, o Pejesapo, aut&eacute;ntico nombre del rape seg&uacute;n la Real Academia Espa&ntilde;ola.<br/>De hecho en ning&uacute;n libro de principios de siglo aparece tan siquiera mencionado, si no en el Curnonsky, que dice que su cola, ins&iacute;pida y de escaso valor, se puede usar como aditamento en preparaciones como la langosta a la americana por parecerse su tacto al del preciado crust&aacute;ceo.<br/>Para los aficionados a la bibliograf&iacute;a gastron&oacute;mica, quiero hacer una puntualizaci&oacute;n: en Francia rape se dice baudroie, pero por el parecido que tiene su cola con la de las lotas (pescado de r&iacute;o parecido a la perca que en Espa&ntilde;a no existe y cuyo h&iacute;gado es apreciad&iacute;simo en Europa), tambi&eacute;n se suele llamar lotte de mer (lota de mar) o simplemente lotte, de ah&iacute; muchas confusiones en traducciones que bailan con ambas especies.<br/>Dejando de lado consideraciones t&eacute;cnicas, entremos en materia culinaria, y la primera y gran pregunta que se nos plantea: &iquest;Cuando y porqu&eacute; empez&oacute; la moda del pix&iacute;n?<img vspace="3" hspace="3" align="right" src="http://www.enciclopediadegastronomia.es/fotos/image/Rape-crudo.jpg" style="width: 364px; height: 256px;" alt="" /><br/>Por los datos de que dispongo puedo aventurar que fue precisamente la indicaci&oacute;n del sabio franc&eacute;s antes citada, lo que origin&oacute; la fiesta.<br/>Despu&eacute;s de la Guerra Civil, en Cangas de On&iacute;s hab&iacute;a un restaurante, el Ventura, que acostumbraba a enriquecer sus bodas con Rape alangostado, una curiosa preparaci&oacute;n que realmente sab&iacute;a a marisco porque se coc&iacute;a en el agua de los langostinos y su aspecto (se te&ntilde;&iacute;a el exterior con piment&oacute;n para que pareciese la piel roja de la cola del bugre) era de lo mas apetecible.<br/>Luego con mahonesa, los tragos de vino, y la folixia, pues viva Dios que nunca muere, y de paso tambi&eacute;n el rape, que es barat&iacute;n y da buen bocado.</span></p><p><span style="font-size: small;"> Otra ventaja que se empez&oacute; a valorar en gran medida por las amas de casa fue la carencia de espinas, un factor que facilita su preparaci&oacute;n en fritanga (por este motivo se ha desarrollado tan descomunalmente la industria del pescado congelado en filetes, sean de lo que fuere).</span></p><p><span style="font-size: small;"> Poco a poco la hosteler&iacute;a, al ver el insuperable margen de beneficio que supon&iacute;a vender un pez de tercera a precio de merluza (hasta hace apenas un par de d&eacute;cadas, salvo encargo puntual, los pescadores tiraban al mar los que encontraban al izar sus redes), empez&oacute; a poner de moda los fritos de pix&iacute;n, que dicho sea de paso, bien preparados, son deliciosos y as&iacute;, sin darnos cuenta, han pasado de ser un magn&iacute;fico negocio de chigre, a ser ya incluso suplantados en muchos locales por suced&aacute;neos.<br/>Pero empezamos el asunto diciendo que nos hab&iacute;a defraudado el pix&iacute;n negro al catarlo junto al blanco, as&iacute; que vamos a describir como fue el an&aacute;lisis.Morfolog&iacute;a<br/>Para la prueba se presentaron seis piezas de distinta procedencia, pero como tan solo dos de ellas, las de Cudillero, ven&iacute;an enteras, pues la descripci&oacute;n anat&oacute;mica se reduce a estas.<br/>Antes de nada conviene aclarar que el bien o mal llamado pix&iacute;n negro no tiene el vientre de ese color, si no tan blanco como el peor de los aguarones (rapes de nulo valor porque su carne se lic&uacute;a en mas del 50% al cocerse), por tanto no es el Lophius budegassa, tambi&eacute;n llamado en Francia rape rojo o rape de pies peque&ntilde;os, si no el Lophius piscatorius, o sea, el mismo que se conoce como blanco.<br/>En realidad su nombre le viene dado por la piel que recubre interiormente su cavidad abdominal (peritoneo) y probablemente las diferencias organol&eacute;pticas que se aprecian entre uno y otro sean debidas al habitat y alimentaci&oacute;n, y no a especies distintas como alg&uacute;n colega ha difundido en los medios de comunicaci&oacute;n.<br/>Reconocer externamente un pix&iacute;n negro de uno blanco exige de cierta pericia, adem&aacute;s de haber tenido la ocasi&oacute;n de verlos juntos, porque las diferencias son realmente exiguas.<br/>En primer lugar est&aacute; la pigmentaci&oacute;n.<br/>El negro tiene el color del lomo mas uniforme, pr&aacute;cticamente como la piel superior (oscura) de un lenguado fino (salvo porque carece de escamas), mientras que el blanco tiene manchitas blanquecinas del tama&ntilde;o de lentejuelas.<br/>El vientre ya dijimos que era igual, blanquecino, mas o menos amarfilado en seg&uacute;n qu&eacute; partes, pero si rasgos diferenciales entre ambas piezas.<br/>S&iacute; las hay en las aletas dorsales de la cabeza (tambi&eacute;n llamadas &laquo;anzuelo&raquo; ya que las usan como se&ntilde;uelo para atraer los pececillos de que se alimentan). En el negro son apenas como pelos, parecen p&uacute;as, mientras que en el blanco est&aacute;n notablemente mas desarrolladas (la apical llega casi a la altura de las aletas natatorias).<br/>Se aprecia igualmente que el negro es mas plano en la cabeza, mientras que el blanco es mas voluminoso, aunque al tacto el primero est&aacute; mas musculado y en el segundo, al ejercer cierta presi&oacute;n, se perciben claramente los huesos craneales.<br/>Al deventrar es donde s&iacute; desaparecen las dudas ya que el epitelio que recubre la cavidad abdominal es completamente negro en uno y transparente o blanquecino en el otro.</span></p><p style="color: rgb(255, 102, 0);"><span style="color: rgb(153, 51, 0);"><span style="font-size: medium;"> Cata</span></span></p><p><span style="font-size: small;"> Al proceder al corte se comprob&oacute; que las colas que ven&iacute;an de Francia y de altura, ten&iacute;an un color algo mas rosado, pero quiz&aacute;s esta degradaci&oacute;n se debiera al tiempo transcurrido desde la captura.<br/>En esta ocasi&oacute;n no hicimos cata en crudo porque en la anterior prueba se comprob&oacute; que esta fase no era realmente significativa, salvo en la fase visual ya descrita y en olfativa, lo que desaconsej&oacute; seguir adelante con tres de las muestras cuyo origen era desconocido y ya se ve&iacute;a que se descolgaban por falta de calidad y frescura.<br/>As&iacute; pues se procedi&oacute; a la cocci&oacute;n de un rape fresco franc&eacute;s (no sabemos si ser&iacute;a blanco o negro porque solo nos lleg&oacute; la cola y sin el peritoneo no hay forma de determinar su tipo), y dos de Cudillero, uno blanco y otro negro.<br/>El pescado se cocin&oacute; en dos formas, siempre cortado en rodajas (manteniendo el hueso vertebral para valorar su aporte s&aacute;pido), una a la plancha, sin sal, con unas gotas de aceite de oliva y diez minutos de fuego alto por ambas caras (cinco por cada una), y la otra, rebozado, pasados los diferentes trozos por una misma masa, simplemente compuesta por harina, agua, huevo y sal, y fritos en sart&eacute;n honda con aceite de oliva crudo.<br/>En ambas preparaciones se apreci&oacute; como la carne del pix&iacute;n negro apenas modificaba su aspecto, mientras que en las otras dos muestras, esta se encog&iacute;a sobre s&iacute; misma, ofreciendo un aspecto mas abultado.<br/>No merece la pena describir la cata del rebozado porque todas apreciaciones que se anotaron coincid&iacute;an puntualmente con las de plancha, por lo que no merece repetir los datos, salvo indicar que los sabores, tacto y aromas, se manten&iacute;an en la misma proporci&oacute;n en ambas recetas.<br/>En cuanto a coloraci&oacute;n en plancha el que ofrec&iacute;a mejor aspecto era el blanco, con un precioso color dorado que el negro no lleg&oacute; a coger y el franc&eacute;s a&uacute;n menos.<br/>Ya emplatados el blanco solt&oacute; algo mas de l&iacute;quido, pero sin ser en proporciones alarmantes.<br/>En nariz el franc&eacute;s se descolg&oacute; con ciertos tufos algo desagradables, pero en honor a la verdad, si la prueba no hubiese sido comparativa, hubiera aprobado con facilidad.<br/>En boca fue donde realmente se apreciaron ciertas diferencias entre el negro y el blanco, sobre todo en el tacto, pero que objetivamente no pudimos decidir cual deb&iacute;a ser mejor valorada.<br/>El blanco era mas duro, sin llegar a ser tan correoso como la carne de la cola de una langosta, s&iacute; recordaba mucho mas la textura de citados crust&aacute;ceos que la del negro, mas delicada, algo harinosa, en cierto modo mas cerca a una merluza muy fresca que a la de un bugre.<br/>En cuanto a los sabores se repet&iacute;a el contrasentido, por una parte el negro era mas delicado, mas sutil, mas elegante, y el blanco mas contundente, mas potente, mucho mas en el perfil que ten&iacute;amos introyectado de este pescado.<br/>As&iacute; pues, si en una cata comparativa, a pesar de haber diferenciado ciertos rasgos que por separado no hay paladar que identifique, no hemos podido realmente determinar cual deb&iacute;a ser mas apreciado, la conclusi&oacute;n resultante es que no se justifica la diferencia de precios entre ambos tipos, aunque al menos gracias este estudio, los consumidores podr&aacute;n saber cual es cual, sin pagar gato por liebre, que no ser&iacute;a la primera vez que oigo a amas de casa quejarse de que un supuestamente pix&iacute;n negro le ha salido aguar&oacute;n.</span></p><p style="color: rgb(255, 102, 0);"><span style="font-size: medium;"> Conclusiones gastron&oacute;micas</span></p><p><span style="font-size: small;"> Ni que decir tiene que la nueva mesa asturiana ha recuperado de un injusto ostracismo secular a uno de los mas deliciosos productos de la gastronom&iacute;a icti&oacute;nica, el rape, aqu&iacute; llamado pix&iacute;n y que la Real Academia Espa&ntilde;ola nos dice que debe llamarse pejesapo.<br/>Sus carnes, debidamente preparadas, desmienten las consideraciones despectivas de los antiguos cr&iacute;ticos que quiz&aacute;s valoraban mas otras especies por su capacidad de conservaci&oacute;n sin los medios actuales, que su calidad intr&iacute;nseca, de la que hoy se puede disfrutar en cualquier parte, aunque para saber lo que es realmente bueno, hay que probarla junto a la mar en que se acabe de pescar.<br/>Admite todo tipo de preparaci&oacute;n, tanto a la brasa (ondarresa o espalda), como al horno, cocinado a la sidra, hervido y servido amariscado o en salpic&oacute;n, a la plancha, rebozado y frito, o hasta crudo en ceviche o carpaccio.<br/>El desmedido precio que ha alcanzado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os limita en buena parte su amplio recetario y quiz&aacute;s en algunas de estas preparaciones es donde se justificaba la diferencia de precio entre los blancos y los negros ya que al hervirse, los primeros pierden gran parte de su masa, mientras que los segundos menguan menos<br/>Respecto a las diferencias que hay entre blancos y negros (cotejamos nuestras conclusiones con varios hosteleros y con pescadores especializados en esta especie y todos coincidieron puntualmente con cada una de nuestras apreciaciones), lo &uacute;nico cierto que se puede determinar es que los negros nunca salen aguarones, mientras que los blancos puede ser que s&iacute;, o que no, pero en cualquier caso uno blanco bueno es tan exquisito como uno negro, y todo lo dem&aacute;s es poes&iacute;a, o picaresca, porque en algunas rulas como Tazones, cuya hosteler&iacute;a practicamente consume todo lo que se subasta, si el negro va a 1.500, el blanco va a 1.300, 1.400 o incluso al mismo precio, y los ya detectados como aguarones, se pagan a 400, si es que hay alguien que los quiera comprar.<br/>Sin embargo en Cudillero, puerto con gran actividad comercial, los pescaderos saben que los restaurantes que compran por tel&eacute;fono solo quieren el negro, y as&iacute; los blancos, tan buenos como el mejor negro, se cotizan a casi la mitad, saliendo en muchos casos mezclados aguarones con tersos, por desconocimiento de los compradores.<br/>Para terminar y aunque en el an&aacute;lisis no pudimos contar con ning&uacute;n aguar&oacute;n para describir puntualmente las diferencias morfol&oacute;gicas apreciadas, s&iacute; queremos dar un par de consejos de compra.</span></p><ul><li><span style="font-size: small;"> <strong>Primero</strong>: un pescadero sabe perfectamente la calidad de cada pieza, por lo que si nos mete gato por liebre es con conocimiento de causa y no vale la cl&aacute;sica excusa de que con los blancos es como con la loter&iacute;a.</span></li><li><span style="font-size: small;"> <strong>Segundo</strong>: Ya sin cortar se reconoce el aguar&oacute;n por la laxitud de sus carnes, como si la cola se desparramase sin consistencia y al tacto se nota perfectamente como sus m&uacute;sculos son inapreciables (palpando el lomo se perciben con facilidad la columna mientras que en los buenos, la consistencia de la masa de carne impide llegar al hueso). </span><p><span style="font-size: small;"><img border="0" src="/images/smiley/msn/thumbs_up.gif" alt="" />  <span style="color: rgb(0, 0, 128);">  Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono </span></span><span style="color: rgb(0, 0, 128);"><a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html"><span style="font-size: small;">Buscador</span></a><span style="font-size: small;"> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio. <br/></span></span></p></li></ul>]]></description>
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      <pubDate>Mon, 26 Dec 2011 20:19:29 +0100</pubDate>
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      <title>Pixín Pixuetu</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/historias-de-los-pescados/pixin-pixuetu.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Diario El Comercio a&ntilde;o 2000.</div><p style="color: rgb(128, 0, 0);"><span style="font-size: small;">Cada a&ntilde;o la Cofrad&iacute;a del Curadillo edita un precioso librito dedicado monogr&aacute;ficamente a uno de los pescados mas representativos de la gastronom&iacute;a pixueta y si el a&ntilde;o pasado nos encontramos con que las calidades de su merluza superaban con mucho las ya de por s&iacute; abultadas bondades que esper&aacute;bamo, en la cata comparativa de esta ocasi&oacute;n, pixines, la sorpresa fue justamente inversa: decepcionante.</span></p><p style="color: rgb(128, 128, 0);"><span style="font-size: small;"> Para ser sinceros hay que decir que no es que los pixines negros defraudasen, si no que el blanco, en ciertos aspectos, estaba tan bueno como el otro, y costando la mitad.</span></p><p><span style="font-size: small;"> &iquest;Justificaci&oacute;n?</span><br/><span style="font-size: small;"> Pues aqu&iacute; entramos en materia porque prec&iacute;samente en estos d&iacute;as esta especie ha alcanzado cotas realmente injustificables (hasta 3.500 pts/kilo entero, lo que en filetes supone las siete u ocho mil), sobre todo teniendo en cuenta que hasta hace apeneas un par de d&eacute;cadas era un pescado tan pobre como los propios jureles. </span><br/><span style="font-size: small;"> O a&uacute;n menos, ya que en la antig&uuml;edad se consideraba incomestible y se bautiz&oacute; como Sapo de mar, pez sapo, o Pejesapo, aut&eacute;ntico nombre del rape seg&uacute;n la Real Academia Espa&ntilde;ola.</span><br/><span style="font-size: small;"> De hecho en nig&uacute;n libro de principios de siglo aparece tan siquiera mencionado si no en el Curnonsky que dice que su cola, ins&iacute;pida y de escaso valor, se puede usar como aditamento en preparaciones como la langosta a la americana por parecerse su tacto al del preciado crustaceo.</span><br/><span style="font-size: small;"> &iquest;Cuando y porqu&eacute; empez&oacute; la moda del pix&iacute;n?</span><br/><span style="font-size: small;"> De los datos que dispongo indican que fue prec&iacute;samente la indicaci&oacute;n del sabio franc&eacute;s lo que origin&oacute; la fiesta.</span><br/><span style="font-size: small;"> En Cangas de On&iacute;s hab&iacute;a un restaurante, el Ventura, que acostumbraba a enriquecer sus bodas con Rape alangostado, una curiosa preparaci&oacute;n que realmente sab&iacute;a a marisco porque se coc&iacute;a en el agua de los langostinos y su aspecto (se te&ntilde;&iacute;a el exterior con piment&oacute;n para que pareciese la piel roja de la cola del bugre) era de lo mas apetecible.</span><br/><span style="font-size: small;"> Luego con mahonesa, los tragos de vino, y la folixia, pues Viva Dios.</span><br/><span style="font-size: small;"> Otra ventaja que se empez&oacute; a valorar en gran medida por las amas de casa fue la carencia de espinas, un factor que facilitaba su preparaci&oacute;n en fritanga (por este motivo se ha desarrollado tan descomunalmente la industria del pescado congelado en filetes, sean de lo que fuere).</span><br/><span style="font-size: small;"> Poco a poco la hosteler&iacute;a, al ver el insuperable margen de beneficio que supon&iacute;a vender un pez de tercera a precio de merluza, empez&oacute; a poner de moda los fritos de pix&iacute;n, que dicho sea de paso, bien preparados, como en el Rompeolas de Tazones, son deliciosos y as&iacute;, sin darnos cuenta, han pasado de ser un magn&iacute;fico negocio, a ser ya incluso suplantados en muchos locales por suced&aacute;neos.</span><br/><span style="font-size: small;"> Pero empezamos el asunto diciendo que nos hab&iacute;a defraudado el pix&iacute;n negro al catarlo junto al blanco y aunque queda poco espacio para dar las explicaciones morfol&oacute;gicas y zoot&eacute;cnicas necesarias (pronto podr&aacute;n encontrar el librito en Casa Mari&ntilde;o, en la Concha de Artedo, y ah&iacute; s&iacute; damos cumplida cuenta de todo), s&iacute; quiero aclarar cierto error difundido por algunos colegas: el llamado pix&iacute;n negro no tiene el vientre negro, por tanto no es el Lophius budegassa, si no el Lophius piscatorius, lo negro es la piel que recubre interiormente su cavidad abdominal (peritoneo) y probablemente las diferencias organol&eacute;pticas que se aprecian entre uno y otro sean debidas al habitat (hay diferencias en tama&ntilde;o de ojos y pigmentaci&oacute;n de piel, seguramente debido a fondos arenosos) y no a especies distintas.</span><br/>  <span style="color: rgb(0, 0, 128);"><img border="0" src="/images/smiley/msn/thumbs_up.gif" alt="" />  Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html">Buscador</a> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio.&nbsp;</span></p><p>&nbsp;</p>]]></description>
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      <pubDate>Mon, 26 Dec 2011 11:24:42 +0100</pubDate>
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      <title>Pixín alangostado</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/historias-de-los-alimentos/historias-de-los-pescados/pixin-alangostado.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Diario El Comercio a&ntilde;o 1996</div><p><span style="font-size: small;"><span style="color: rgb(128, 0, 0);">Sin duda estamos ante uno de los fen&oacute;menos sociol&oacute;gicos m&aacute;s sorprendentes del siglo porque la escalada de precios que ha sufrido el rape en un par de d&eacute;cadas sobrepasa el concepto de esc&aacute;ndalo gastron&oacute;mico para entrar ya en el plano del surrealismo.</span> </span></p><p style="color: rgb(128, 128, 0);"><span style="font-size: small;"> Cuando yo cortejaba, me refiero a los a&ntilde;os setenta, y mi novia se esforzaba en llevarme a todas las bodas mas o menos cercanas a su entorno, lo propio en Cangas de Onis era servir de primer plato pixin alangostado, una complicada receta por la cual los expertos cocineros del Ventura lograban que un pescado que casi se regalaba en las rulas, se convirtiese en suced&aacute;neo de la lujosa langosta.</span></p><p><span style="font-size: small;"> De hecho ese fue el origen de su consumo porque hace cuarenta a&ntilde;os en ning&uacute;na carta espa&ntilde;ola se ofrec&iacute;a rape, aunque todos los restaurantes lo compraban para dar gato por liebre en los salpicones y c&oacute;cteles de marisco.</span><br/><span style="font-size: small;"> No aparece en ning&uacute;n libro de cocina anterior a la &eacute;poca que antes cit&eacute; y de hecho en el nomenclator de pescados del Practic&oacute;n, libro que sirvi&oacute; de gu&iacute;a desde su publicaci&oacute;n a finales del siglo pasado hasta hace cinco o seis lustros, Angel Muro termina su lista diciendo: &ldquo;...la latija; el esperinque, la sardina; la anchoa y algunos pocos m&aacute;s, insignificantes.&rdquo;</span><br/><span style="font-size: small;"> Hoy una raci&oacute;n de fritos de pixin cuesta tanto o m&aacute;s que una de merluza.</span><br/><span style="font-size: small;"> Y lo m&aacute;s simp&aacute;tico del asunto es que fuimos precisamente los asturianos quienes levantamos la liebre con aquello del pixin, un nombre que sonaba muy folcl&oacute;rico a los turistas y que poco a poco se fue corriendo la voz hasta ponerlo tan de moda como los cabratxos de Juan Mari Arzac.</span><br/><span style="font-size: small;"> La primera referencia culinaria seria que se hace al pixin aparece en el libro de Magdalena Alperi, la obra m&aacute;s profunda e interesante que se haya publicado hasta la fecha sobre el recetario de cocina asturiana y que apareci&oacute; en el 1981.</span><br/><span style="font-size: small;"> Es de rigor decir que diez a&ntilde;os antes, en el libro de Maria Luisa Garcia, aparecen dos recetas de pixin, el langostado y otro que dice textualmente: &ldquo;Imitaci&oacute;n a centollo&rdquo;, por lo que en honor a la verdad no pasan de ser recetas en las que se utiliza este pescado como suced&aacute;neo de marisco.</span><br/><span style="font-size: small;"> Qui&eacute;n les iba a decir a estos prehist&oacute;ricos acantopterigios que su apacible vida en los abismos marinos se ver&iacute;a un d&iacute;a perturbada por la feroz persecuci&oacute;n de &aacute;vidos pescadores deseosos de comerciar con sus carnes.</span><br/><span style="font-size: small;"> Ellos que hab&iacute;an gozado de la impunidad del hombre durante miles de a&ntilde;os gracias a su aspecto, viviendo felices dando sustos a sus vecinos acu&aacute;ticos, porque cuidado que son feos, y observando pl&aacute;cidamente como sus congeneres los besugos y las merluza ca&iacute;an como moscas hasta su extinci&oacute;n por la codicia gastron&oacute;mica humana.</span><span style="font-size: small;"> Me imagino que se preguntar&aacute;n quien ha sido el tirano que ha ordenado su genocidio, y si supiesen lo que ha ocurrido en tierra firme, seguro que declarar&iacute;an a Magdalena Alperi persona &ldquo;non grata&rdquo; en las aguas del Cant&aacute;brico, al menos entre la comunidad de los pejesapos, que es como en realidad se nombran en castellano a estos tele&oacute;steos.</span><br/><span style="font-size: small;"> Ahora el recetario del pixin es tan extenso que har&iacute;a falta todo el cap&iacute;tulo de un libro para recopilar las recetas que los cocineros espa&ntilde;oles han creado en torno a sus blancas carnes.</span><br/><span style="font-size: small;"> Recientemente he visto un anuncio de Parmigiano Reggiano en que pon&iacute;an como ejemplo una receta de rape al queso.</span><br/><span style="font-size: small;"> Incluso es frecuente oir alg&uacute;n turista afirmar que en tal o cual pueblo de Albacete hay un mes&oacute;n donde lo ponen muy bien.</span><br/><span style="font-size: small;"> &iexcl;Hay Se&ntilde;or, Se&ntilde;or, si Don Quijote levantase la cabeza! </span><br/>  <span style="color: rgb(0, 0, 128);"><img border="0" alt="" src="/images/smiley/msn/thumbs_up.gif" />  Si le interesa leer m&aacute;s sobre este tema, pinche en el icono <a href="http://www.enciclopediadegastronomia.es/googlesearch.html">Buscador</a> (&aacute;ngulo superior derecho de su pantalla) y escriba la palabra objeto de estudio.&nbsp;</span></p>]]></description>
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      <pubDate>Mon, 26 Dec 2011 11:22:19 +0100</pubDate>
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      <title>Cocina de Navidad</title>
      <link>http://www.enciclopediadegastronomia.es/articulos/mesa-de-navidad/cocina-de-navidad.html</link>
      <description><![CDATA[<div class="capaFlotante">Noviembre 2006</div><p><span style="color: rgb(128, 0, 0);">Por mucho que los iconocl&aacute;stas proclamemos lo absurdo que resulta consumir sin control durante estas fechas, lo cierto es que existe una cierta magia, un morbo, una superstici&oacute;n por la cual ese gitanillo interno que todos los espa&ntilde;oles llevamos dentro, nos grita por lo bajini: &ldquo;</span><span style="font-style: italic; color: rgb(128, 0, 0);">No seas malaje, est&iacute;rate, date una alegr&iacute;a, aunque ma&ntilde;ana no tengas ni para desayunar, pero no taca&ntilde;ees con esos langostinos, que te va a traer mal fario y el a&ntilde;o que viene no vas a ganar ni para palitos de surimi&rdquo;.</span><br/><br/><span style="color: rgb(128, 128, 0);">Y &iexcl;hala! Tarjetazo que te cri&oacute;, con lo que tendremos una cuesta de enero y un precipicio de febrero, peor que los del a&ntilde;o pasado, que ya fue de &oacute;rdago (pueden ver m&aacute;s en</span> <a href="http://www.pepeiglesias.net/op1.php?IDCAT=162&amp;IDFICHA=2111&amp;OFFSET=0">La cuesta de enero y el precipicio de febrero</a> ).<br/>Pero ah&iacute; est&aacute; parte del morbo, en esa inconsciencia, en esa conducta irresponsable que nos lleva a comprar un absurdo besugo que por estas fechas sabemos que no est&aacute; en saz&oacute;n, que sin duda lleva refrigerado m&aacute;s de un mes y por el que encima nos van a soplar el triple del precio que tendr&aacute; la semana que viene.<br/>Pero la obligaci&oacute;n de un gastr&oacute;nomo responsable es dar consejos como si trat&aacute;semos con seres razonables, aunque ya de mano sepamos que nadie nos har&aacute; pajolero caso, como debe ser.<br/>Adem&aacute;s de por ese irrefrenable impulso que ha guiado mis pasos desde la m&aacute;s tierna infancia mediante el cual siempre he llevado la contraria hasta a mis propios intereses, lo que yo recomiendo es comprar y consumir todos aquellos productos que no sean navide&ntilde;os: &iquest;Marisco? Mejillones, &iquest;Pescado? Salm&oacute;n, &iquest;Aves? Avestruz, &iquest;Carne? Buey, &iquest;Dulces? Bueno, como no me gustan, pues valen las golosinas navide&ntilde;as para que se empachen las visitas.<br/>Pero un consejo que s&iacute; les ruego encarecidamente que sigan al pie de la letra, es que no pretendan hacer florituras precisamente ese d&iacute;a tan se&ntilde;alado en que se re&uacute;ne la familia, ese d&iacute;a en que la cena ser&aacute; especialmente complicada porque habr&aacute; overbooking, esa festividad en que de lo que se trata es de contar todo lo que no hemos dicho durante todo el a&ntilde;o porque cada cual cenaba con su propia bandeja viendo el bodrio de la tele, intentando olvidar las calamidades sufridas en la oficina.<br/>Intentar ese asado rocambolesco que Santi Santamar&iacute;a propone en el suplemento de El Pa&iacute;s y que ni &eacute;l mismo sin su equipo de virtuosos lograr&iacute;a sacar con aprobadillo, es un suicidio que nos llevar&aacute; indefectiblemente a tener que recurrir a esa tortilla de patata de fortuna que gracias a Dios que est&aacute; la t&iacute;a Felisa en casa para hacerla, porque de lo contrario terminar&iacute;amos comiendo el chop suey del chino de la moto (pueden ver una descripci&oacute;n de la escena que se hizo bastante famosa en Asturias pinchando en <a href="http://www.pepeiglesias.net/op1.php?IDCAT=83&amp;IDFICHA=603&amp;OFFSET=0">Especial Navidad 1.997</a> ) .<br/>En esta peque&ntilde;a selecci&oacute;n de platos hemos recopilado aquellas recetas que nos han parecido m&aacute;s oportunas para preparar ese d&iacute;a tan se&ntilde;alado, tanto por su sencillez de preparaci&oacute;n, como por su econom&iacute;a y por la viabilidad de la compra, porque esa es otra, los que vivimos en la aldea no sufrimos esa locura, pero ir de compras en Madrid durante la Navidad, es como plantearse muy en serio hacerse vegetariano hasta el a&ntilde;o siguiente.<br/><br/><span style="color: rgb(153, 51, 102);"><img border="0" alt="" src="/images/smiley/msn/2018.ico" /> Una buena forma de paliar esa frustraci&oacute;n que supone ser responsable en la compra de Nochebuena, es fundir los plomos comprando ese vinazo que Andr&eacute;s Proensa ha recomendado en su revista PlanetaVino, porque nos daremos el gustazo de haberle machacado veinte mil duros a la tarjeta, pero sabremos no habremos hecho el primo, porque el mes que viene, ese Gloria de Ostatu, ese R.D. Bolliger o ese Glenmorangie especial barrica de Oporto, costar&aacute;n lo mismo que el 23 de diciembre.<br/><br/><img border="0" alt="" src="/editor/editor/images/smiley/msn/lightbulb.gif" /> No se pierdan todas nuestras recetas navide&ntilde;as, est&aacute;n en <a href="http://www.pepeiglesias.net/op3.php?IDCAT=166&amp;IDFICHA=0&amp;OFFSET=0">La Cocina de Navidad</a><br/></span></p>]]></description>
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      <pubDate>Thu, 22 Dec 2011 09:54:31 +0100</pubDate>
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